1. Sus deseos de follar aumentarán proporcionalmente a medida que los de su pareja disminuyan. Sin embargo, cuando el deseo de su cónyuge haya aumentado hasta el nivel deseado por Ud., usted ya se habrá masturbado.

2. Si usted nota que su cónyuge goza y grita demasiado durante el acto sexual, es porque quizás esté fingiendo.

3. Si hace mucho tiempo que sus amigos y/o parientes no lo visitan, póngase a follar, y medio minuto antes del climax, aparecerán todos tocando a su puerta sonrientes.

4. Su cama sonará muchísimo por primera vez, el día que su suegra venga a pasar una temporada con ustedes.

5. Si Ud. se pregunta: ¿Cómo podré hacerle el amor a mi esposa sin que siempre ponga excusas? He aquí la respuesta: Llegue agotado del trabajo, (si es con ganas de morirse, mejor), y ese día tendrá más ganas que nunca de follárselo ella a usted.

6. En el momento de mayor desenfreno sexual, alguien tocará el timbre de la puerta, o sonará el reloj despertador, o llamarán por teléfono, o por el portero eléctrico, o quizás suceda todo a la misma vez.

7. Siempre habrá otro que ya le hizo a su pareja lo que usted cree que será una novedad para ella; y con seguridad, se lo habrá hecho muchísimo mejor que Ud.

8. Su mujer siempre le reprochará a usted el quedarse dormido después de follar, ignorando que ese hecho es parte de la naturaleza del hombre. Pero cuando usted se esfuerce en permanecer despierto, acariciándola, mimándola e incluso preparándose para echarle el segundo, ese día ella se dormirá, o deseará que usted se haya dormido antes que ella.