#1 [Taller de Humor] La Nueva Fe
Hola
Estuve revisando mis cosas escritas y me reencontré con lo que sigue.
Lo escribí hace aproximadamente un año y medio. Buena parte de lo que aparece fue el producto de charlas de sábado a la noche con mi amigo Sere en Kilkenny.
También, si ustedes conocen a JackKnight, saben que bajo su nick aparecía/aparece IGTU's preacher. Y la IGTU es la Iglesia Gin-Tonquista Universal, la que comprenderán más adelante.
Para leer todo lo que continúa, hace falta un poco de tiempo y paciencia. Espero que les guste.
I. ORIGEN I
Mayo de 1958. Atardece y Antonio Mussopapa cierra su ferretería. Ha sido para él un día tranquilo, rutinario. Luego de la jornada de trabajo, se dispone a ir a su casa.
Horas después, ya está en su hogar. Lee partes del diario a las que no había prestado atención durante el día y charla con su esposa. Llega el momento de la cena. Nada parece alejarse de lo normal, pero la vida de él y de la humanidad está por cambiar...
Antonio está hambriento. Devora el primer plato de spaghetti a gran velocidad. Le encanta porque la salsa en base a tomate está magnificamente preparada. Después, un segundo plato de pasta, un tercero, un cuarto, ¡y hasta un quinto!
Cuando promedia la quinta ingesta, tiene una sensación extraña. Los fideos empiezan a moverse en el plato, a tener pequeñas y casi impercertibles ondulaciones. Antonio se siente mareado. De repente, en su cabeza hay una voz que le dice "Debes saber la verdad, debes saber la verdad". Los spaghettis del plato están comunicándose telepáticamente con él. La revelación continúa: "Debes saber la verdad. No estás frente a un simple plato de fideos. Estás contemplando una corporización terrestre del Spaghetti Flying Monster y has sido elegido para iluminar a los demás". Antonio se desmaya. Al día siguiente decide vender su ferretería y dedicarse a predicar.
II. SFM
Antonio Mussopapa fue el primer ser humano al cual se le manifestó el Spaghetti Flying Monster, pero esto luego le ocurrió a muchas personas más. Las intensas experiencias vividas y la difusión de las mismas fue haciendo que cada vez más individuos se interesen. Con el tiempo nació la admiración y más tarde la fe religiosa.
El centro de la creencia es el Spaghetti Flying Monster, SFM. Se trata de una energía gigantesca que se encuentra en el universo, se desplaza libremente y tiene forma de enorme masa de spaghettis. Para algunos, la imagen del SFM es solamente una concentración de esta energía y todo el universo, toda su materia y su energía, sería una manifestación de menor intensidad del SFM. El spaghetti es la sustancia única que todo lo es, de la que todo viene y hacia la que todo va. El SFM está en todo y todo es el SFM.
Los seguidores del Spaghetti Flying Monster, que cada vez son más, se hacen llamar pastafaris. Ellos creen que, en el comienzo de los tiempos, el espacio estaba vacío y hubo un gran revoleo de spaghettis en todas direcciones. Algunos fideos estaban muy calientes y dieron lugar a las estrellas, otros se apelmazaron dando origen a los planetas y, con por la propia evolución de la pasta, a los seres que habitan en algunos de ellos. El pastafarismo crece y es considerada la religión con más fuerza en la actualidad.
III. LIBRO I
En 1958, Antonio Mussopapa recibe la primera revelación. Una tarde de agosto, está en pleno trance místico mientras se frota unos spaghettis con manteca y queso por el rostro. Una fuerza se apodera de él y empieza a escribir frenéticamente. Antonio pasa tres días en los que sólo escribe y come fideos.
El producto de estas jornadas es una obra que cambia el rumbo de la humanidad. Se trata de "Conozca la Pasta", con el subtítulo "50 sabrosas recetas y una religión al dente". El texto se difunde a gran velocidad y pronto nadie se refiere a él con su título original. Todos lo llaman popularmente "Sabiduría Pastafari".
Este libro cuenta con 46 recetas distintas para preparar pastas. Cada receta viene ilustrada con varias fotografías y trae debajo una serie de consideraciones místicas. Para algunos, las instrucciones culinarias son una anécdota ínfima al lado del profundo conocimiento que las acompaña. El último capítulo es arduo para la mayoría, cuenta con párrafos que solamente son interpretados en su riqueza por aquellos espiritualmente más elevados, y además... está incompleto.
"Sabiduría Pastafari" se divide en 46 recetas cuando su título anuncia 50. Y no es por error. Tres de las cuatro recetas faltantes conforman la trilogía sagrada pastafari y la cuarta es la receta de la elevación. Estas recetas solamente pueden ser conocidas por los pastafaris de gran fe y solamente se difunden entre ellos. Son un misterio para los infieles.
IV. ORIGEN II
Mayo de 1958. Es el día cero. Antonio Mussopapa deja inconclusa la ingesta del quinto plato de spaghettis y tiene una revelación. No se desmaya sino que sólo le baja un poco la presión. "Es muy fuerte para mí lo que ha pasado. Voy a tomarme un gin-tonic" piensa. Antonio se dirige a su pequeño bar y se prepara el trago. Después de beberlo, sigue con un segundo, un tercero y así.
Cuando está terminando el séptimo gin-tonic, Antonio tiene una visión. Mares de gin-tonic se agitan. Las olas tienen cada vez más altura y golpean con más fuerza contra las rocas. Pero las olas no solamente trepan por la costa, las olas se transforman en roca misma. Y luego la roca se diluye nuevamente en gin-tonic. Otras olas se elevan hasta los cielos dando lugar a nuevos cuerpos celestes. Y algunas nubes descienden hasta el mar y se funden con él.
Antonio entiende. El gin-tonic puede transformarse en todo y todo puede transformarse en gin-tonic. Se pregunta qué papel cumple el chorrito de limón, ya que para algunos es esencial y no basta con mezclar gin y agua tónica, aunque para otros es totalmente anecdótico. Su mente está confundida a la vez que deslumbrada. La visión lo ha dejado profundamente conmovido.
V. GIN-TONIQUISMO
La visión de Antonio Mussopapa es conocida por varias personas y despierta en éstas gran admiración. Estos individuos comienzan a reunirse, a experimentar con gin y agua tónica, y a compartir numerosas jornadas en las que intentan encontrar la verdad. Es el germen del gin-toniquismo.
Los gin-toniquistas son difíciles de encasillar. Muestran aspectos religiosos, científicos y esotéricos. Sostienen que, en el comienzo de los tiempos, el espacio infinito estaba completamente vacío de materia y energía, salvo por dos puntos. Estos dos puntos concentraban todo lo existente. Uno era de gin y otro de agua tónica. Pasó un tiempo inconmensurable en el que los puntos estuvieron aislados, hasta que en un momento se unieron. Ese fue el instante de lo que llaman el "Big Cocktail". A partir de ese instante, de esa primera combinación de gin y agua tónica, nace todo. Las dos partes del gin-tonic quedan fusionadas para nunca separarse, se expanden y toman distintos grados de condensación. Estos diferentes grados explican la diversidad de todo lo que existe.
Entre los gin-toniquistas, están los que creen que hubo un tercer punto original que concentraba el hielo. También están los que afirman que el tercer punto era de jugo de limón y algo menor a los otros. Finalmente, está la corriente de los cuatro puntos primeros que indica que tanto el gin como el agua tónica, el hielo y el jugo de limón existían de por sí en los comienzos.
VI. LIBRO II
En 1958, Antonio Mussopapa tiene la visión gin-toniquista y la refleja en un texto publicado como "Sea su propio barman y elévese espiritualmente" y que popularmente es llamado "El libro gin-toniquista".
Esta obra difunde los secretos de numerosos tragos místicos. La primera parte está dedicada a preparados que se basan en vodka, tequila y ron. Se considera que este comienzo es introductorio y de gran valor para los iniciados, con el objetivo de que se eleven progresivamente. Luego llega la parte principal de libro en la que el gin y el agua tónica predominan, y que ha producido en muchos el éxtasis de su yo espiritual.
El libro gin-toniquista es la piedra fundacional de la creencia homónima y ha sido interpretado de diversas maneras, dando lugar a diferentes corrientes. Están quienes creen que el nombre "Gin-tonic" ya indica una proporción: aparece primero al gin y luego el agua tónica, por lo que el gin debe predominar en la mezcla. Sin embargo otros sostienen que el orden no es un hecho que responda a una armonía cósmica: el gin-tonic podría perfectamente ser tonic-gin, y las cantidades de ambas partes deben ser similares. Además, se suman los exégetas que realizan numerosas interpretaciones sobre la calidad y cantidad de hielo y sobre la necesidad o no del chorrito de limón.
Quienes ven al gin-toniquismo desde afuera, concluyen apresuradamente que la diversidad en las corrientes muestra inconsistencia doctrinaria. Para los gin-toniquistas esto no es así ya que todos se sienten unidos por su trago sagrado y el debate no hace más que aumentar y enriquecer el pensamiento en torno a su fe.
VII. CONEXIÓN
Los pastafaris no son ajenos a la obra gin-toniquista de Antonio Mussopapa. Lo mismo ocurre con los gin-toniquistas respecto al pastafarismo.
En gran medida, pueden verse a ambas creencias como complementarias. Sin embargo, cada una tiene un punto inicial distinto al de la otra. Los pastafaris indican que el gran revoleo de spaghettis en todas direcciones que dio origen a todo lo que existe es anterior al big-cocktail gin-toniquista. Una postura similar muestran los gin-toniquistas respecto al momento en que el gin y el agua tónica se unieron por primera vez. Cada una de estas religiones siempre vio a la otra de manera amistosa aunque distinta.
En 1985 finalmente se concreta la ansiada cumbre Pastafari - Gin-toniquista. Los representantes más destacados de las dos creencias se reúnen en un bar para encontrar similitudes entre las mismas. Como era de esperarse, todos comen spaghettis, previa consagración de las porciones al Spaghetti Flying Monster, y luego beben gin-tonic. Tras los abundantes platos y los numerosos tragos, se concentran en un emocionante partido de TEG, juego que previsoramente había llevado uno de los concurrentes. Terminada la reunión, todos concuerdan en que la pasaron bárbaro aunque no hablaron ni una palabra de las diferencias entre el pastafarismo y el gin-toniquismo. Los presentes ven a este último hecho como una señal inequívoca de la armonía entre ambas religiones ya que no hubo ni la más mínima discusión. Se abrazan, se despiden y arreglan para volver a reunirse al mes siguiente, esta vez para jugar al Pictionary.
