#1 jiji
Resulta que un flaco se quería levantar a una minitas, y no sabía como. Entonces, el flaco nota que a la minita le gustaban las motos, entonces, decididísimo, se mete en un consecionario de Harley Davison y se compra una terrible bestia. Cuando se está por ir, el vendedor le dice. Tomá este tarro de vaselina. Si te agarra la lluvia, le pasas bastante vaselina a los cromados y a la chapa para que no se joda. Es muy importante esto. Llevalo siempre encima. El tipo la agarra y se va a la mierda con su nueva moto.
Paseando, se cruza con la minita, a la cual se le van los ojos por la impresionante motaza que se había comprado el chanta. Se para y le dice: "Hola, querés ir a dar una vuelta ?" Y la minita se sube de una. Cuando la lleva a la casa, la piba le dice: "Por qué no te venís a comer esta noche con mi flia. ?" El tipo acepta. Llegada la noche, cuando el loco está por salir para la casa de la pipi, mira y estaba medio nublado. Entonces, guarda el considerable tarro de vaselina y se pianta.
Llega, entra, hola hola hola, y se sienta a comer. Todo de onda. Hasta que llega la hora del café. Una vez servido el café, la madre de la familia se dirige al tipo y le dice: "Aca, en esta casa, tenemos una costumbre muy particular. Si alguien habla, durante el café, lava todos los platos. Pero no solo eso. También la ropa, hace las camas, barre el piso, corta el pasto, etc. etc. etc."
El loco piensa: "Ok, me quedo callado y listo".
Sirven el café, todos mudos. Nadie dice una palabra. Hasta que de repente la minita le manotea el bulto al flaco. Y lo empieza a manosear. El loco no entiende nada y se queda perplejo. Hasta que no aguanta más. Pela la charasca y le agarra de la cabeza a la mina y la pone a mamar. Nadie decía nada. Entonces agarra a la mina, se la sienta arriba y le empieza a dar como nunca. A todo esto, a lado la hermana de la mina estaba mirando. El loco le manotea una goma y nadie dice nada. La revolea a la mina y sube a la hermana arriba de la mesa y pla... pla... pla... Nadie emite un sonido. Ni siquiera un "Ahhhh" de placer. Es loco ya estaba palmado, pero la mira a la madre, linda la vieja, la agarra, la tira arriba de la mesa, la ensaliva un poco, y por el orto a palo seco. La madre nada. Ni mu. El padre miraba para otro lado. Termina, le acaba en la jeta a las tres y se acomoda dispuesto a fumarse un pucho. A todo esto, siente un relámpago y piensa: "Uh... la moto..." Entonces saca el terrible tarro de vaselina, lo pone arriba de la mesa y el padre dice: "Bueno, bueno, bueno... Está bien... Lavo yo..."
Paseando, se cruza con la minita, a la cual se le van los ojos por la impresionante motaza que se había comprado el chanta. Se para y le dice: "Hola, querés ir a dar una vuelta ?" Y la minita se sube de una. Cuando la lleva a la casa, la piba le dice: "Por qué no te venís a comer esta noche con mi flia. ?" El tipo acepta. Llegada la noche, cuando el loco está por salir para la casa de la pipi, mira y estaba medio nublado. Entonces, guarda el considerable tarro de vaselina y se pianta.
Llega, entra, hola hola hola, y se sienta a comer. Todo de onda. Hasta que llega la hora del café. Una vez servido el café, la madre de la familia se dirige al tipo y le dice: "Aca, en esta casa, tenemos una costumbre muy particular. Si alguien habla, durante el café, lava todos los platos. Pero no solo eso. También la ropa, hace las camas, barre el piso, corta el pasto, etc. etc. etc."
El loco piensa: "Ok, me quedo callado y listo".
Sirven el café, todos mudos. Nadie dice una palabra. Hasta que de repente la minita le manotea el bulto al flaco. Y lo empieza a manosear. El loco no entiende nada y se queda perplejo. Hasta que no aguanta más. Pela la charasca y le agarra de la cabeza a la mina y la pone a mamar. Nadie decía nada. Entonces agarra a la mina, se la sienta arriba y le empieza a dar como nunca. A todo esto, a lado la hermana de la mina estaba mirando. El loco le manotea una goma y nadie dice nada. La revolea a la mina y sube a la hermana arriba de la mesa y pla... pla... pla... Nadie emite un sonido. Ni siquiera un "Ahhhh" de placer. Es loco ya estaba palmado, pero la mira a la madre, linda la vieja, la agarra, la tira arriba de la mesa, la ensaliva un poco, y por el orto a palo seco. La madre nada. Ni mu. El padre miraba para otro lado. Termina, le acaba en la jeta a las tres y se acomoda dispuesto a fumarse un pucho. A todo esto, siente un relámpago y piensa: "Uh... la moto..." Entonces saca el terrible tarro de vaselina, lo pone arriba de la mesa y el padre dice: "Bueno, bueno, bueno... Está bien... Lavo yo..."
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