#1 Negro sacrificado....
Cuentan que la mujer del Tutuca Andrada ya estaba cansada de verlo al marido chupar todo el día como esponja. Cada vez que se enojaba discutían a más no poder sobre las bondades del whiski y demás preparados etílicos. Un día, ya cansada de tanto discutir, decide tomar un trago para alivianar el garguero seco y agarra el baso del Tutuca. Al darse cuenta de que era wiski, le dice:
- ¡No se cómo te puede gustar esta porquería!
Ni lerdo ni perezoso, aprovecha la ocasión para responderle:
- Viste, viste. ¿Ahora te das cuenta del sacrificio que sacrificio que tengo que hacer para chuparme?
- ¡No se cómo te puede gustar esta porquería!
Ni lerdo ni perezoso, aprovecha la ocasión para responderle:
- Viste, viste. ¿Ahora te das cuenta del sacrificio que sacrificio que tengo que hacer para chuparme?
0