VIII. SAN GANCIA
Un sector del gin-toniquismo tiene especial devoción por San Gancia. Cuenta la tradición que San Gancia fue un individuo errante y pleno de espiritualidad. A donde iba, siempre compartía su enorme sabiduría y el líquido que llevaba con él. La gente que lo escuchaba con atención se sentía reconfortada con ambas cosas.
Cierto día, San Gancia estaba frente a unas personas y se le ocurrió tomar un recipiente cilíndrico, metálico y con tapa, agregarle un poco de su líquido, hielo, jugo de limón y azúcar. Cerró el recipiente y lo agitó con vigor. Luego todos bebieron y encontraron que el producto era estupendo.
La fama de San Gancia fue creciendo en la región. A donde iba, todos se acercaban rápidamente para escucharlo y para poder beber un trago del recipiente metálico. Los adeptos crecían sin cesar y esto obligó a San Gancia a repetir numerosas veces su preparado. Tanto fue así que, según relatan varios testigos, llegó a estar tres días consecutivos llenando y agitando el recipiente metálico para que nadie quede sin probar del mismo.
En el presente, muchos ven en San Gancia una figura llena de virtudes y un modelo a seguir. Algunos pocos critican que su recipiente no albergara al gin o al agua tónica, pero todos reconocen el fabuloso legado espiritual que dejó.
IX. PLATO
Ricardo ha conducido su tranvía desde hace años. Siente que ya es suyo de tanto que lo ha hecho atravesar la ciudad. Hoy lleva adelante su labor un tanto atristado ya que está por tomarse dos semanas de vacaciones en las que no verá a su querido transporte. Pasa por el mingitorio del baño de la terminal, luego se peina y sube a su unidad.
Cruza el puente gris y se detiene en una parada donde aguardan tres pasajeros. Continúa el recorrido hasta que divisa un plato de spaghettis más adelante sobre el riel. "¿Cómo puede ser que algunas personas dejen cualquier cosa sobre las vías? ¡Es una vergüenza!" piensa mientras se pone rabioso. Una tormenta de enojos cruzan su mente que lo transforman en una fiera despiadada. "Voy a despedazar ese plato. Ya verán el fervor de mi máquina" se dice. Toma un trago de gin-tonic para darse ánimo y aumenta la velocidad. Está cada vez más cerca de los fideos. El impacto es cuestión de segundo y de repente... el tranvía frena de manera brusca.
El hecho no toma gran trascendencia y aparece como una noticia más en los periódicos. Décadas después, este evento en apariencia menor es rescatado como milagroso. Los pastafaris ven una intervención del Spaghetti Flying Monster para salvar al plato de pasta, los gin-toniquistas entienden que el efecto del gin-tonic detuvo la violencia. El fenómeno, sepultado en el olvido por mucho tiempo, revela otro fuerte vínculo entre ambas corrientes religiosas.
X. PRIMER HOMBRE
Los puntos en común entre los pastafaris y los gin-toniquistas son numerosísimos. Ambas corrientes religiosas comparten el relato sobre el nacimiento del primer hombre que aparece tanto en "El libro gin-toniquista" como en "Sabiduría pastafari".
Dicen los textos: "En un tiempo inmemorial, una estrella descendió a la tierra. De ella emergió un ser pequeño que posó su dedo en el vientre de la mujer de grandes atributos. De esta unión nació Adán".
La interpretación de este fragmento indica que la estrella era en realidad una nave espacial y el ser pequeño era E.T. Respecto a la mujer, durante un tiempo se debatió sobre su verdadera identidad, llegándose a un acuerdo unánime sobre que se trataba de la Coca Sarli. E.T. posó su dedo luminoso en el vientre de la Coca, la que meses después dio a luz a Adán, el primer hombre.
Varios cuestionamientos tuvieron lugar al sostener que, si Adán fue el primer hombre, esto es contradictorio con la existencia previa de la Coca Sarli, quien sería mujer, y por lo tanto humana. De este modo, habría existido al menos un humano antes que Adán. Los estudiosos indican que estos cuestionamientos no tienen fundamento: a partir de ningún texto sagrado se trasluce que la Coca Sarli sea humana. De esta manera, sólo queda pensar que la Coca Sarli también vino en una nave espacial y llegó antes que E.T.
XI. CONDENSACIONES ENERGÉTICAS
Los pastafaris y los gin-toniquistas coinciden en la existencia de una energía cósmica universal. Esta energía toma diversas formas que tienen distintas densidades.
Entre las diversas condensaciones, existe una sola que se considera que tiene la máxima densidad de energía cósmica universal en un ser corpóreo: el Teto Medina. El Teto, a través de su labor en los medios de comunicación y de sus creaciones artísticas, muestra cualidades inéditas en un ser de nuestra dimensión, cualidades solamente explicables por una concentración energética de la que no hay antecedentes.
Distinto es el caso de Rolo Puente y Juan Alberto Mateyko. Estas dos entidades nacieron y crecieron como cualquier ser humano. Sin embargo, en algún momento de sus respectivas vidas, se han cruzado con una manifestación directa del Spaghetti Flying Monster o con una presencia pura de Gin-Tonic. Las vidas de ambos sufrieron cambios drásticos, tranformándose en lo que los fieles llaman "Seres iluminados". De esta manera se pueden comprender tanto la fabulosa capacidad actoral de Rolo Puente como la sorprente habilidad para conducir programas de radio o televisión de Mateyko. En el caso de este último, se suma la extraordinaria destreza para arremangarse.
Los seres iluminados, como Mateyko o Rolo Puente, generan gran admiración aunque pertenecen a una categoría menor a la del Teto Medina. La iluminación implica una elevación pero no llega a compararse con una máxima densidad de energía cósmica universal.
XII. ATERRIZAJE ANCESTRAL
La humanidad se inició con el nacimiento de Adán, quien es fruto de la unión de E.T. y la Coca Sarli. La presencia de estos últimos es coincidente con la referencia al aterrizaje ancestral del que hablan los textos sagrados pastafari y gin-toniquista.
No queda claro si el citado aterrizaje habla de la llegada de E.T. o de la Coca Sarli. Tampoco debe descartarse que ambos hayan llegado juntos. Cabe la pregunta: ¿y por qué E.T. vino a la Tierra? No pocos son los expertos que sostienen que la nave espacial era conducida por E.T. y tenía a Marte como destino. Un error, que quizá no fue un error sino un mandato de energías superiores, hizo que E.T. se dirigiera a la Tierra. Los otros tripulantes, enojados por haber llegado a un planeta equivocado, abandonaron a E.T. como castigo.
La teoría recién expuesta causa inquietud en muchos ya que señala que la humanidad es producto de una equivocación. Pero no es así, ya que el error no fue tal sino que fue parte de un plan cósmico superior.
Otros no se detienen en estos planteos y van más allá: elaboran hipótesis sobre el lugar en el que habría ocurrido el aterrizaje ancestral. Los más diversos lugares han sido propuestos. Sin embargo, las opciones más firmes resultan ser tres: 1- Gizeh, en Egipto, 2- el Cerro Uritorco, y 3- el McDonalds de Corrientes y 9 de Julio.
XIII. VARIANTES
A pesar que el pastafarismo muestra una unidad, muestra distintas variantes dentro de la creencia. La primera división que puede hacerse se da entre pastafaris ortodoxos y reformistas.
Los ortodoxos tienen una especial y casi exclusiva devoción por los spaghettis. No es que ignoren a los otros tipos de pastas, pero para ellos merecen una consideración menor.
Por otro lado están los reformistas. Éstos señalan que los canelones o los sorrentinos son manifestaciones de igual valor del Spaghetti Flying Monster (SFM). El spaghetti es de gran importancia ya que fue la primera corporización del SFM pero los otros tipos de pasta también merecen la misma atención ya que son la evolución de la corporeidad pastística.
Lo que ocurre entre los pastafaris también pasa entre los gin-toniquistas. El gin-toniquismo reconoce la existen de los conservadores y de los renovadores.
Como es de imaginar, los conservadores enarbolan al Gin-tonic como sustancia líquida fundamental. Otros fluidos tienen su valor solamente en tanto guardan parentesco con el Gin-tonic, pero solamente por esta razón.
Los renovadores reconocen la preponderancia del Gin-tonic aunque también invierten energías en diversos tipos de rituales como los dedicados a San Gancia, los pertenecientes al gin-toniquismo daikirista o los que corresponden al gin-toniquismo speed-vodkista.
Por el momento, las máximas autoridades de los pastafaris y de los gin-toniquistas no exhiben llamativa preocupación. Todo lo contrario: creen que mientras no sea afectada la unidad doctrinaria, los diferentes aportes son enriquecedores y aumentan la fe.
XIV. PROFETA
Una historia es leída, repetida y meditada por los gin-toniquistas con gran frecuencia, no solamente por el valor religioso que ellos le atribuyen sino por las enseñanzas que encuentran. Se trata del andar del profeta Pasodelostorus.
Dicen los textos que Pasodelostorus llegó desde tierras lejanas haciendo surf en una gran ola de Gin-tonic. Todos lo recibieron con gran alegría y bebieron de la ola hasta llegar a la saciedad. Pasodelostorus fue tratado con gran hospitalidad, gesto que agradeció a sus anfitriones, pero les advirtió: "Así como esta ola os ha colmado y vosotros habeis disfrutado de su refrescante sabor, tendreis que colmar al Gin-tonic de hielo para que lo disfrute. Almacenad hielo en las altas cumbres cuando sea abundante para tenerlo cuando sea escaso. Escuchad mis palabras o las vertientes de Gin-tonic se secarán en algunas tierras y provocarán la inundación en otras". Algunos de los habitantes ignoraron las palabras de Pasodelostorus y, en vez de guardar hielo, construyeron tablas para surfear como el profeta. Al tiempo, sus vertientes se secaron o se desbordaron. Por una u otra razón, perdieron sus pertenencias. Otros escucharon a Pasodelostorus y siguieron su consejo. Nunca les faltó Gin-tonic y tampoco sufrieron inundaciones. Para ese momento, Pasodelostorus, sabio entre los sabios, ya los había abandonado, ya se había perdido surfeando en el horizonte. Algunos dicen que, a veces, cuando el día está muy claro y la visibilidad es óptima, puede divisárselo a lo lejos, haciendo figuras con su tabla sobre su ola.
