#1 De la vida real
Tras casi un año de salir con mi novia, el próximo mes paso por el Civil.
Me caso!
La madre de mi novia o futura suegra es genial (además de estar
terriblemente buena). Ella solita se ha ocupado de organizar toda la boda:
iglesia, música, fotógrafo, banquete, flores, etc.
Hace poco me llamó y pidió que fuera su casa para revisar la lista de
invitados y anular algunos de los de mi familia pues estaba superando
nuestras previsiones. Cuando llegué, revisamos la lista y la rebajamos
justo por debajo de los ciento cincuenta invitados.
Fue entonces cuando me dejó boquiabierto: me dijo que siempre le había
resultado un hombre muy atractivo, que dentro de un mes ya sería un hombre
casado y que antes de que ello ocurriera, quería tener sexo salvaje
conmigo.
Entonces se levantó, caminó sensualmente hacia el dormitorio y me susurró
que yo sabía donde estaba la puerta de salida si lo que quería era
marcharme.
Me quedé de pie, inmóvil, aproximadamente unos tres minutos y finalmente
decidí que sabía perfectamente qué camino tomar. Me dirigí corriendo a la
puerta, salí a la calle y... ya afuera, apoyándose en el capó de mi coche
estaba su marido sonriente.
Creo recordar que me explicó que únicamente querían estar seguros de que su
querida hija se casaba con el hombre adecuado y se les ocurrió esta pequeña
prueba que yo felizmente habia superado con éxito. Me tomó del hombro, y
después me abrazó sin yo poder reaccionar ni hablar aún aturdido por las
emociones.
CONCLUSION: "Menos mal que fui a buscar los forros al auto, que si los
llegaba a tener encima... "
Me caso!
La madre de mi novia o futura suegra es genial (además de estar
terriblemente buena). Ella solita se ha ocupado de organizar toda la boda:
iglesia, música, fotógrafo, banquete, flores, etc.
Hace poco me llamó y pidió que fuera su casa para revisar la lista de
invitados y anular algunos de los de mi familia pues estaba superando
nuestras previsiones. Cuando llegué, revisamos la lista y la rebajamos
justo por debajo de los ciento cincuenta invitados.
Fue entonces cuando me dejó boquiabierto: me dijo que siempre le había
resultado un hombre muy atractivo, que dentro de un mes ya sería un hombre
casado y que antes de que ello ocurriera, quería tener sexo salvaje
conmigo.
Entonces se levantó, caminó sensualmente hacia el dormitorio y me susurró
que yo sabía donde estaba la puerta de salida si lo que quería era
marcharme.
Me quedé de pie, inmóvil, aproximadamente unos tres minutos y finalmente
decidí que sabía perfectamente qué camino tomar. Me dirigí corriendo a la
puerta, salí a la calle y... ya afuera, apoyándose en el capó de mi coche
estaba su marido sonriente.
Creo recordar que me explicó que únicamente querían estar seguros de que su
querida hija se casaba con el hombre adecuado y se les ocurrió esta pequeña
prueba que yo felizmente habia superado con éxito. Me tomó del hombro, y
después me abrazó sin yo poder reaccionar ni hablar aún aturdido por las
emociones.
CONCLUSION: "Menos mal que fui a buscar los forros al auto, que si los
llegaba a tener encima... "
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