#1 [PERSONAJES] Van Gogh - La historia de los últimos días de Vincent Van Gogh
Pasajes de la locura de Van Gogh, de los médicos que lo trataron y de sus cuadros.
La historia de los últimos días de Vincent Van Gogh.
Sin minuciosidad biográfica vamos directamente a los últimos años de la vida de Van Gogh.
Dicen que la locura de Van Gogh apareció en 1888 cuando convivía con su amigo Paul Gauguin.
Cuenta el propio Gauguin que por esos tiempos habían aparecido algunos síntomas premonitorios.
Van Gogh se había vuelto excesivamente brusco y vociferante, permanecía algunas veces silencioso durante mucho tiempo, despertaba a Gauguin en la madrugada y regresaba a su cama sin decir palabra.
Cuentan que con enorme angustia Van Gogh sospechaba que algo le estaba sucediendo.
Al observar el retrato que Gauguin le hizo mientras pintaba girasoles dijo:
-Soy yo desde luego, pero yo volviéndome loco.
Poco mas tarde empezaron los problemas.
Van Gogh se tomo un vaso de ajenjo y repentinamente arrojo ese vaso a Gauguin.
Una tarde Gauguin salio a dar un paseo y sintió detrás de si el sonido familiar de unos pasos rápidos pero irregulares, se dio vuelta justo cuando Van Gogh se le abalanzaba con una navaja de afeitar, Gauguin le dio unas patadas y lo alejo.
Y esa noche tuvo lugar el episodio de la oreja.
Vamos a recordarlo, lo contó Gauguin:
Parece que después del ataque con la navaja Van Gogh regreso a su casa y se corto la oreja. Debió tardar bastante en cortar la hemorragia porque al día siguiente se encontraron varias toallas ensangrentadas.
Apenas estuvo mejor, Van Gogh con una boina vasca bien calada marcho a un burdel y le dijo a la portera que quería dejar un recuerdo para Gabi, una de las chicas y le dio un sobre. Adentro del sobre estaba la oreja.
Van Gogh regreso a su casa se metió en la cama y se durmió.
Así lo encontró Gauguin, dormido y sin oreja, e inmediatamente llamo a la policía y le sugirió al policía que se presento que despertara con cuidado a Van Gogh y que si preguntaba por el, le dijera que se había marchado a Paris.
Gauguin desapareció para no volver a ver a su amigo nunca más.
La razón del regalo a esta señorita del burdel es la siguiente:
La noche anterior al episodio del ataque a Gauguin, Van Gogh había ido con él al prostíbulo de una Madame. Van Gogh ofreció a una de las chicas pintarle un retrato y ella rechazo la idea bromeando y le dijo que mucho mejor regalo seria una de sus orejas de la que daba tironcitos juguetones. Van Gogh apareció al día siguiente con el obsequio.
Van Gogh fue trasladado al hospital de Arle por loco y no por herido.
Allí lo atendió el doctor Félix Rey. Bajo su cuidado sucedieron cosas curiosas con las pinturas.
Van Gogh le regalo un retrato, Rey lo acepto por mera cortesía. A la familia del doctor no le gusto, paso al desván y luego se utilizo para mitigar una corriente de aire de la cocina.
Un pintor amigo le advirtió en 1900 (11 años después) la posible cotización del cuadro, no le creyeron pero por si acaso lo limpiaron y lo reintegraron al desván.
Avisado por el pintor acudió el Marsan Bolard que ofreció 50 francos (que era bastante) el padre del medico encontró indigno aceptar tanto por esa porquería pero el doctor Félix Rey avivado pidió al azar 150 francos cifra, que con el asombro de toda la familia, fue aceptada de inmediato.
Rey vivió hasta 1952 y en sus últimos años seguía manteniendo tozudamente que Van Gogh era un fraude artístico y su fama a un fenómeno ocasional y pasajera. No quería reconocer que se había desprendido de un cuadro valiosísimo por una miserable cantidad de dinero.
Especialmente amargo fue el incidente de la despedida entre el doctor Rey y Van Gogh. El medico dejo de atenderlo y Van Gogh le ofreció como regalo un paisaje, pero temiendo la burla de su familia el doctor lo rechazo. En ese momento pasaba un ayudante del hospital y el medico le pregunto, adelante de Van Gogh, si lo quería, el ayudante pregunto que podía hacer con ese adefesio pero igual se lo llevo con gesto burlón.
El desprecio por las obras de Van Gogh era compartida por el resto del personal del hospital. El director del asilo de Saint-Rémy-de-Provence le dio un cuadro a su hijo que lo utilizo como blanco para tiro.
Una tal Sor Epifanía, una de las pocas excepciones, le pidió a Van Gogh un cuadro para la comunidad, pero luego lo tuvo que rechazar por la reacción de las demás monjas.