XV. SUNRISISMO
En una noche de otoño tres fieles se reúnen. Comienzan su ceremonia en la que ingieren ravioles de verdura en una inequívoca práctica pastafari. Saciada el hambre, pasan a beber Gin-tonic. Los vasos se suceden. En apariencia han migrado hacia los ritos gin-toniquistas pero ellos no buscan comparar religiones sino unirlas, sintetizarlas. Esto puede llamar un poco la atención pero no demasiado. Lo que los tres fieles no saben es que en pocas horas vivirán una experiencia mística.
Los individuos abandonan su morada y se dirigen a un centro espiritual. Ingresan al lugar, observan a los concurrentes y se acercan a la barra. Descubren que hay happy-hour de... Tequila Sunrise.
Uno de ellos duda: no siente gran atracción por el tequila, aunque no tiene presente el sabor del trago en cuestión. Prueba del vaso de otro y encuentra al preparado estupendo. Minutos después, los tres se entregan al Tequila Sunrise. Lentamente el líquido se va apoderando de ellos hasta que llegan al trance místico.
Así es como nació una nueva corriente dentro del gin-toniquismo, denominada gin-toniquismo tequila-sunrisista o, de modo más breve, sunrisismo. Los tres fieles, luego de esa noche, retornaron a sus prácticas previas guardando un grato recuerdo de la experiencia vivida. Sin embargo, otros conocieron los hechos y luego abrazaron al Tequila Sunrise con pasión.
XVI. LOS 12
Eran tiempos difíciles para el Teto Medina. Su prédica era nueva y encontraba muchos obstáculos, pero lentamente la Verdad se difundía. Aunque miles de oídos eran sordos, algunos pocos se abrían a la palabra liberadora.
Vio el Teto que necesitaba algunos que lo acompañen, individuos de gran fe y de espíritu fuerte que puedan expandir las nuevas revelaciones. Por esto decidió buscar doce seguidores para que estén junto a él.
Un día iba el Teto caminando por la calle, se detuvo en una esquina y escuchó que de un auto salían sonidos de cumbia a todo volumen. Miró al interior del vehículo y vió a la Tota Santillán con la camisa desabrochada hasta la mitad del pecho, varios collares dorados adquiridos en el Once y anteojos de sol que usaba aunque el cielo era cubierto por nubes. La Tota lo miró y desde ese momento estuvo con él.
En otra oportunidad, el Teto entró a un shopping y notó que un individuo bailaba con excepcional talento, con extraordinaria gracia. Además de bailar, vestía ropas brillosas y anteojos de colores llamativos. El Teto se acercó, se paró frente a Johnny Tolengo y nunca más se separaron.
La tarea prosiguió. El Teto continuó reuniendo seguidores y, a la Tota Santillán y a Johnny Tolengo, se les sumaron Lanchita Bissio, Berugo Carámbula, el Facha Martel, Tiburón, Delfín y Mojarrita, el Bambino Veira, Pocho la Pantera, la pata de palo de Sofovich y la peluca de Silvio Soldán. Doce fueron los escogidos.
XVII. PARADA
Fue el Teto Medina invitado a una fiesta a la que pudieron colarse los doce colaboradores. Como los anfitriones no calcularon la comida y la bebida para tanta gente, recurrieron al Teto para que los ayude en esa difícil situación.
- Teto, se acaba el morfi, se acaba - dijo uno de los anfitriones y agregó - ¿por qué no te multiplicás unos panes?
- No dejá, traje facturas - respondió el Teto.
- Y ya no tenemos qué tomar.
- Mirá en esas vasijas. Estaban llenas de agua. Ahora tiene frío y agradable gin-tonic.
La felicidad los invadió a todos y la fiesta aún se puso mejor. La Tota Santillán se paró en el centro de la reunión y comenzó a animar la velada. Luego, Pocho la Pantera y Johnny Tolengo dejaron a todos boquiabiertos desplegando sus inconmensurables talentos. La música acariciaba los oídos de todos. La pata de palo de Sofovich seguía el ritmo de manera admirable y la peluca de Silvio Soldán se agitaba entusiasmada. El Facha Martel y Lanchita Bissio hacían suspirar a las mujeres mientras el Bambino Veira deslumbraba con sus frases. Los doce colaboradores, que habían entrado a la fiesta sin haber sido invitados, cambiaron las malas miradas que recibían por constantes muestras de simpatía.
Fue así que los milagros del Teto comenzaron a ser reconocidos por muchos y que sus discípulos adquirieron mayor renombre.
XVIII. PAOLO
Cuenta el Libro gin-toniquista que una tribu pagana mostraba gran hostilidad. Amenazaron en varias ocasiones con entrar en guerra e injuriaron en numerosas oportunidades. Un día, los jefes de ambos pueblos se reunieron y acordaron que cada uno elegiría a un luchador. Ambos combatientes pelearían hasta la muerte y el que resultara victorioso haría que su pueblo obtenga grandes beneficios. Los paganos escogieron a un hombre enorme, de gran brutalidad y crueldad llamado Goliat. Los gin-toniquistas enviaron a Paolo el rockero.
Llegó el momento de la disputa. Los dos contendientes se encontraron en un paraje montañoso y deshabitado. Muchos habitantes de ambos bandos se acercaron a ver el choque entre sus campeones. Goliat divisó a Paolo y le gritó.
- Corré mientras puedas que te voy a romper la boca, te voy.
- Uhhh, grandote, re-mala ondaaa - respondió Paolo.
- Te voy a dar tantas piñas que te vas a desarmar, te vas.
- Chau, persona. Cuánta violencia, man.
Goliat tomó una enorme roca y la arrojó contra Paolo, quien pudo esquivarla aunque derramó parte del vaso de Gin-tonic que estaba tomando. "Uhhh, loco, estás re-zarpadooo" dijo Paolo. Goliat tomó otra roca y volvió a arrojarla. La piedra impactó muy cerca de Paolo y éste se cayó, volando el vaso de Gin-tonic por los aires. Uno de los hielos voló a gran distancia y, al caer, golpeó con fuerza en la frente de Goliat. El gigante se mareó y, en pocos instantes, quedó tendido en el piso. Así fue como Paolo el rockero salvó a los gin-toniquistas quienes nunca más tuvieron problemas con esa tribu pagana.
XIX. ÉXODO I
Hubo un tiempo en que los gin-toniquistas vivieron en tierras que no les pertenecían. El rey que dominaba esos territorios y al que le debían obediencia solamente les permitía beber pocas cantidades de Gin-tonic. Algunos desoían esta imposición y, cuando eran descubiertos, sufrían tremendos castigos. La opresión que padecían era terrible y humillante.
El tiempo transcurría y una persona iba creciendo en prestigio entre los gin-toniquistas. Se trataba de un hombre excepcional, culto y decidido. Su nombre: Roberto Galán. Cierta vez, los sabios del pueblo se reunieron de manera secreta a beber más Gin-tonic del que tenían permitido e invitaron a Galán. Éste aceptó gustoso, concurrió a la cita y, en medio del evento, se paró y dijo a los presentes "Oh, hombres notables de nuestro pueblo, oh, poseedores de grandes conocimientos, oh, seres plenos de virtudes, ¿por qué os escondeis cual alimañas para beber nuestro líquido sagrado? Nuestros ancestros nos enseñaron a tomar con devoción y alegría pero hoy debemos ocultarnos. Nos domina el miedo pero yo os digo que es mejor morir buscando un happy-hour que vivir escondido en las tinieblas". Los sabios quedaron admirados por el valor de Galán pero al mismo tiempo se sintieron muy inquietos ante las consecuencias terribles que podía sufrir el pueblo si lo seguía. Galán podía salvarlos pero también podía llevarlos a padecimientos tremendos si fracasaba.
XX. ÉXODO II
El prestigio de Roberto Galán crecía sin cesar. Con gran valentía, a veces se paraba en medio de la plaza y le hablaba al pueblo. Los instaba a revelarse y a emprender la marcha hacia otras tierras. Pasaba el tiempo y la idea de iniciar un éxodo era cada vez más poderosa en la gente.
Galán comprendió que el momento había llegado. Se reunió con sus amigos y dispusieron los preparativos para llevar adelante la epopeya. A los pocos días, todos destinaban parte de la jornada a las tareas necesarias y confiaban en que Galán los iba a llevar a un lugar donde fueran libres.
Una templada mañana de otoño iniciaron su camino hacia el happy-hour prometido. Una larga columna que se perdía en el horizonte andaba por el desierto. El rey no tardó en enterarse de lo que estaba sucediendo, llamó a sus generales y les ordenó que preparen al ejército, persigan a los gin-toniquistas y los aniquilen.
Había pasado una semana y Galán se enteró de que el ejército del rey estaba cerca. Sabía que él y su pueblo estaban atrapados: por un lado venían las tropas y por el otro estaba el mar. Entonces, Galán se paró frente a las aguas y les dijo "Oh, inmensidad, ábrete para que pasemos". Las olas se agitaron y se divisó un paso. Por allí siguieron la marcha. Cuando estaban por llegar a la otra orilla, el mar comienzó a cerrarse. Galán ordenó a todos que saquen sus vasos y beban. Quedaron sorprendidos al descubrir que el líquido no era agua salada sino Gin-tonic. Tanto tomaron que las aguas que se iban cerrando fueron ingeridas y el paso se mantuvo despejado. Así llegaron al otro margen. Los soldados que los seguían no habían llevado vasos y murieron todos, ahogados en Gin-tonic.
XXI. CARTA
Carta de Johnny Tolengo a los gin-toniquistas de Lugano I y II:
Hermanos gin-toniquistas de las tierras bañadas por el Riachuelo, donde el Puente La Noria es transitado y el Autódromo tiene su lugar:
Grande es el Teto Medina. Él nos cantó "Mi chica de humo" y con su magnífica melodía nuestro corazón vive en plenitud. Él condujo numerosos programas en cable que muchos han olvidado y que quizá jamás hayan visto pero que nosotros recordamos con emoción.
Cuando la mañana es lluviosa y no queremos salir a enfrentar nuestras obligaciones debemos recordar al Teto, pensar en su abnegada tarea y juntar fuerzas. Nuestra recompensa será grande. Los happy-hours nos esperarán y, mientras disfrutamos de dos Gin-tonics al precio de uno, alguien se nos acercará y repetirá la frase de la profeta Nicole Neuman "Do you wanna dancing?". Seamos cautos y llegaremos a buen puerto. Seamos cautos como nos enseñó el sabio Tu-Sam y no tendremos temor a la frase "puede fallar" pues nada fallará.
