Quiero transmitir un episodio que tuve hoy con una prestadora de servicios de telefonía celular, que invocando su slogan "...Es simple, es Claro..." envía a sus clientes, es decir a quienes nos cobran mensualmente por dichos servicios, mensajes compulsivos de publicidad sin medir horarios ni frecuencias.

Después de una chorrera de 5 mensajes, llamé al *611 para protestar porque me mandan publicidad invadiendo MI tiempo y mi derecho a recibir una llamada esperada ( por lo cual les estoy pagando un servicio) y una amable señorita me dice que esos mensajes son enviados a todo el mundo, no encontarando entonces motivo para justificar mi reclamo y que no puede derivarme a superior alguno. Le respondí que espero que esa llamada realmente fuera "monitoreada o grabada para una mejor atención al cliente", como reza una grabación antes de ser atendido.

No conforme, opté por responder al 08001235276 que anunciaron en su última publicidad, y un contestador automático dice que el número no corresponde a un abonado en servicio y me sugiere revisar el número marcado. Ya hastiado, llamé desde mi teléfono fijo al mismo número y me atiende otra amable señorita, por suerte para mí mucho mejor informada que la que me había atendido antes, y me informa algo que yo no sabía, y que quiero difundir para a aquellas personas que viven esta publidad como un atropello:

El asunto es así: Como usuario tenés EL DERECHO (gracias, oh democracia!) a solicitar que no te manden más publicidad, y no tenés mas que solicitarlo. Eso sí: pedí y registrá el nro de operación. Según dice la amable señorita, en una semana habrás dejado de recibir esos mensajes publicitarios.

Digo yo: ¿No era al revés el asunto del derecho al consumidor: que POR DEFECTO se privilegie MI DERECHO a no recibir publicidad mediante un servicio por el cual ESTOY PAGANDO, y que si quiero recibirla, sea YO quien LOS AUTORICE A ELLOS a enviármela?

¿Estoy equivocado o el mundo gira a contramano? Tal vez -reflexiono- estamos tan bastardeados por la impunidad de las corporativas, que nuestra sociedad olvida que somos los consumidores quienes tenemos DERECHOS y las prestadoras de servicios, las OBLIGACIONES. Tal vez sea por ese lamentable olvido que nuestra sociedad, y me incluyo, paga sin chistar -por ejemplo- un servicio de televisión por cable sin publidad y sin embargo recibe publicidad que irrumpe intempestivamente la película que estás viendo y por lo cual estás PAGANDO...y todo parece normal !

No creo que esta forma de comunicar ideas vaya a cambiar la mentalidad de toda una sociedad. Pero al menos constituye un espacio en el cual podemos expresar nuestras ideas, con la esperanza...remota esperanza, de que algún día las cosas cambien.