#1 [Taller de Humor] CUESTIONES de la lengua
PARA LA CHACOTA
"Tomar para la chacota" es una expresión que antes era muy frecuente y pero en el presente no es empleada con regularidad.
Me llama la atención el término "chacota". Desconociendo su origen, he pensado que se trata de la conjunción de "chacón" y "chota". Por las dudas, aclaro que se toma de "chac" de "chacón", y "ota" de "chota". Entonces surge "chacón-chota", "chac-ota", "chacota".
De esta manera, "chacota" vendría de la combinación de "chacón" y "chota". ¿Pero qué es eso? Ni más ni menos que el coito, es decir, ponerla. Finalmente llegamos, como conclusión, a la afinidad de "chacota" y "ponerla".
¿SER O NO SER?
"¿Ser o no ser?" es un célebre dilema planteado por Shakespeare. Sin embargo, no es el único que ha establecido este autor. Hay muchos más, que atraviesan los diversos momentos de la vida, desde los más profundos hasta los más cotidianos.
Por ejemplo, frente a una cena refinada, ha surgido el "¿Caviar o no caviar?". Aceptado el caviar, se puede preguntar por su autenticidad, y de aquí "¿Es caviar o no es caviar?". Finalmente, hay que bajar los canapés, pero el estómago está aún bastante vacío, entonces cobra sentido el último cuestionamiento: "¿Escabiar o no escabiar?".
Podemos ver cómo se puede transitar, con la misma intensidad, desde los interrogantes existenciales hasta la duda por el tetrabrik.
"Tomar para la chacota" es una expresión que antes era muy frecuente y pero en el presente no es empleada con regularidad.
Me llama la atención el término "chacota". Desconociendo su origen, he pensado que se trata de la conjunción de "chacón" y "chota". Por las dudas, aclaro que se toma de "chac" de "chacón", y "ota" de "chota". Entonces surge "chacón-chota", "chac-ota", "chacota".
De esta manera, "chacota" vendría de la combinación de "chacón" y "chota". ¿Pero qué es eso? Ni más ni menos que el coito, es decir, ponerla. Finalmente llegamos, como conclusión, a la afinidad de "chacota" y "ponerla".
¿SER O NO SER?
"¿Ser o no ser?" es un célebre dilema planteado por Shakespeare. Sin embargo, no es el único que ha establecido este autor. Hay muchos más, que atraviesan los diversos momentos de la vida, desde los más profundos hasta los más cotidianos.
Por ejemplo, frente a una cena refinada, ha surgido el "¿Caviar o no caviar?". Aceptado el caviar, se puede preguntar por su autenticidad, y de aquí "¿Es caviar o no es caviar?". Finalmente, hay que bajar los canapés, pero el estómago está aún bastante vacío, entonces cobra sentido el último cuestionamiento: "¿Escabiar o no escabiar?".
Podemos ver cómo se puede transitar, con la misma intensidad, desde los interrogantes existenciales hasta la duda por el tetrabrik.
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