CURSO DE RELACIONES PÚBLICAS
La formación profesional es una actividad de gran importancia en la sociedad. Bajo esta perspectiva, una nueva e innovadora propuesta ha sido lanzada, siendo muy exitosa desde el comienzo. Se trata de un curso de relaciones públicas que se dicta en la Academia D'Edía, teniendo como principal docente a Luis D'Edía, el piquetero diurno.
Entre los alumnos se encuentran Maximilien de Robespierre, Matón Sessa, el Rafa Te Zeo (jefe de la barrabrava de Boca y descendiente de Teseo, héroe griego que mató al Minotauro) y Humo Moyano (sindicalista asador). La primera clase está por empezar.
Luis D'Edía: Muchas gracias por estar aquí. Estamos muy orgullosos por la repercusión que ha tenido nuestra iniciativa. En Academia D'Edía siempre apostamos por la excelencia y el conocimiento... Pero, antes de abordar los primeros conceptos teóricos, quisiera saber sus inquietudes, quisiera saber qué los trajo aquí...
Maximilien de Robespierre: Profesor, yo vengo a aprender cómo exhibir la cabeza de alguien luego que lo decapito.
Luis D'Edía: Ah, ése es un tema muy interesante. La unidad tres será propicia para adentrarnos en el tema, pero le adelanto que lo mejor es mostrar la cabeza a los compañeros mientras todos saltan y gritan en medio de una marcha.
Rafa Te Zeo: Yo vengo porque quiero saber qué tengo que decir después que enfrentamos a otra barrabrava y quedan varios heridos de arma blanca.
Luis D'Edía: Me encanta ese desafío. Ya lo estudiaremos. Como primera respuesta, siempre tenemos que decir que "nos provocaron esos putos y nosotros nos defendimos"... ¿Alguien más quiere plantear algo?
Matón Sessa: Sí. Yo vine porque, cuando pego patadas voladoras en la cancha, algunos me critican.
Luis D'Edía: No es para preocuparse. Siempre se puede argumentar que señalan lo negativo y que lo sucedido son circunstancias del juego...
Humo Moyano: Profesor, Profesor.
Luis D'Edía: ¿Sí?
Humo Moyano: A mí me gustaría revertir la mala imagen que tiene el sindicalismo.
Luis D'Edía: No se preocupe. También nos ocuparemos de eso. Para tranquilizarlo, le cuento que lo mejor es reunir a los críticos en una plaza, ir y cagarlos bien a palos.
La clase prosigue y los alumnos se va comprometiendo más y más con el contenido del curso. Academia D'Edía está dejando su marca entre las instituciones educativas.