POR EL MUNDO I
La antorcha olímpica es conducida por diversos lugares del mundo. Visita los distintos continentes, las ciudades más importantes, pero un peligro se avecina...
La antorcha llega a Ciudad Penetrada. Los deportistas más reconocidos de la comunidad la llevan. En el tránsito por el centro de la metrópolis, Alexis y René, estrellas de Los Dogos, son los encargados de la tarea.
- Ay, cuánta gente - dice René.
- La verdad que sí. Todos vinieron a ver esta pieza tan larga y dura - agrega Alexis.
- Y con la punta ardiendo.
- Se me hace agua la cola.
- ¡Pero ciudado! ¡Cuidado! ¡Allí hay tumultos! - advierte René.
- ¡Sí! ¡Quieren atentar contra la antorcha! ¡Escapemos!
Ambos atletas se pierden entre la multitud y desaparecen. La conmoción de apodera de los habitantes. Al parecer, Alexis y René fueron secuestrados y el valioso símbolo olímpico, capturado por delincuentes organizados.
Succionatti y Lametrozzi, los reconocidos detectives gays, son convocados para solucionar el caso.
- Nuestro prestigio está en juego.
- No sólo el nuestro. Imaginate qué mancha para el buen nombre de Ciudad Penetrada - afirma Lametrozzi.
- Claro. Con semejante muestra de inseguridad, no habrá chongos que quieran venir a visitarnos.
- Por supuesto, y todas las pasivas van a estar histéricas si no reciben un pijazo.
POR EL MUNDO II
Los detectives inician la investigación. Tras recorrer hoteles y negocios, reúnen información sobre dos personas sospechosas.
- No son de aquí - asegura Lametrozzi.
- Mucha gente ha venido en estos días, por el evento. Pero todos son gays, menos estos dos.
- Exacto.
- Según los datos que tengo, las descripciones coinciden con las de Blasfemus y Sacrilegus - añade Succionatti.
- Lo raro es que todavía siguen merodeando.
- ¿Será que no consiguieron su objetivo y la antorcha la tienen otros?
- Puede ser.
Minutos después, una figura impactante se aproxima. ¡Es Zodapeman!
El superhéroe saluda a los detectives y les comenta: "He venido porque mi sentido porónguido me ha señalado que la antorcha olímpica no corre peligro... A pesar de esto, por alguna razón fue ocultada". Los tres salen a las calles.
- Ojalá tu sentido porónguido nos oriente bien - desea Lametrozzi.
- No te preocupes, jamás falla - responde Zodapeman.
- Ay, si resolvemos el caso pronto... ¡de la alegría me la como a besos!
- No te entusiasmes, no te entusiasmes.
- Bueno, pero me la podés prestar un ratito.
- ¡Basta! No me distraigas que estamos cerca.
Llegan a una casa en las afueras de la ciudad. Zodapeman tira la puerta abajo mediante un poderoso chotazo y todos ingresan rápidamente
- ¡Alexis! ¡René! ¡¿Qué hacen acá escondidos con la antorcha olímpica?! - pregunta Succionatti enojado.
- Es que estabamos corriendo, vimos una agitación y entramos en pánico. Entonces yo me escondí la antorcha en la cola y vinimos acá para ocultarnos - explica Alexis.
- ¡¿Se imaginan el escándalo que se desató?! ¡¿Por qué no volvieron a aparecer?!
- Porque, después de meterme la antorcha, al rato se me apagó... Buaaaaa...
El caso queda resuelto y la tranquilidad retorna a Ciudad Penetrada. Los Juegos Olímpicos podrán iniciarse sin problemas.