#1 Sapito, Sapito me chupas el pito?
Un tipo estaba desesperado porque la naturaleza lo había dotado de un
considerable trozo: ¡50cm!, y cada vez que iba a tener sexo las mujeres
salían corriendo espantadas.
Un día se encuentra con un amigo y le cuenta su problema. El amigo le
ofrece
una solución sorprendente:
- "Para solucionar tu problema tienes que viajar al Amazonas y buscar al
sapito de los ojos
brillantes... una vez que lo encuentres le preguntas ¿Sapito, sapito, me
chupas
el pito?, el sapito te va a contestar que NO y automáticamente se te va a
reducir el pito 10 cm."
Luego de una larga discusión con el amigo pensando que se estaba burlando
de
su desgracia este hombre decide que no tiene nada que perder emprende su
viaje hacia el Amazonas. Una vez ahí se interna en la selva en busca del
sapito de los ojos brillantes.
Al cabo de varias horas de caminata y ante su sorpresa encuentra en medio
de
un estanque al sapito de los ojos brillantes. Todavía medio incrédulo se
acerca al sapito y le dice:
- "¿Sapito, sapito, me chupas el pito?"
A lo que el sapito responde:
- "NO."
Y automáticamente se le reduce el pito 10 cm. El tipo reflexiona y decide
que 40 cm todavía es demasiado y por ende le vuelve a preguntar al
sapito:
- "¿Sapito, sapito, me chupas el pito?"
Y ante el segundo NO del sapito se le reduce el pito a 30 cm.
- "Bueno," piensa este hombre, - "30 cm no está nada mal pero todavía
puede
que demasiado."
Entonces decide acercarse al sapito por última vez y preguntarle:
- "¿Sapito, sapito, me chupas el pito."
Y el sapito responde:
- "Te dije que NO, NO y NO."
considerable trozo: ¡50cm!, y cada vez que iba a tener sexo las mujeres
salían corriendo espantadas.
Un día se encuentra con un amigo y le cuenta su problema. El amigo le
ofrece
una solución sorprendente:
- "Para solucionar tu problema tienes que viajar al Amazonas y buscar al
sapito de los ojos
brillantes... una vez que lo encuentres le preguntas ¿Sapito, sapito, me
chupas
el pito?, el sapito te va a contestar que NO y automáticamente se te va a
reducir el pito 10 cm."
Luego de una larga discusión con el amigo pensando que se estaba burlando
de
su desgracia este hombre decide que no tiene nada que perder emprende su
viaje hacia el Amazonas. Una vez ahí se interna en la selva en busca del
sapito de los ojos brillantes.
Al cabo de varias horas de caminata y ante su sorpresa encuentra en medio
de
un estanque al sapito de los ojos brillantes. Todavía medio incrédulo se
acerca al sapito y le dice:
- "¿Sapito, sapito, me chupas el pito?"
A lo que el sapito responde:
- "NO."
Y automáticamente se le reduce el pito 10 cm. El tipo reflexiona y decide
que 40 cm todavía es demasiado y por ende le vuelve a preguntar al
sapito:
- "¿Sapito, sapito, me chupas el pito?"
Y ante el segundo NO del sapito se le reduce el pito a 30 cm.
- "Bueno," piensa este hombre, - "30 cm no está nada mal pero todavía
puede
que demasiado."
Entonces decide acercarse al sapito por última vez y preguntarle:
- "¿Sapito, sapito, me chupas el pito."
Y el sapito responde:
- "Te dije que NO, NO y NO."
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