Bueno, creo que la discusión se puede hacer eterna, y nunca acabar. Mi punto de vista al respecto es que mientras no se demuestre fehacientemente que son dañinas, pues no hay base para prohibir nada. Un ejemplo típico es el del cigarrillo, del cual sabemos todos que es dañino. En este sentido veo con total acuerdo que se defienda a los que no eligen fumar, prohibiéndoles a los fumadores que lo hagan en lugares cerrados donde haya no-fumadores.
Sobre las antenas y las transmisiones de radio-frecuencia, lo concreto es que no hay nada cierto. Lo que sí es cierto es que la gente no se anda muriendo por ahí el uso del celular, y creo que eso es lo que cuenta. En cada uno queda entonces usar o no un celular. Y como LCEF dice, con el mismo criterio, y siendo bien ortodoxos, se debería empezar por prohibir todo tipo de telecomunicaciones, empezando por la TV y radios. Y de última, al que no le guste, que se mude en medio de la Puna, ahí no hay peligro de agarrar un hipotético cáncer por el uso de los celulares, aunque lamentablemente, las frecuencias de AM tienen un buen alcance, sobre todo en las noches...