Lo que sigue vendría a ser un cuento de terror (vinnlandeano, claro). No sé si es taaan gracioso, pero por ahí les gusta
RITUALES REPULSIVOS I
Transilvania, comienzos del siglo XIX.
Un viejo castillo resalta en el paisaje, en la parte más alta de una colina. La edificación antes estaba abandonada; los habitantes del pueblo cercano jamás pasaban cerca y recomendaban evitarla. Pero la historia del predio cambió cuando fue adquirida por un noble británico, quien encargó numerosos arreglos y remodelaciones.
Hoy, la construcción es usada por su propietario como sitio de vacaciones durante un mes al año. El resto del tiempo, recibe visitas de aquellos que quieren conocerlo.
Klaus y Hanna han venido de lejos. Klaus siente una extraña fascinación por ese lugar, surgida de las numerosas historias que ha escuchado. Junto a su prometida llegan allí una mañana. Son recibidos por el mayordomo y su ayudante, dos hombres jóvenes aunque de aspecto demacrado. Les muestran las salas y las habitaciones. La decoración es magnífica y los cuadros, muy bellos. Sin embargo, hay un recinto al que no entran: está clausurado desde hace siglos. Terminado el recorrido, ambos jóvenes se alejan.
- Tenemos que volver - afirma Klaus.
- Si ya estuvimos, ¿para qué venir otra vez? - pregunta Hanna.
- Para entrar a ese cuarto. No creo que nadie haya estado allí durante tantos años.
- No creo que nos dejen.
- Entonces vendremos de noche.
Esa misma jornada, pasada la medianoche, Klaus y Hanna se dirigen a su objetivo. Ella está aterrada, pero contiene el llanto... A la mañana siguiente, sus cuerpos sin vida son encontrados en un bosque, con los vientres abiertos y vaciados de vísceras.
RITUALES REPULSIVOS II
Los detalles de lo sucedido llegan a oídos de Van Helsing, famoso cazador de monstruos. Éste se interesa por los hechos y recuerda haber leído algo sobre ese sitio hace muchos años.
Al día siguiente, Van Helsing concurre a una enorme biblioteca pública. Comienza a revisar libros de leyendas y relatos. Pasa horas y horas leyendo, hasta que finalmente se topa con "Historias Oscuras de la Medicina". En el tercer capítulo, se cuenta que, en ese castillo, vivía Viktor Von Pichiroli, un médico que gozó de gran prestigio a edad madura. Sin embargo, Von Pichiroli empezó a interesarse por unas extrañas prácticas: realizaba rituales repulsivos, como ponerle ketchup al asado o cubitos de hielo a la cerveza. Poco después, algunas personas fueron encontradas muertas, con sus abdómenes desgarrados y sin vísceras. Se acusó a Von Pishciroli y se dijo que éste había descubierto la forma de extraer la energía vital de un sujeto para revivir a otro. Le prohibieron que ejerza su profesión, lo enjuiciaron y, tras encontrarlo culpable de haber cometido aberraciones, lo condenaron a muerte. En el momento de la ejecución, el médico estalló en una carcajada y aseguró que volvería de la muerte para vengarse.
Van Helsing cree firmemente que el retorno de Von Pichiroli se ha producido, que sus planes macabros se están llevando adelante. El cazador de monstruos decide viajar a Transilvania y detener a ese ser maligno.
RITUALES REPULSIVOS III
El carruaje se detiene.
- Hasta aquí puedo traerlo, señor - anuncia el cochero.
- Pero falta más de un kilómetro para llegar - replica Van Helsing.
- Lo sé, pero los caballos no quieren avanzar más.
Van Helsing continúa a pie. Le llama la atención un perro que ladra incesantemente en dirección al castillo. No se demora mucho y prosigue su marcha. La noche es algo fría pero agradable. Afortunadamente, la lluvia se detuvo a la tarde y el cielo ahora está despejado.
Llega a la entrada, golpea la gran puerta. Es atendido por el mayordomo y su ayudante, quienes le comunican que no reciben a nadie de noche. Van Helsing insiste pero le cierran la puerta en la cara. "Intuyo que aquí sucede algo que quieren ocultar. Debo entrar de algún modo" piensa.
Trepa por una pared lateral no muy alta. Ingresa sigilosamente, recorre los pasillos intentando no hacer ruido. Una sensación extraña lo invade, sensación que conoce y que ha experimentado las veces que se ha encontrado con lo impensable.
Al final de un corredor, en un cuarto cerrado, se nota que hay luz encendida adentro. Van Helsing no lo sabe, pero supuestamente esa habitación ha estado clausurada por siglos. Se aproxima e intenta espiar por una rendija. No puede creer lo que ve. Descubre que, en el interior, está el mayordomo y su ayudante, pero ambos no son tales. El mayordomo es, en verdad, la momia de Juan Román Riquelme y el ayudante es el muerto del Piojo López. Ambos fueron traídos de vuelta al mundo de los vivos por Von Pichiroli... Pero éste, ¿dónde se encuentra?
Van Helsing escucha pisadas detrás de él... A la mañana siguiente, el cuerpo sin vida del cazador de monstruos es hallado en un bosque, con el vientre abierto y vaciado.