La sabiduría debe ir acompañada de la templanza en el espíritu. Un hombre sabio de poco vale si su corazón no tiene coraje, y un hombre valiente poco logra si es necio. Cultivad vuestro conocimiento y fortaleced vuestra determinación. Que ambas cosas crezcan en armonía, así como el gin está en armonía con el agua tónica. Grande es el Teto Medina.
XXII. DESDE EL CIELO
El texto sagrado del pastafarismo, conocido como "Sabiduría Pastafari", cuenta sobre la llegada de un ser extraordinario. Uno de los pasajes dice "Y él vino en una luz que bajó desde el cielo para enseñar su receta a los hombres de buen corazón". Se trata de la leyenda de Salsabolognesus, una figura admirada entre los pastafaris por su bondad.
Salsabolognesus atraviesa el firmamento en su luminosa nave de spaghettis. Algunos dicen que esta nave es una porción del Spaghetti Flying Monster (SFM) que el propio SFM le regaló en reconocimiento a sus virtudes y para que viaje por el espacio.
Un día, Salsabolognesus decidió bajar a la tierra para compartir su conocimiento con los hombres. Fue recibido con grandes ceremonias y nadie dejó de presentarle sus respetos. Salsabolognesus encontró que la gente era buena y creyó justo revelarles parte de su sabiduría. Les ordenó que aplasten tomates hasta que queden completamente desmenuzados y los cocinen con especias y una pizca de azúcar. También les indicó que agreguen carne finamente cortada. Los hombres obedecieron y obtuvieron un preparado exquisito, estupendo. En honor al sabio, llamaron "salsa bolognesa" a esta maravilla.
Salsabolognesus vivió un tiempo más entre los hombres y sintió que era bueno que disfrutaran de la receta que les había enseñado. Cuando era el momento de partir, se despidió de todos dándoles mucha paz, subió a su luminosa nave de spaghettis y volvió a los cielos.
XXIII. LOS DOS SABIOS
Tanto en "Sabiduría Pastafari" como en "El libro gin-toniquista" aparece el relato de los dos sabios.
Dicen los textos que Salsabolognesus había bajado a la tierra por segunda vez. En esta segunda visita no había llegado para encontrarse con los hombres sino que estaba organizando un spaghetti party para sus amigos. Con cierta antelación, Salsabolognesus había llegado para hacer la lista del supermercado, las compras y, por supuesto, cocinar. Todo transcurría según lo previsto.
Ya entregado a la labor culinaria, Salsabolognesus preparaba distintas salsas a la orilla del oceáno. Él siempre decía que el aire de mar hacía a la comida más agradable y le daba a las salsas un sabor especial. Ya estaba lista la salsa portuguesa, la cuatro quesos y le estaba dando los toques finales a su especialidad, la bolognesa. De repente, una gran ola comenzó a aproximarse a gran velocidad. La ola impactó en la costa y mojó todo lo que estaba en la orilla. Sin embargo, milagrosamente, ni una sola gota cayó sobre las salsas. Salsabolognesus agradecía su suerte cuando escuchó que alguien le dijo "che, no pensarás que te iba a arruinar la cena". Era Pasodelostorus y la ola era la ola de Gin-tonic en la que surfea Pasodelostorus viajando por los mares.
Pasodelostorus y Salsabolognesus se abrazaron y éste invitó al primero a quedarse para el spaghetti party, invitación que aceptó gustoso. Los sabios se habían encontrado.
XXIV. SURGIMIENTO
Es un día muy frío de invierno y el Teto Medina tiene un hambre voraz. Siente que puede comerse una vaca entera y sale a buscar un lugar que le proporcione un suculento almuerzo. Transita por distintos parajes hasta que lee un cartel que dice "Hoy locro". El Teto entra y se pide un buen locrardo. Termina el primer plato al que encuentra abundante y muy sabroso. Luego sigue con una segunda porción y hasta una tercera. Después pide doble postre: empieza con un helado de tres bochas de chocolate, vainilla y dulce de leche, continúa con el tradicional queso fresco con dulce de batata. Duda en un momento si elegir dulce de batata o de membrillo pero se queda con el primero.
Sale del lugar muy satisfecho y retoma sus actividades. A las pocas horas, siente que algo ocurre en sus intestinos, que una enorme masa de gas se está acumulando y en cualquier momento puede ser expulsada.
Finalmente, una generosa y sonora pedorreta sale de él. Pero no es cualquier pedorreta, ésta tiene melodía. Con el transcurso del tiempo, la melodía gaseosa pasa a ser la esencia de una canción festejada por todos: La guitarra de Lolo. Por otro lado, el pedo de Teto se condensa tomando forma de seres humanos, de individuos que luego forman el grupo Miranda! Así fue como nació este grupo, sus integrantes y su afamado tema.
XXV. DILUVIO
Los cielos vieron que los hombres se habían vuelto malvados y codiciosos, entonces decidieron enviarles un castigo. Antes buscaron si había alguien con bondad en su corazón y encontraron que sí. Uno era justo y merecía salvarse. Era Mario Sapag.
Una tarde, estaba Mario Sapag en la montaña ensayando sus desopilantes imitaciones. Sintió el zumbido del viento que luego se iba transformando en una voz. Fue cuando se le apareció el Spaghetti Flying Monster (SFM), que le ordenó: "Consigue toda la pasta que puedas. Hiérvela hasta que quede cocida y luego sigue calentándola. Cuando se pegotee, úsala para construir un gran barco. Yo te indicaré cómo hacerlo".
Sapag se puso a buscar pastas y siguió las instrucciones del SFM. Todos pensaban que estaba loco pero la fe lo guiaba. Terminada el arca, el SFM le dijo que llame a una pareja de cada tipo de animal. Sapag, con su colosal talento para las imitaciones, hizo el sonido de cada especie. Cuando se llenó la nave, empezó a llover Gin-tonic. La tormenta duró mil happy-hours y todo se inundó. Solamente el arca de Sapag pudo sobrevivir. Muchos quisieron subir a bordo pero ya no había lugar para más.
Navegaron a la deriva hasta que el nivel de Gin-tonic bajó. Finalmente llegaron a una nueva tierra, fértil y llena de preciosa vegetación. Los tripulantes descendieron y todos comieron spaghetti para festejar el venturoso destino.
XXVI. NACIMIENTO I
El nacimiento del Teto Medina es un hecho de trascendencia cósmica tanto para pastafaris como para gin-toniquistas, y este nacimiento ha sido anunciado en numerosas profecías. La primera que se conoce data del Antiguo Egipto.
En la pirámide Keops puede encontrarse un antiquísimo grabado cuyo significado no fue descubierto durante siglos. Luego pudo traducirse aunque no se comprendió bien qué quería decir. El paso del tiempo permitió saber que se trataba de una revelación profética. El grabado en cuestión dice "Aguante el Teto" y, a poca distancia agrega "puto el que lee".
También son proféticas las figuras grabadas en numerosas piezas de alfarería que corresponden al esplendor del Imperio Hitita. Abundan las vasijas en las que se distingue claramente la imagen de un hombre, a veces con bigote y otras sin él, que tiene en su mano un objeto muy parecido a los actuales micrófonos. Las facciones de este hombre son sorprendentemente similares a las del Teto Medina y muchos ven aquí otra señal en la que se indicaba su llegada.
Por otro lado, cabe agregar que no se conoce con precisión el aspecto del Coloso de Rodas, gigantesca estatua erigida por los griegos. A pesar de esto, varios expertos sostienen que el Coloso no tenía una antorcha en su mano sino un micrófono y que tenía bigote. No pocos son los que insisten en que era el Teto Medina en la época de su álbum "Mi forma de ser".
Los tres casos recién citados solamente tienen una finalidad ilustrativa ya que son incontables las evidencias de que el nacimiento del Teto Medina ha sido profetizado por milenios.
XXVII. NACIMIENTO II
Un día llegó el momento anunciado. La madre del Teto Medina estaba embarazada de nueve meses. El Teto estaba por nacer. Las contracciones eran cada vez más frecuentes y parecía que el parto se iba a adelantar unos días. Entonces la madre del Teto salió a la calle y paró un taxi. Subió en él y se dirigieron a un sanatorio. Sin embargo, no iban a llegar.
La madre sentía que el parto ya había comenzado. El taxi se detuvo y el chofer comienzó a pedir a gritos un médico. No había ninguno cerca pero sí un veterinario. Finalmente, el Teto nació y, como muchas profecías lo habían predicho, lo hizo entre gente común y rodeado de colectivos que no dejaban de tocar bocina porque el taxi justo estacionó donde había una parada de nada menos que tres líneas.
Los testigos dicen que, en el instante del nacimiento, una fuerte luz cruzó los cielos. Tan luminosa era que hasta en pleno día pudo verse. Pero su forma no era de meteorito o de cometa sino de una bola incandescente de spaghettis. Muchos vieron allí una señal del Spaghetti Flying Monster. Otros han dicho que vieron una figura sobre la luz y que se trataba de Salsabolognesus, sabio venerado por los pastafaris que atravesó el firmamento saludando aunque quizá se estaba oliendo la axila para comprobar si tenía mal olor.
XXVIII. NACIMIENTO III
El Teto Medina nació y el lugar comenzó a llenarse de gente. Muchas personas llegaban allí como atraída magnéticamente por una fuerza que no podían comprender. Otros se reunían porque justo en ese sitio estaba la parada de tres líneas de colectivos y tenían que viajar. Finalmente estaban los que se acercaron al lugar siguiendo la fuerte luz que cruzó los cielos.
Entre estos últimos estaban tres reyes sabios orientales. Eran tres uruguayos que habían llegado a la mañana en Buquebus y se llamaban Lito, Lucho y el chino Matraca. Los tres llevaron presentes. Lito regaló un tetrabrik de vino Uvita blanco dulce del que todos bebieron como símbolo de la hermandad en el brindis, que prontamente iba a repetirse con abundante Gin-tonic. Lucho obsequió un reloj Casio trucho que había comprado tiempo atrás en La Salada, representando la capacidad de dominar las fuerzas del tiempo. El chino Matraca llevó dos entradas con descuento para ver en el cine "Los bañeros más locos del mundo", película que todavía no se había filmado y que ni siquiera se había imaginado, simbolizando la capacidad de ver más allá de lo que existe.
Entregados los objetos con significados místicos, los tres sabios orientales aprovecharon que estaban en la parada del colectivo y se tomaron el 152 que los dejó en San Telmo, donde tenían planeado ir a almorzar, y ya estaban teniendo bastante hambre.
