El embajador de Araba Saudita sale de una reunión cumbre y se encuentra con el George Bush, presidente de Estados Unidos en el pasillo. Se saludan y al ir caminando juntos hacia la salida, le pregunta el saudí:
- Señor presidente, tengo una pregunta acerca de los Estados Unidos, que me gustaría hacerle.
Bush le dice en su tono más amable:
- Pero por supuesto, dígamela y le contestaré con gusto.
Contesta el árabe:
- Pues mire, mi hijo viajó hace unos meses a Nueva York y trajo consigo unos videos con la serie Star Trek. Después de ver unos capítulos nos dimos cuenta que en la serie aparecen rusos, negros y asiáticos, pero ningún árabe. Nos ha sorprendido y al mismo tiempo molestado bastante. ¿a qué se debe eso?
El presidente norteamericano contesta:
- Bueno, eso es porque la serie está ambientada en el futuro...
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Una vez que lo hallan donde estaba escondido, Saddam Hussein y George W. Bush se encuentran en Bagdad para una primera ronda de conversaciones en un nuevo proceso de paz para Irak.
Cuando Bush se sienta, se da cuenta de que hay tres botones en un brazo de la silla de Saddam. Comienzan las conversaciones. Despues de cinco minutos Saddam presiona el primer botón. Un guante de box salta de una caja y golpea a George en la cara. Confundido, el gringo sigue hablando mientras Saddam se ríe ruidosamente.
Unos minutos después Saddam presiona el segundo botón. Esta vez una gran bota sale y patea al norteamericano en la espalda. Otra vez Saddam se ríe y Bush sigue hablando, para no alterar los altos fines de paz que debe haber entre ambos paises. Pero cuando Saddam presiona el tercer botón y sale una bota que patea a Bush en sus partes "privadas" , se harta, y le dice al iraquí:
- ¡Me voy a mi país!, ¡terminaremos las conversaciones en dos semanas, pero en la casa blanca!
Llega el día y arriba Saddam a los Estados Unidos para las conversaciones. Cuando este se sienta, observa tres botones en la silla de Bush y se prepara para la venganza yanqui.
Empiezan las conversaciones y Bill presiona el primer botón. Saddam se agacha, pero nada pasa. El gringo se sonríe. Unos segundos después presiona el segundo boton. Saddam salta, y no pasa nada de nuevo. Bush se ríe estruendósamente. Cuando el tercer botón es presionado, Saddam salta de nuevo, y de otra vez, nada pasa. El presidente norteamericano se cae de la silla llorando de la risa.
- Olvídalo, -dice Saddam totalmente ofendido- ¡me regreso a Bagdad!
Bush le responde aun con lágrimas de la risa:
- ¿Cuál Bagdad? ¡ja, ja, ja..!
SaluTs