#8 Re: holocausto indigena
Busquen "El encuentro entre dos mundos: impacto ambiental de la conquista" de Fernando Tudela y otros.
Incluye, además de un texto claro e interesante, el siguiente gráfico:
ESTIMACIÓN DE LA POBLACIÓN ABORIGEN AMERICANA
(millones de habitantes)
Norteamérica________________4,4
México_____________________21,4
Centroamérica_______________5,65
Caribe______________________5,85
Área Andina_________________11,5
Tierras bajas, Sudamérica _____8,5
Total_______________________57,3
Tudela reconoce que las cifras difieren según qué investigador se consulte y las promedia de esa forma, y también estima que "la población del continente americano sería entonces por lo menos equivalente a la de Europa en su conjunto, que se estima en alrededor de 60 millones en el siglo XVI. [...] Pocas décadas después del encutro, la población indígena se redujo en muchos ámbitos hasta el límite de su virtual extinción. Los primeros en entrar en contacto con los europeos, los arawacos de las Antillas, desaparecieron por completo sin dejar rastro. La isla de La Española (en la actualidad Haití/Sto. Domingo), cuya población en la transición entre los siglos XV y XVI era por lo menos de un millón de habitantes
[Fray Bartolomé de las Casas proponía tres millones de habitantes, Fray Tomás de Angulo, dos millones], contaba en 1548 con no más de 500 indígenas, entre niños y adultos.
Los aborígenes de Cuba, Puerto Rico, Jamaica, del istmo panameño, o los nativos australes de Tierra del Fuego, sufrieron un destino similar. En la costa del Pacífico del actual territorio de Nicaragua vivían unas 600 mil personas en el momento del encuentro; en 1550 no quedaban más de 45 mil
[L.A. Newson: Indian Survival in Colonial Nicaragua, University of Oklahoma Press, 1987]. La población de México central rebasaba los 20 millones a principios del siglo XVI, pero se redujo a poco más de un millón un siglo más tarde. Poco tiempo después del contacto, hacia 1520, la Mixteca Alta oaxaqueña contaba todavía con unos 700 mil habitantes; en 1660/70 no quedaban más de 30 mil. Los datos, recabados en las más diversas latitudes, son consistentes y abrumadores: en todos los ámbitos americanos la población indígena se había desplomado de manera espectacular. las reducciones del orden del 90-95% en relación con la población preexistente fueron más norma que excepción.
[...]
Es un estudio muy interesante, explica cómo los europeos importan patógenos desconocidos ya que ellos eran lasgeneraciones sobrevivientes de las pestes y plagas que habían diezmado a Europa en los 100 años anteriores. Eran portadores sanos de la peste negra, la viruela, el sarampión, la tuberculosis, el cólera, el tifus, y hasta gripes y parásitos intestinales que seguramente no existían antes en "el nuevo mundo". Lo único que parece que se llevaron los españoles fue sífilis, de tanto violar nativas.
Esto no fue exclusivo en Sudamérica, el proceso de "unificación microbiana del mundo" como lo llamó W. Borah también ocurrió en otras geografías que tuvieron contacto comercial con los europeos como sucedió a finales del siglo XVI en las pequeñas colonias mercantiles o francesas de la Florida, con los Guanches nativos de las islas Canarias pasó lo mismo, al igual que se extinguió un tercio de la población originaria de Islandia a la primera aparición de la viruela. Ya en el siglo XIX, la población maorí de Nueva Zelanda alcanzaba entre 150 y 180 mil personas, a mediados de ese mismo siglo los nativos se habían reducido a la tercera parte por efecto de las enfermedades introducidas
[A. Crosby: Ecological Imperialism. The Biological Expansion of Europe, 900-1900. Cambridge University Press, Cambridge, 1986. Este es el trabajo más sugerente e integrado acerca de la dimensión biológica del largo proceso de expansión mundial de las poblaciones euroasiáticas. Trad. cast., Crítica-Grijalbo, 1988].
En las islas hawaianas el primer censo formal de 1853 detectó una población indígena inferior a la quinta parte de la que se encontró el Capitán Cook, tres cuartos de siglo antes.
Toda esta desaparición masiva de indígenas (que en muchos casos ni siquiera llegaban a tener contacto con los europeos: estallaba una epidemia en una ciudad contactada, los indígenas huían a otras poblaciones a refugiarse, y transmitían las enfermedades) en un principio favoreció la conquista militar, pero después se convirtió en una pesadilla logística porque aniquilaba a la mano de obra esclava necesaria para extraer las riquezas de la tierra conquistada. De ahí que fuera necesario traer millones de esclavos africanos, de mucha mayor fuerza y resistencia física que el nativo americano, y mayormente no afectado por estas enfermedades.
Es un tema extenso pero vale la pena investigarlo. De casualidad lo estoy viendo en la facultad y ví este topic!