Durante el trato con Félix Rey, Van Gogh pasó por momentos profundos de crisis.
Se creía envenenado, su aspecto no era el mejor. A veces salía del hospital y en una oportunidad entro en una casa ajena y la dueña de desmayo del susto.
Tras ese incidente la población de Arle le tuvo miedo.
Una comisión de vecinos llevo un escrito al alcalde pidiendo la reclusión perpetua de Van Gogh, había más de 80 firmas que lo señalaban como una hombre indigno de vivir en libertad.
Un amigo de Van Gogh, que era pintor, consiguió que lo dejaran salir bajo su cuidado, pero no le fue bien. El pintor se asusto al verlo beber una botella de aguarrás y le aconsejo regresar al hospital.
Van Gogh volvió al hospital.
Fueron tiempos de enorme producción. Dicen que las orientaciones estéticas de Van Gogh nunca se vieron afectadas por la enfermedad y que siguieron una línea que se estructuro antes de la enfermedad y que prosiguió su desarrollo lógico. La psicosis en tal caso lo interrumpió pero nunca lo desvió.
Así que es un error pensar que el arte de Van Gogh fue “extravagancia patológica”. Esto lo dice Hansen por la gente que cree que para ser una persona genial hay que enloquecer primero.
En las cartas a Theo, su hermano, Van Gogh explica coherentemente cada uno de sus cuadros, el porque y para que de los matices cromáticos y de dibujo. Todo eso sucedía en los intervalos de su enfermedad.
De Arle, Van Gogh pasó a un hospital de Saint Paul de Mozol cerca de Saint-Rémy y luego a otro, después de haber intentado comerse los colores y pinturas.
Allí empezó a ser atendido por el Doctor Paul Gachet, un hombre extraño.
Gachet era aficionado a la pintura, Pizarro incluso lo había recomendado a Theo el hermano de Van Gogh.
Creyeron que porque Gachet era pintor y grabador podía entender y cuidar mejor a Van Gogh.
Gachet tenía 62 años, tenía una hermosa casa en la cumbre del pueblo con una multitud de perros, gatos, un pavo real y una cabra llamada Enriqueta con la que solía pasar por el pueblo con una gorra de oficial que calzaba siempre desde que había actuado como medico en el sitio de Paris durante la guerra Franco-prusiana.
Gachet simpatizo con Van Gogh y le encargo un retrato que ahora es famoso en donde hay un hombre con una gorra.
Después de la muerte de Van Gogh, Theo les ofreció algunos retratos que después fueron donados al Louvre y luego fueron a parar al Museo de Orsay o Musée d´Orsay.
Aunque Gachet entendía de pintura, descuido mucho a su paciente.
La vigilancia era parcial, Van Gogh podía salir cuando quería de la institución, mas tarde le permitieron dormir en una posada.
Gachet minimizo la gravedad de la enfermedad de Van Gogh y dijo que estaba afectado por la luz del sur que era demasiado intensa para su constitución norteña y también por una cierta intoxicación con el aguarrás que Van Gogh utilizaba para la pintura pero también para tomar.
Esta interpretación ingenua de la patología de Gachet no le vino bien a Van Gogh que volvió a beber, se hizo amigo de unos muchachos poco recomendables que pasaban sus vacaciones en Obert. Lo invitaban a beber las copas que Van Gogh no podía pagar.
Con el alcohol volvieron las peores alteraciones de Van Gogh.
Un día le hicieron una broma: le pusieron sal en el café y la reacción fue de una reacción inesperada por los juerguistas, amenazo con matarlos a todos y revoleo todo lo que había en el lugar. Poco después lo visito Gachet y porque el doctor no había puesto un marco a un cuadro, lo amenazo con un revolver. Gachet logro tranquilizarlo.
Había conseguido el revolver a través de un posadero llamado Rabu que se lo había dado para espantar los cuervos que lo molestaba cuando pintaba en el campo y con ese revolver Van Gogh se suicido.
Un día Julio de 1890 salio de la posada, después de almorzar, por las calles se cruzo con un campesino que le oyó decir:
- ¡Es imposible, es imposible!
En el patio de una casa se disparo un tiro al corazón que desviado por una costilla se alojó en el tórax.
Debió deambular varias horas herido, puesto que no regreso a la habitación de su posada hasta el anochecer.
Rabu lo vio entrar tomándose el costado. Van Gogh mostró la herida, se aviso a Gachet pero no pudieron hacer nada. Le recomendaron reposo.
Van Gogh, al parecer sin grandes dolores, permaneció sentado en su cama fumando. Al policía que fue a investigar, Van Gogh le dijo que no era asunto suyo.
Murió a los dos días. Tenía 37 años.
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Grabación, Copia, Redacción: Gastón9999
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