Querido nieto:
El otro día tuve una experiencia religiosa muy buena ,que quería compartir contigo.Fui primeramente a la santería después del oficio religioso y allí encontré una calcomanía para el auto que decía:"Toca la bocina si amas a Dios".
Dado que había tenido un día muy malo,decidí comprarla y no bien me la entregaron ,la pegué en el paragolpes de mi auto.Salí manejando y llegué a un cruce de dos avenidas con muchos autos a esa hora.La temperatura exterior era de 37 grados y como te imaginarás era la hora de salida de las oficinas.Allí me quedé parada porque el semáforo estaba en rojo,mientras pensaba en el Señor y lo bueno que él había sido conmigo ya que a mis años,todavía manejaba mi viejo coche.Mientras que estaba envuelta en mis pensamientos ,no me dí cuenta que la luz había cambiado a Verde,pero pude descubrir cómo muchos otros aman al Señor porque inmediatamente comenzaron a sonar las bocinas.La persona que estaba detrás de mi auto,era sin dudarlo muy muy religiosa,ya que tocaba la bocina sin parar y me gritaba

ALE,POR EL AMOR DE DIOS..Dirigidos por él,todos hacían sonar las bocinas(me pareció toda una alabanza al Señor escucharlas.)..
Yo les sonreí y los saludaba con la mano, a través de la ventanilla.Pero llamó mi atención que otro muchacho me saludaba de una manera muy particular,levantando sólo el dedo del medio de su mano.Le pregunté a uno de tus primos.Charles-que estaba conmigo-qué quería decir ese saludo y me repuso que era un saludo Hawaiano de buena suerte.
Entonces ,yo saqué mi mano por la ventana y saludé a todos de la misma manera.
Charles,no sé bien por qué,se doblaba de risa,supongo que por la bella experiencia religiosa que estaba viviendo...Dos hombres de un auto cercano,se bajaron y comenzaron a caminar hacia mi auto-creo que para rezar conmigo o para preguntarme a qué templo concurro.-
Pero en ese momento me dí cuenta que la luz del semáforo estaba en verde.Entonces saludé a todos mis hermanos y hermanas en la fe y pasé la luz.
Luego de cruzar,noté que el único auto que lo había logrado era el mío-ya que la luz volvió a ponerse en rojo-y me sentí triste de dejarlos allí,después de todo el amor que habíamos compartido.
Por lo tanto,paré el auto,me bajé,los saludé a todos con el saludo hawaiano por última vez y me fui.
Ruego a Dios por todos esos hombres y mujeres desde entonces...
Besos de
Tu abuela y de tu primo Charles que lo pasó muy bien junto a mí ese día;créeme que nunca lo vi tan alegre y risueño...