Querido Manolín hijo:

Te escribo estas líneas para que sepas que estoy viva. Te escribo despacio porque sé que tu no sabes leer de prisa. No vas a reconocer la casa cuando vengas, porque nos hemos mudado. Por fin, hemos enterrado a tu abuelo. Encontramos el cadáver ahora con lo de la mudanza; estaba en el armario desde aquel día que nos ganó jugando a las escondidillas.

Hoy tu hermana Julia tuvo un hijo, pero como todavía no sé si es niño o niña, así que no te puedo decir si eres tío o tía. Al que no hemos visto por acá es al tío Venancio quien murió el año pasado. Qué te digo?, que tu primo Jacinto siempre creyó que era más veloz que los toros y ya comprobó que no!!

Perdona la mala letra y las faltas de ortografía, pero me canzé de excribir y ahora le estoy dictando a tu padre, y ya ves como es de bruto. Resulta que el otro día tu hermano Juancho cerró el coche con seguro y dejo las llaves adentro, tuvo que ir a la casa por el duplicado para poder sacarnos a todos!

Manolín quiero que sepas que no te pongo la dirección porque no la sé. Resulta que la ultima familia gallega que vivió por aquí, se ha llevado los números para no cambiar de domicilio. Mira si ves a doña Remedios dale saludos de mi parte, pero si no la ves no le digas nada.

Tu madre que te quiere. PEPA.

PD. Te iba a mandar 100 pesetas pero ya he cerrado el sobre. Así que te jodistes!