Estuve revisando mis cosas escritas y me reencontré con lo que sigue.
Lo escribí hace aproximadamente un año y medio. Buena parte de lo que aparece fue el producto de charlas de sábado a la noche con mi amigo Sere en Kilkenny.
También, si ustedes conocen a JackKnight, saben que bajo su nick aparecía/aparece IGTU's preacher. Y la IGTU es la Iglesia Gin-Tonquista Universal, la que comprenderán más adelante.
Para leer todo lo que continúa, hace falta un poco de tiempo y paciencia. Espero que les guste.
I. ORIGEN I
Mayo de 1958. Atardece y Antonio Mussopapa cierra su ferretería. Ha sido para él un día tranquilo, rutinario. Luego de la jornada de trabajo, se dispone a ir a su casa.
Horas después, ya está en su hogar. Lee partes del diario a las que no había prestado atención durante el día y charla con su esposa. Llega el momento de la cena. Nada parece alejarse de lo normal, pero la vida de él y de la humanidad está por cambiar...
Antonio está hambriento. Devora el primer plato de spaghetti a gran velocidad. Le encanta porque la salsa en base a tomate está magnificamente preparada. Después, un segundo plato de pasta, un tercero, un cuarto, ¡y hasta un quinto!
Cuando promedia la quinta ingesta, tiene una sensación extraña. Los fideos empiezan a moverse en el plato, a tener pequeñas y casi impercertibles ondulaciones. Antonio se siente mareado. De repente, en su cabeza hay una voz que le dice "Debes saber la verdad, debes saber la verdad". Los spaghettis del plato están comunicándose telepáticamente con él. La revelación continúa: "Debes saber la verdad. No estás frente a un simple plato de fideos. Estás contemplando una corporización terrestre del Spaghetti Flying Monster y has sido elegido para iluminar a los demás". Antonio se desmaya. Al día siguiente decide vender su ferretería y dedicarse a predicar.
II. SFM
Antonio Mussopapa fue el primer ser humano al cual se le manifestó el Spaghetti Flying Monster, pero esto luego le ocurrió a muchas personas más. Las intensas experiencias vividas y la difusión de las mismas fue haciendo que cada vez más individuos se interesen. Con el tiempo nació la admiración y más tarde la fe religiosa.
El centro de la creencia es el Spaghetti Flying Monster, SFM. Se trata de una energía gigantesca que se encuentra en el universo, se desplaza libremente y tiene forma de enorme masa de spaghettis. Para algunos, la imagen del SFM es solamente una concentración de esta energía y todo el universo, toda su materia y su energía, sería una manifestación de menor intensidad del SFM. El spaghetti es la sustancia única que todo lo es, de la que todo viene y hacia la que todo va. El SFM está en todo y todo es el SFM.
Los seguidores del Spaghetti Flying Monster, que cada vez son más, se hacen llamar pastafaris. Ellos creen que, en el comienzo de los tiempos, el espacio estaba vacío y hubo un gran revoleo de spaghettis en todas direcciones. Algunos fideos estaban muy calientes y dieron lugar a las estrellas, otros se apelmazaron dando origen a los planetas y, con por la propia evolución de la pasta, a los seres que habitan en algunos de ellos. El pastafarismo crece y es considerada la religión con más fuerza en la actualidad.
III. LIBRO I
En 1958, Antonio Mussopapa recibe la primera revelación. Una tarde de agosto, está en pleno trance místico mientras se frota unos spaghettis con manteca y queso por el rostro. Una fuerza se apodera de él y empieza a escribir frenéticamente. Antonio pasa tres días en los que sólo escribe y come fideos.
El producto de estas jornadas es una obra que cambia el rumbo de la humanidad. Se trata de "Conozca la Pasta", con el subtítulo "50 sabrosas recetas y una religión al dente". El texto se difunde a gran velocidad y pronto nadie se refiere a él con su título original. Todos lo llaman popularmente "Sabiduría Pastafari".
Este libro cuenta con 46 recetas distintas para preparar pastas. Cada receta viene ilustrada con varias fotografías y trae debajo una serie de consideraciones místicas. Para algunos, las instrucciones culinarias son una anécdota ínfima al lado del profundo conocimiento que las acompaña. El último capítulo es arduo para la mayoría, cuenta con párrafos que solamente son interpretados en su riqueza por aquellos espiritualmente más elevados, y además... está incompleto.
"Sabiduría Pastafari" se divide en 46 recetas cuando su título anuncia 50. Y no es por error. Tres de las cuatro recetas faltantes conforman la trilogía sagrada pastafari y la cuarta es la receta de la elevación. Estas recetas solamente pueden ser conocidas por los pastafaris de gran fe y solamente se difunden entre ellos. Son un misterio para los infieles.
IV. ORIGEN II
Mayo de 1958. Es el día cero. Antonio Mussopapa deja inconclusa la ingesta del quinto plato de spaghettis y tiene una revelación. No se desmaya sino que sólo le baja un poco la presión. "Es muy fuerte para mí lo que ha pasado. Voy a tomarme un gin-tonic" piensa. Antonio se dirige a su pequeño bar y se prepara el trago. Después de beberlo, sigue con un segundo, un tercero y así.
Cuando está terminando el séptimo gin-tonic, Antonio tiene una visión. Mares de gin-tonic se agitan. Las olas tienen cada vez más altura y golpean con más fuerza contra las rocas. Pero las olas no solamente trepan por la costa, las olas se transforman en roca misma. Y luego la roca se diluye nuevamente en gin-tonic. Otras olas se elevan hasta los cielos dando lugar a nuevos cuerpos celestes. Y algunas nubes descienden hasta el mar y se funden con él.
Antonio entiende. El gin-tonic puede transformarse en todo y todo puede transformarse en gin-tonic. Se pregunta qué papel cumple el chorrito de limón, ya que para algunos es esencial y no basta con mezclar gin y agua tónica, aunque para otros es totalmente anecdótico. Su mente está confundida a la vez que deslumbrada. La visión lo ha dejado profundamente conmovido.
V. GIN-TONIQUISMO
La visión de Antonio Mussopapa es conocida por varias personas y despierta en éstas gran admiración. Estos individuos comienzan a reunirse, a experimentar con gin y agua tónica, y a compartir numerosas jornadas en las que intentan encontrar la verdad. Es el germen del gin-toniquismo.
Los gin-toniquistas son difíciles de encasillar. Muestran aspectos religiosos, científicos y esotéricos. Sostienen que, en el comienzo de los tiempos, el espacio infinito estaba completamente vacío de materia y energía, salvo por dos puntos. Estos dos puntos concentraban todo lo existente. Uno era de gin y otro de agua tónica. Pasó un tiempo inconmensurable en el que los puntos estuvieron aislados, hasta que en un momento se unieron. Ese fue el instante de lo que llaman el "Big Cocktail". A partir de ese instante, de esa primera combinación de gin y agua tónica, nace todo. Las dos partes del gin-tonic quedan fusionadas para nunca separarse, se expanden y toman distintos grados de condensación. Estos diferentes grados explican la diversidad de todo lo que existe.
Entre los gin-toniquistas, están los que creen que hubo un tercer punto original que concentraba el hielo. También están los que afirman que el tercer punto era de jugo de limón y algo menor a los otros. Finalmente, está la corriente de los cuatro puntos primeros que indica que tanto el gin como el agua tónica, el hielo y el jugo de limón existían de por sí en los comienzos.
VI. LIBRO II
En 1958, Antonio Mussopapa tiene la visión gin-toniquista y la refleja en un texto publicado como "Sea su propio barman y elévese espiritualmente" y que popularmente es llamado "El libro gin-toniquista".
Esta obra difunde los secretos de numerosos tragos místicos. La primera parte está dedicada a preparados que se basan en vodka, tequila y ron. Se considera que este comienzo es introductorio y de gran valor para los iniciados, con el objetivo de que se eleven progresivamente. Luego llega la parte principal de libro en la que el gin y el agua tónica predominan, y que ha producido en muchos el éxtasis de su yo espiritual.
El libro gin-toniquista es la piedra fundacional de la creencia homónima y ha sido interpretado de diversas maneras, dando lugar a diferentes corrientes. Están quienes creen que el nombre "Gin-tonic" ya indica una proporción: aparece primero al gin y luego el agua tónica, por lo que el gin debe predominar en la mezcla. Sin embargo otros sostienen que el orden no es un hecho que responda a una armonía cósmica: el gin-tonic podría perfectamente ser tonic-gin, y las cantidades de ambas partes deben ser similares. Además, se suman los exégetas que realizan numerosas interpretaciones sobre la calidad y cantidad de hielo y sobre la necesidad o no del chorrito de limón.
Quienes ven al gin-toniquismo desde afuera, concluyen apresuradamente que la diversidad en las corrientes muestra inconsistencia doctrinaria. Para los gin-toniquistas esto no es así ya que todos se sienten unidos por su trago sagrado y el debate no hace más que aumentar y enriquecer el pensamiento en torno a su fe.
VII. CONEXIÓN
Los pastafaris no son ajenos a la obra gin-toniquista de Antonio Mussopapa. Lo mismo ocurre con los gin-toniquistas respecto al pastafarismo.
En gran medida, pueden verse a ambas creencias como complementarias. Sin embargo, cada una tiene un punto inicial distinto al de la otra. Los pastafaris indican que el gran revoleo de spaghettis en todas direcciones que dio origen a todo lo que existe es anterior al big-cocktail gin-toniquista. Una postura similar muestran los gin-toniquistas respecto al momento en que el gin y el agua tónica se unieron por primera vez. Cada una de estas religiones siempre vio a la otra de manera amistosa aunque distinta.
En 1985 finalmente se concreta la ansiada cumbre Pastafari - Gin-toniquista. Los representantes más destacados de las dos creencias se reúnen en un bar para encontrar similitudes entre las mismas. Como era de esperarse, todos comen spaghettis, previa consagración de las porciones al Spaghetti Flying Monster, y luego beben gin-tonic. Tras los abundantes platos y los numerosos tragos, se concentran en un emocionante partido de TEG, juego que previsoramente había llevado uno de los concurrentes. Terminada la reunión, todos concuerdan en que la pasaron bárbaro aunque no hablaron ni una palabra de las diferencias entre el pastafarismo y el gin-toniquismo. Los presentes ven a este último hecho como una señal inequívoca de la armonía entre ambas religiones ya que no hubo ni la más mínima discusión. Se abrazan, se despiden y arreglan para volver a reunirse al mes siguiente, esta vez para jugar al Pictionary.
