Luego del diluvio, cuando ya la tierra se había secado, el Señor ordenó a Noé que la tierra debía ser repoblada por todos los animales sin importar cómo.
Noé dio la orden a todos las bestias antes de liberarlas de su encierro en el arca y les dijo:
- Deben salir a reproducirse. No importa cómo. El objetivo es poblar esta tierra para que pueda ser lo que era antes de sentir la ira de Dios. Lo único vedado son los condones. ¡PROHIBIDO TODO PRESERVATIVO!
Los animales, haciendo eco de las órdenes de Noé, se enfrascaron en una orgía de antología: el mono con la cebra, la rinoceronte con el hipopótamo, el perro con la gata, etc., etc., etc...
En eso, uno de los animales ve que el burro tiene su miembro cubierto con algo de color claro y semitransparente, y todos los animales empiezan a gritar:
- ¡¡EL BURRO TIENE CONDÓN!!
- ¡¡EL BURRO ESTÁ USANDO PRESERVATIVO!!
- ¡¡EL BURRO TIENE CAPOTE!!
Noé, muy encabronado, enfrenta al burro, pero éste se justifica:




