EL SEÑOR DEL TIEMPO I
Mauricio Zapping, el político que más rápido cambia de canal, convoca a dos amigos a una reunión de emergencia.
Mauricio Zapping: Los he llamado porque algo terrible está por suceder.
Zodapeman: Contanos.
Mauricio Zapping: He recibido informaciones inquietantes sobre un inminente ataque terrorista. Cambié de canal y cambié de canal pero en la televisión no dicen nada. Parece que el tema no se filtró a los medios.
Matón Sessa: No te hagas drama. Decime dónde están esos terroristas que voy y los cago a patadas.
Mauricio Zapping: No se sabe dónde se ocultan.
Zodapeman: ¿Y cuándo sería el ataque?
Mauricio Zapping: En un mes, quizá menos. No se conoce la fecha con precisión.
Matón Sessa: Uh, esto es un re bardo. No sabemos dónde están los tipos y no hay mucho tiempo.
Mauricio Zapping: Exacto. La situación es crítica.
El encuentro termina. Matón Sessa queda muy preocupado. Lo mismo le ocurre a Zodapeman, quien medita en soledad sobre los pasos a seguir. El superhéroe se concentra e intenta utilizar su sentido porónguido. Algo percibe, es la sensación de un peligro cercano, lo cual es coherente con lo dicho por Mauricio Zapping. Además, hay otro detalle, peor de lo que pensaba: los terroristas no tienen una base fija, se desplazan constantemente y esto hace mucho más complicado hallarlos.
Al día siguiente, Zodapeman está desorientado. Piensa en varias acciones pero ninguna lo convence del todo. Se da cuenta que le falta claridad en su mente y decide ir a ver a su maestro para obtener su consejo.
EL SEÑOR DEL TIEMPO II
- Me alegra volver a verte, aunque te encuentras tenso - dice Obi One Choto.
- Sí, maestro. Debo enfrentar un grave problema y no sé cuál es la mejor manera de empezar - confiesa Zodapeman.
- Entiendo. La expresión de tu rostro no es buena.
- Es que anoche no la puse.
- Ah, entonces debe ser algo realmente serio. Cuéntame.
Obi One Choto se pone al tanto de lo que sucede. Luego pasa unos minutos en silencio, reflexionando, buscando respuestas dentro de sí. Finalmente, se dirige al superhéroe.
- Hay alguien que puede ayudarnos - afirma Obi One Choto.
- ¿Quién?
- Es un ser con un poder particular... Creo que recuerdas el Génesis, donde se relata que la Creación llevó siete días.
- Claro.
- Pues muchos se preguntan cómo se pudo hacer el universo en apenas una semana... Y hay algo que la Biblia no explica... Al principio de todo, fue creado un ser que podía dominar el tiempo. Éste hizo que todo fuera mucho más lento mientras Dios daba origen a cuanto apareció.
- ¿Puede hacer que corra más lento o más rápido? - pregunta Zodapeman sorprendido.
- No, solamente más lento, tan lento como él quiera... Él puede colaborar contigo, puede hacer que los minutos sean interminables para todos menos para ti. Así, dispondrás del tiempo que necesites para ubicar a tus enemigos.
- ¿Y dónde puedo hablar con este ser?
- Lo verás corriendo muy despacio en una cancha de fútbol. Se llama Juan Román Riquelme.
EL SEÑOR DEL TIEMPO III
Zodapeman emplea su sentido porónguido para detectar a un futbolista con tan poca velocidad. Tras dos días de búsqueda, logra dar con Riquelme, lo saluda y le explica los acontecimientos. Riquelme, casi inmutable, sentencia con tranquilidad: "No hay drama, para mí es fácil hacer que todo sea lento".
La primer parte del trabajo está hecha. Ahora comienza la búsqueda. Zodapeman vuelve a recurrir a su sentido porónguido, el que indica que los terroristas estuvieron en una cueva de Afganistán y después se trasladaron hacia algún escondite en Palermo Hollywood. El superhéroe decide ir a ese barrio a recolectar información.
- ¿Ha visto a unos hombres de turbante? - le pregunta Zodapeman a un kioskero.
- Sí, todos los días.
- ¿Qué camino seguían?
- Qué se yo. Acá ves tipos así siempre, con turbante o con cosas peores. Es que sobran los pelotudos que se ponen cualquier cagada y se creen que les queda bien.
Pasan tres semanas. Zodapeman descubre una casa vieja reciclada en la que los terroristas están viviendo. Para éstos ha transcurrido sólo un día.
El superhéroe llama al Matón Sessa y elaboran el plan. Se aproximan sigilosamente a la casa. Zodapeman tira abajo la puerta de un fuerte porongazo. Uno de los terroristas, que está de guardia, grita en árabe. De inmediato aparecen los otros portando armas automáticas. Una lluvia de balas se dirige al superhéroe quien comienza a realizar la hélice con su gigantesca verga, creado un impenetrable escudo porongal. "¡Manga de putos, les voy a meter las túnicas en el orto a puro pijazo!" piensa. Detrás de él, volando por los aires, aparece el Matón Sessa, que aterriza con los tapones de sus botines en la frente de uno de los enemigos. El contrataque es fulminante: Zodapeman reparte violentos chotazos y Matón Sessa lanza una patada tras otra. En pocos minutos, logran la ansiada victoria, han logrado evitar un desastre.