VIII. SAN GANCIA
Un sector del gin-toniquismo tiene especial devoción por San Gancia. Cuenta la tradición que San Gancia fue un individuo errante y pleno de espiritualidad. A donde iba, siempre compartía su enorme sabiduría y el líquido que llevaba con él. La gente que lo escuchaba con atención se sentía reconfortada con ambas cosas.
Cierto día, San Gancia estaba frente a unas personas y se le ocurrió tomar un recipiente cilíndrico, metálico y con tapa, agregarle un poco de su líquido, hielo, jugo de limón y azúcar. Cerró el recipiente y lo agitó con vigor. Luego todos bebieron y encontraron que el producto era estupendo.
La fama de San Gancia fue creciendo en la región. A donde iba, todos se acercaban rápidamente para escucharlo y para poder beber un trago del recipiente metálico. Los adeptos crecían sin cesar y esto obligó a San Gancia a repetir numerosas veces su preparado. Tanto fue así que, según relatan varios testigos, llegó a estar tres días consecutivos llenando y agitando el recipiente metálico para que nadie quede sin probar del mismo.
En el presente, muchos ven en San Gancia una figura llena de virtudes y un modelo a seguir. Algunos pocos critican que su recipiente no albergara al gin o al agua tónica, pero todos reconocen el fabuloso legado espiritual que dejó.
IX. PLATO
Ricardo ha conducido su tranvía desde hace años. Siente que ya es suyo de tanto que lo ha hecho atravesar la ciudad. Hoy lleva adelante su labor un tanto atristado ya que está por tomarse dos semanas de vacaciones en las que no verá a su querido transporte. Pasa por el mingitorio del baño de la terminal, luego se peina y sube a su unidad.
Cruza el puente gris y se detiene en una parada donde aguardan tres pasajeros. Continúa el recorrido hasta que divisa un plato de spaghettis más adelante sobre el riel. "¿Cómo puede ser que algunas personas dejen cualquier cosa sobre las vías? ¡Es una vergüenza!" piensa mientras se pone rabioso. Una tormenta de enojos cruzan su mente que lo transforman en una fiera despiadada. "Voy a despedazar ese plato. Ya verán el fervor de mi máquina" se dice. Toma un trago de gin-tonic para darse ánimo y aumenta la velocidad. Está cada vez más cerca de los fideos. El impacto es cuestión de segundo y de repente... el tranvía frena de manera brusca.
El hecho no toma gran trascendencia y aparece como una noticia más en los periódicos. Décadas después, este evento en apariencia menor es rescatado como milagroso. Los pastafaris ven una intervención del Spaghetti Flying Monster para salvar al plato de pasta, los gin-toniquistas entienden que el efecto del gin-tonic detuvo la violencia. El fenómeno, sepultado en el olvido por mucho tiempo, revela otro fuerte vínculo entre ambas corrientes religiosas.
X. PRIMER HOMBRE
Los puntos en común entre los pastafaris y los gin-toniquistas son numerosísimos. Ambas corrientes religiosas comparten el relato sobre el nacimiento del primer hombre que aparece tanto en "El libro gin-toniquista" como en "Sabiduría pastafari".
Dicen los textos: "En un tiempo inmemorial, una estrella descendió a la tierra. De ella emergió un ser pequeño que posó su dedo en el vientre de la mujer de grandes atributos. De esta unión nació Adán".
La interpretación de este fragmento indica que la estrella era en realidad una nave espacial y el ser pequeño era E.T. Respecto a la mujer, durante un tiempo se debatió sobre su verdadera identidad, llegándose a un acuerdo unánime sobre que se trataba de la Coca Sarli. E.T. posó su dedo luminoso en el vientre de la Coca, la que meses después dio a luz a Adán, el primer hombre.
Varios cuestionamientos tuvieron lugar al sostener que, si Adán fue el primer hombre, esto es contradictorio con la existencia previa de la Coca Sarli, quien sería mujer, y por lo tanto humana. De este modo, habría existido al menos un humano antes que Adán. Los estudiosos indican que estos cuestionamientos no tienen fundamento: a partir de ningún texto sagrado se trasluce que la Coca Sarli sea humana. De esta manera, sólo queda pensar que la Coca Sarli también vino en una nave espacial y llegó antes que E.T.
XI. CONDENSACIONES ENERGÉTICAS
Los pastafaris y los gin-toniquistas coinciden en la existencia de una energía cósmica universal. Esta energía toma diversas formas que tienen distintas densidades.
Entre las diversas condensaciones, existe una sola que se considera que tiene la máxima densidad de energía cósmica universal en un ser corpóreo: el Teto Medina. El Teto, a través de su labor en los medios de comunicación y de sus creaciones artísticas, muestra cualidades inéditas en un ser de nuestra dimensión, cualidades solamente explicables por una concentración energética de la que no hay antecedentes.
Distinto es el caso de Rolo Puente y Juan Alberto Mateyko. Estas dos entidades nacieron y crecieron como cualquier ser humano. Sin embargo, en algún momento de sus respectivas vidas, se han cruzado con una manifestación directa del Spaghetti Flying Monster o con una presencia pura de Gin-Tonic. Las vidas de ambos sufrieron cambios drásticos, tranformándose en lo que los fieles llaman "Seres iluminados". De esta manera se pueden comprender tanto la fabulosa capacidad actoral de Rolo Puente como la sorprente habilidad para conducir programas de radio o televisión de Mateyko. En el caso de este último, se suma la extraordinaria destreza para arremangarse.
Los seres iluminados, como Mateyko o Rolo Puente, generan gran admiración aunque pertenecen a una categoría menor a la del Teto Medina. La iluminación implica una elevación pero no llega a compararse con una máxima densidad de energía cósmica universal.
XII. ATERRIZAJE ANCESTRAL
La humanidad se inició con el nacimiento de Adán, quien es fruto de la unión de E.T. y la Coca Sarli. La presencia de estos últimos es coincidente con la referencia al aterrizaje ancestral del que hablan los textos sagrados pastafari y gin-toniquista.
No queda claro si el citado aterrizaje habla de la llegada de E.T. o de la Coca Sarli. Tampoco debe descartarse que ambos hayan llegado juntos. Cabe la pregunta: ¿y por qué E.T. vino a la Tierra? No pocos son los expertos que sostienen que la nave espacial era conducida por E.T. y tenía a Marte como destino. Un error, que quizá no fue un error sino un mandato de energías superiores, hizo que E.T. se dirigiera a la Tierra. Los otros tripulantes, enojados por haber llegado a un planeta equivocado, abandonaron a E.T. como castigo.
La teoría recién expuesta causa inquietud en muchos ya que señala que la humanidad es producto de una equivocación. Pero no es así, ya que el error no fue tal sino que fue parte de un plan cósmico superior.
Otros no se detienen en estos planteos y van más allá: elaboran hipótesis sobre el lugar en el que habría ocurrido el aterrizaje ancestral. Los más diversos lugares han sido propuestos. Sin embargo, las opciones más firmes resultan ser tres: 1- Gizeh, en Egipto, 2- el Cerro Uritorco, y 3- el McDonalds de Corrientes y 9 de Julio.
XIII. VARIANTES
A pesar que el pastafarismo muestra una unidad, muestra distintas variantes dentro de la creencia. La primera división que puede hacerse se da entre pastafaris ortodoxos y reformistas.
Los ortodoxos tienen una especial y casi exclusiva devoción por los spaghettis. No es que ignoren a los otros tipos de pastas, pero para ellos merecen una consideración menor.
Por otro lado están los reformistas. Éstos señalan que los canelones o los sorrentinos son manifestaciones de igual valor del Spaghetti Flying Monster (SFM). El spaghetti es de gran importancia ya que fue la primera corporización del SFM pero los otros tipos de pasta también merecen la misma atención ya que son la evolución de la corporeidad pastística.
Lo que ocurre entre los pastafaris también pasa entre los gin-toniquistas. El gin-toniquismo reconoce la existen de los conservadores y de los renovadores.
Como es de imaginar, los conservadores enarbolan al Gin-tonic como sustancia líquida fundamental. Otros fluidos tienen su valor solamente en tanto guardan parentesco con el Gin-tonic, pero solamente por esta razón.
Los renovadores reconocen la preponderancia del Gin-tonic aunque también invierten energías en diversos tipos de rituales como los dedicados a San Gancia, los pertenecientes al gin-toniquismo daikirista o los que corresponden al gin-toniquismo speed-vodkista.
Por el momento, las máximas autoridades de los pastafaris y de los gin-toniquistas no exhiben llamativa preocupación. Todo lo contrario: creen que mientras no sea afectada la unidad doctrinaria, los diferentes aportes son enriquecedores y aumentan la fe.
XIV. PROFETA
Una historia es leída, repetida y meditada por los gin-toniquistas con gran frecuencia, no solamente por el valor religioso que ellos le atribuyen sino por las enseñanzas que encuentran. Se trata del andar del profeta Pasodelostorus.
Dicen los textos que Pasodelostorus llegó desde tierras lejanas haciendo surf en una gran ola de Gin-tonic. Todos lo recibieron con gran alegría y bebieron de la ola hasta llegar a la saciedad. Pasodelostorus fue tratado con gran hospitalidad, gesto que agradeció a sus anfitriones, pero les advirtió: "Así como esta ola os ha colmado y vosotros habeis disfrutado de su refrescante sabor, tendreis que colmar al Gin-tonic de hielo para que lo disfrute. Almacenad hielo en las altas cumbres cuando sea abundante para tenerlo cuando sea escaso. Escuchad mis palabras o las vertientes de Gin-tonic se secarán en algunas tierras y provocarán la inundación en otras". Algunos de los habitantes ignoraron las palabras de Pasodelostorus y, en vez de guardar hielo, construyeron tablas para surfear como el profeta. Al tiempo, sus vertientes se secaron o se desbordaron. Por una u otra razón, perdieron sus pertenencias. Otros escucharon a Pasodelostorus y siguieron su consejo. Nunca les faltó Gin-tonic y tampoco sufrieron inundaciones. Para ese momento, Pasodelostorus, sabio entre los sabios, ya los había abandonado, ya se había perdido surfeando en el horizonte. Algunos dicen que, a veces, cuando el día está muy claro y la visibilidad es óptima, puede divisárselo a lo lejos, haciendo figuras con su tabla sobre su ola.
XV. SUNRISISMO
En una noche de otoño tres fieles se reúnen. Comienzan su ceremonia en la que ingieren ravioles de verdura en una inequívoca práctica pastafari. Saciada el hambre, pasan a beber Gin-tonic. Los vasos se suceden. En apariencia han migrado hacia los ritos gin-toniquistas pero ellos no buscan comparar religiones sino unirlas, sintetizarlas. Esto puede llamar un poco la atención pero no demasiado. Lo que los tres fieles no saben es que en pocas horas vivirán una experiencia mística.
Los individuos abandonan su morada y se dirigen a un centro espiritual. Ingresan al lugar, observan a los concurrentes y se acercan a la barra. Descubren que hay happy-hour de... Tequila Sunrise.
Uno de ellos duda: no siente gran atracción por el tequila, aunque no tiene presente el sabor del trago en cuestión. Prueba del vaso de otro y encuentra al preparado estupendo. Minutos después, los tres se entregan al Tequila Sunrise. Lentamente el líquido se va apoderando de ellos hasta que llegan al trance místico.
Así es como nació una nueva corriente dentro del gin-toniquismo, denominada gin-toniquismo tequila-sunrisista o, de modo más breve, sunrisismo. Los tres fieles, luego de esa noche, retornaron a sus prácticas previas guardando un grato recuerdo de la experiencia vivida. Sin embargo, otros conocieron los hechos y luego abrazaron al Tequila Sunrise con pasión.
XVI. LOS 12
Eran tiempos difíciles para el Teto Medina. Su prédica era nueva y encontraba muchos obstáculos, pero lentamente la Verdad se difundía. Aunque miles de oídos eran sordos, algunos pocos se abrían a la palabra liberadora.
Vio el Teto que necesitaba algunos que lo acompañen, individuos de gran fe y de espíritu fuerte que puedan expandir las nuevas revelaciones. Por esto decidió buscar doce seguidores para que estén junto a él.
Un día iba el Teto caminando por la calle, se detuvo en una esquina y escuchó que de un auto salían sonidos de cumbia a todo volumen. Miró al interior del vehículo y vió a la Tota Santillán con la camisa desabrochada hasta la mitad del pecho, varios collares dorados adquiridos en el Once y anteojos de sol que usaba aunque el cielo era cubierto por nubes. La Tota lo miró y desde ese momento estuvo con él.
En otra oportunidad, el Teto entró a un shopping y notó que un individuo bailaba con excepcional talento, con extraordinaria gracia. Además de bailar, vestía ropas brillosas y anteojos de colores llamativos. El Teto se acercó, se paró frente a Johnny Tolengo y nunca más se separaron.
La tarea prosiguió. El Teto continuó reuniendo seguidores y, a la Tota Santillán y a Johnny Tolengo, se les sumaron Lanchita Bissio, Berugo Carámbula, el Facha Martel, Tiburón, Delfín y Mojarrita, el Bambino Veira, Pocho la Pantera, la pata de palo de Sofovich y la peluca de Silvio Soldán. Doce fueron los escogidos.
XVII. PARADA
Fue el Teto Medina invitado a una fiesta a la que pudieron colarse los doce colaboradores. Como los anfitriones no calcularon la comida y la bebida para tanta gente, recurrieron al Teto para que los ayude en esa difícil situación.
- Teto, se acaba el morfi, se acaba - dijo uno de los anfitriones y agregó - ¿por qué no te multiplicás unos panes?
- No dejá, traje facturas - respondió el Teto.
- Y ya no tenemos qué tomar.
- Mirá en esas vasijas. Estaban llenas de agua. Ahora tiene frío y agradable gin-tonic.
La felicidad los invadió a todos y la fiesta aún se puso mejor. La Tota Santillán se paró en el centro de la reunión y comenzó a animar la velada. Luego, Pocho la Pantera y Johnny Tolengo dejaron a todos boquiabiertos desplegando sus inconmensurables talentos. La música acariciaba los oídos de todos. La pata de palo de Sofovich seguía el ritmo de manera admirable y la peluca de Silvio Soldán se agitaba entusiasmada. El Facha Martel y Lanchita Bissio hacían suspirar a las mujeres mientras el Bambino Veira deslumbraba con sus frases. Los doce colaboradores, que habían entrado a la fiesta sin haber sido invitados, cambiaron las malas miradas que recibían por constantes muestras de simpatía.
Fue así que los milagros del Teto comenzaron a ser reconocidos por muchos y que sus discípulos adquirieron mayor renombre.
XVIII. PAOLO
Cuenta el Libro gin-toniquista que una tribu pagana mostraba gran hostilidad. Amenazaron en varias ocasiones con entrar en guerra e injuriaron en numerosas oportunidades. Un día, los jefes de ambos pueblos se reunieron y acordaron que cada uno elegiría a un luchador. Ambos combatientes pelearían hasta la muerte y el que resultara victorioso haría que su pueblo obtenga grandes beneficios. Los paganos escogieron a un hombre enorme, de gran brutalidad y crueldad llamado Goliat. Los gin-toniquistas enviaron a Paolo el rockero.
Llegó el momento de la disputa. Los dos contendientes se encontraron en un paraje montañoso y deshabitado. Muchos habitantes de ambos bandos se acercaron a ver el choque entre sus campeones. Goliat divisó a Paolo y le gritó.
- Corré mientras puedas que te voy a romper la boca, te voy.
- Uhhh, grandote, re-mala ondaaa - respondió Paolo.
- Te voy a dar tantas piñas que te vas a desarmar, te vas.
- Chau, persona. Cuánta violencia, man.
Goliat tomó una enorme roca y la arrojó contra Paolo, quien pudo esquivarla aunque derramó parte del vaso de Gin-tonic que estaba tomando. "Uhhh, loco, estás re-zarpadooo" dijo Paolo. Goliat tomó otra roca y volvió a arrojarla. La piedra impactó muy cerca de Paolo y éste se cayó, volando el vaso de Gin-tonic por los aires. Uno de los hielos voló a gran distancia y, al caer, golpeó con fuerza en la frente de Goliat. El gigante se mareó y, en pocos instantes, quedó tendido en el piso. Así fue como Paolo el rockero salvó a los gin-toniquistas quienes nunca más tuvieron problemas con esa tribu pagana.
XIX. ÉXODO I
Hubo un tiempo en que los gin-toniquistas vivieron en tierras que no les pertenecían. El rey que dominaba esos territorios y al que le debían obediencia solamente les permitía beber pocas cantidades de Gin-tonic. Algunos desoían esta imposición y, cuando eran descubiertos, sufrían tremendos castigos. La opresión que padecían era terrible y humillante.
El tiempo transcurría y una persona iba creciendo en prestigio entre los gin-toniquistas. Se trataba de un hombre excepcional, culto y decidido. Su nombre: Roberto Galán. Cierta vez, los sabios del pueblo se reunieron de manera secreta a beber más Gin-tonic del que tenían permitido e invitaron a Galán. Éste aceptó gustoso, concurrió a la cita y, en medio del evento, se paró y dijo a los presentes "Oh, hombres notables de nuestro pueblo, oh, poseedores de grandes conocimientos, oh, seres plenos de virtudes, ¿por qué os escondeis cual alimañas para beber nuestro líquido sagrado? Nuestros ancestros nos enseñaron a tomar con devoción y alegría pero hoy debemos ocultarnos. Nos domina el miedo pero yo os digo que es mejor morir buscando un happy-hour que vivir escondido en las tinieblas". Los sabios quedaron admirados por el valor de Galán pero al mismo tiempo se sintieron muy inquietos ante las consecuencias terribles que podía sufrir el pueblo si lo seguía. Galán podía salvarlos pero también podía llevarlos a padecimientos tremendos si fracasaba.
XX. ÉXODO II
El prestigio de Roberto Galán crecía sin cesar. Con gran valentía, a veces se paraba en medio de la plaza y le hablaba al pueblo. Los instaba a revelarse y a emprender la marcha hacia otras tierras. Pasaba el tiempo y la idea de iniciar un éxodo era cada vez más poderosa en la gente.
Galán comprendió que el momento había llegado. Se reunió con sus amigos y dispusieron los preparativos para llevar adelante la epopeya. A los pocos días, todos destinaban parte de la jornada a las tareas necesarias y confiaban en que Galán los iba a llevar a un lugar donde fueran libres.
Una templada mañana de otoño iniciaron su camino hacia el happy-hour prometido. Una larga columna que se perdía en el horizonte andaba por el desierto. El rey no tardó en enterarse de lo que estaba sucediendo, llamó a sus generales y les ordenó que preparen al ejército, persigan a los gin-toniquistas y los aniquilen.
Había pasado una semana y Galán se enteró de que el ejército del rey estaba cerca. Sabía que él y su pueblo estaban atrapados: por un lado venían las tropas y por el otro estaba el mar. Entonces, Galán se paró frente a las aguas y les dijo "Oh, inmensidad, ábrete para que pasemos". Las olas se agitaron y se divisó un paso. Por allí siguieron la marcha. Cuando estaban por llegar a la otra orilla, el mar comienzó a cerrarse. Galán ordenó a todos que saquen sus vasos y beban. Quedaron sorprendidos al descubrir que el líquido no era agua salada sino Gin-tonic. Tanto tomaron que las aguas que se iban cerrando fueron ingeridas y el paso se mantuvo despejado. Así llegaron al otro margen. Los soldados que los seguían no habían llevado vasos y murieron todos, ahogados en Gin-tonic.
XXI. CARTA
Carta de Johnny Tolengo a los gin-toniquistas de Lugano I y II:
Hermanos gin-toniquistas de las tierras bañadas por el Riachuelo, donde el Puente La Noria es transitado y el Autódromo tiene su lugar:
Grande es el Teto Medina. Él nos cantó "Mi chica de humo" y con su magnífica melodía nuestro corazón vive en plenitud. Él condujo numerosos programas en cable que muchos han olvidado y que quizá jamás hayan visto pero que nosotros recordamos con emoción.
Cuando la mañana es lluviosa y no queremos salir a enfrentar nuestras obligaciones debemos recordar al Teto, pensar en su abnegada tarea y juntar fuerzas. Nuestra recompensa será grande. Los happy-hours nos esperarán y, mientras disfrutamos de dos Gin-tonics al precio de uno, alguien se nos acercará y repetirá la frase de la profeta Nicole Neuman "Do you wanna dancing?". Seamos cautos y llegaremos a buen puerto. Seamos cautos como nos enseñó el sabio Tu-Sam y no tendremos temor a la frase "puede fallar" pues nada fallará.
La sabiduría debe ir acompañada de la templanza en el espíritu. Un hombre sabio de poco vale si su corazón no tiene coraje, y un hombre valiente poco logra si es necio. Cultivad vuestro conocimiento y fortaleced vuestra determinación. Que ambas cosas crezcan en armonía, así como el gin está en armonía con el agua tónica. Grande es el Teto Medina.
XXII. DESDE EL CIELO
El texto sagrado del pastafarismo, conocido como "Sabiduría Pastafari", cuenta sobre la llegada de un ser extraordinario. Uno de los pasajes dice "Y él vino en una luz que bajó desde el cielo para enseñar su receta a los hombres de buen corazón". Se trata de la leyenda de Salsabolognesus, una figura admirada entre los pastafaris por su bondad.
Salsabolognesus atraviesa el firmamento en su luminosa nave de spaghettis. Algunos dicen que esta nave es una porción del Spaghetti Flying Monster (SFM) que el propio SFM le regaló en reconocimiento a sus virtudes y para que viaje por el espacio.
Un día, Salsabolognesus decidió bajar a la tierra para compartir su conocimiento con los hombres. Fue recibido con grandes ceremonias y nadie dejó de presentarle sus respetos. Salsabolognesus encontró que la gente era buena y creyó justo revelarles parte de su sabiduría. Les ordenó que aplasten tomates hasta que queden completamente desmenuzados y los cocinen con especias y una pizca de azúcar. También les indicó que agreguen carne finamente cortada. Los hombres obedecieron y obtuvieron un preparado exquisito, estupendo. En honor al sabio, llamaron "salsa bolognesa" a esta maravilla.
Salsabolognesus vivió un tiempo más entre los hombres y sintió que era bueno que disfrutaran de la receta que les había enseñado. Cuando era el momento de partir, se despidió de todos dándoles mucha paz, subió a su luminosa nave de spaghettis y volvió a los cielos.
XXIII. LOS DOS SABIOS
Tanto en "Sabiduría Pastafari" como en "El libro gin-toniquista" aparece el relato de los dos sabios.
Dicen los textos que Salsabolognesus había bajado a la tierra por segunda vez. En esta segunda visita no había llegado para encontrarse con los hombres sino que estaba organizando un spaghetti party para sus amigos. Con cierta antelación, Salsabolognesus había llegado para hacer la lista del supermercado, las compras y, por supuesto, cocinar. Todo transcurría según lo previsto.
Ya entregado a la labor culinaria, Salsabolognesus preparaba distintas salsas a la orilla del oceáno. Él siempre decía que el aire de mar hacía a la comida más agradable y le daba a las salsas un sabor especial. Ya estaba lista la salsa portuguesa, la cuatro quesos y le estaba dando los toques finales a su especialidad, la bolognesa. De repente, una gran ola comenzó a aproximarse a gran velocidad. La ola impactó en la costa y mojó todo lo que estaba en la orilla. Sin embargo, milagrosamente, ni una sola gota cayó sobre las salsas. Salsabolognesus agradecía su suerte cuando escuchó que alguien le dijo "che, no pensarás que te iba a arruinar la cena". Era Pasodelostorus y la ola era la ola de Gin-tonic en la que surfea Pasodelostorus viajando por los mares.
Pasodelostorus y Salsabolognesus se abrazaron y éste invitó al primero a quedarse para el spaghetti party, invitación que aceptó gustoso. Los sabios se habían encontrado.
XXIV. SURGIMIENTO
Es un día muy frío de invierno y el Teto Medina tiene un hambre voraz. Siente que puede comerse una vaca entera y sale a buscar un lugar que le proporcione un suculento almuerzo. Transita por distintos parajes hasta que lee un cartel que dice "Hoy locro". El Teto entra y se pide un buen locrardo. Termina el primer plato al que encuentra abundante y muy sabroso. Luego sigue con una segunda porción y hasta una tercera. Después pide doble postre: empieza con un helado de tres bochas de chocolate, vainilla y dulce de leche, continúa con el tradicional queso fresco con dulce de batata. Duda en un momento si elegir dulce de batata o de membrillo pero se queda con el primero.
Sale del lugar muy satisfecho y retoma sus actividades. A las pocas horas, siente que algo ocurre en sus intestinos, que una enorme masa de gas se está acumulando y en cualquier momento puede ser expulsada.
Finalmente, una generosa y sonora pedorreta sale de él. Pero no es cualquier pedorreta, ésta tiene melodía. Con el transcurso del tiempo, la melodía gaseosa pasa a ser la esencia de una canción festejada por todos: La guitarra de Lolo. Por otro lado, el pedo de Teto se condensa tomando forma de seres humanos, de individuos que luego forman el grupo Miranda! Así fue como nació este grupo, sus integrantes y su afamado tema.
XXV. DILUVIO
Los cielos vieron que los hombres se habían vuelto malvados y codiciosos, entonces decidieron enviarles un castigo. Antes buscaron si había alguien con bondad en su corazón y encontraron que sí. Uno era justo y merecía salvarse. Era Mario Sapag.
Una tarde, estaba Mario Sapag en la montaña ensayando sus desopilantes imitaciones. Sintió el zumbido del viento que luego se iba transformando en una voz. Fue cuando se le apareció el Spaghetti Flying Monster (SFM), que le ordenó: "Consigue toda la pasta que puedas. Hiérvela hasta que quede cocida y luego sigue calentándola. Cuando se pegotee, úsala para construir un gran barco. Yo te indicaré cómo hacerlo".
Sapag se puso a buscar pastas y siguió las instrucciones del SFM. Todos pensaban que estaba loco pero la fe lo guiaba. Terminada el arca, el SFM le dijo que llame a una pareja de cada tipo de animal. Sapag, con su colosal talento para las imitaciones, hizo el sonido de cada especie. Cuando se llenó la nave, empezó a llover Gin-tonic. La tormenta duró mil happy-hours y todo se inundó. Solamente el arca de Sapag pudo sobrevivir. Muchos quisieron subir a bordo pero ya no había lugar para más.
Navegaron a la deriva hasta que el nivel de Gin-tonic bajó. Finalmente llegaron a una nueva tierra, fértil y llena de preciosa vegetación. Los tripulantes descendieron y todos comieron spaghetti para festejar el venturoso destino.
XXVI. NACIMIENTO I
El nacimiento del Teto Medina es un hecho de trascendencia cósmica tanto para pastafaris como para gin-toniquistas, y este nacimiento ha sido anunciado en numerosas profecías. La primera que se conoce data del Antiguo Egipto.
En la pirámide Keops puede encontrarse un antiquísimo grabado cuyo significado no fue descubierto durante siglos. Luego pudo traducirse aunque no se comprendió bien qué quería decir. El paso del tiempo permitió saber que se trataba de una revelación profética. El grabado en cuestión dice "Aguante el Teto" y, a poca distancia agrega "puto el que lee".
También son proféticas las figuras grabadas en numerosas piezas de alfarería que corresponden al esplendor del Imperio Hitita. Abundan las vasijas en las que se distingue claramente la imagen de un hombre, a veces con bigote y otras sin él, que tiene en su mano un objeto muy parecido a los actuales micrófonos. Las facciones de este hombre son sorprendentemente similares a las del Teto Medina y muchos ven aquí otra señal en la que se indicaba su llegada.
Por otro lado, cabe agregar que no se conoce con precisión el aspecto del Coloso de Rodas, gigantesca estatua erigida por los griegos. A pesar de esto, varios expertos sostienen que el Coloso no tenía una antorcha en su mano sino un micrófono y que tenía bigote. No pocos son los que insisten en que era el Teto Medina en la época de su álbum "Mi forma de ser".
Los tres casos recién citados solamente tienen una finalidad ilustrativa ya que son incontables las evidencias de que el nacimiento del Teto Medina ha sido profetizado por milenios.
XXVII. NACIMIENTO II
Un día llegó el momento anunciado. La madre del Teto Medina estaba embarazada de nueve meses. El Teto estaba por nacer. Las contracciones eran cada vez más frecuentes y parecía que el parto se iba a adelantar unos días. Entonces la madre del Teto salió a la calle y paró un taxi. Subió en él y se dirigieron a un sanatorio. Sin embargo, no iban a llegar.
La madre sentía que el parto ya había comenzado. El taxi se detuvo y el chofer comienzó a pedir a gritos un médico. No había ninguno cerca pero sí un veterinario. Finalmente, el Teto nació y, como muchas profecías lo habían predicho, lo hizo entre gente común y rodeado de colectivos que no dejaban de tocar bocina porque el taxi justo estacionó donde había una parada de nada menos que tres líneas.
Los testigos dicen que, en el instante del nacimiento, una fuerte luz cruzó los cielos. Tan luminosa era que hasta en pleno día pudo verse. Pero su forma no era de meteorito o de cometa sino de una bola incandescente de spaghettis. Muchos vieron allí una señal del Spaghetti Flying Monster. Otros han dicho que vieron una figura sobre la luz y que se trataba de Salsabolognesus, sabio venerado por los pastafaris que atravesó el firmamento saludando aunque quizá se estaba oliendo la axila para comprobar si tenía mal olor.
XXVIII. NACIMIENTO III
El Teto Medina nació y el lugar comenzó a llenarse de gente. Muchas personas llegaban allí como atraída magnéticamente por una fuerza que no podían comprender. Otros se reunían porque justo en ese sitio estaba la parada de tres líneas de colectivos y tenían que viajar. Finalmente estaban los que se acercaron al lugar siguiendo la fuerte luz que cruzó los cielos.
Entre estos últimos estaban tres reyes sabios orientales. Eran tres uruguayos que habían llegado a la mañana en Buquebus y se llamaban Lito, Lucho y el chino Matraca. Los tres llevaron presentes. Lito regaló un tetrabrik de vino Uvita blanco dulce del que todos bebieron como símbolo de la hermandad en el brindis, que prontamente iba a repetirse con abundante Gin-tonic. Lucho obsequió un reloj Casio trucho que había comprado tiempo atrás en La Salada, representando la capacidad de dominar las fuerzas del tiempo. El chino Matraca llevó dos entradas con descuento para ver en el cine "Los bañeros más locos del mundo", película que todavía no se había filmado y que ni siquiera se había imaginado, simbolizando la capacidad de ver más allá de lo que existe.
Entregados los objetos con significados místicos, los tres sabios orientales aprovecharon que estaban en la parada del colectivo y se tomaron el 152 que los dejó en San Telmo, donde tenían planeado ir a almorzar, y ya estaban teniendo bastante hambre.
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