-
El hombre duplicado, de José Saramago. Me gustó bastante.
-
"Memorias póstumas de Blas Cubas", de J. M. Machado de Assis. Una obra maestra. Una delicia. Dejo algunas "máximas" filosóficas que el protagonista pensó en sus ratos de ocio:
Matamos el tiempo; el tiempo nos entierra.
Un cochero filósofo acostumbraba decir que el gusto del carruaje sería insignificante si todos anduviesen en carruaje.
No se comprende que un salvaje se perfore el labio para adornarlo con un pedazo de palo. Esta reflexión es de un joyero. -
Los Miserables, de Victor Hugo. Me encantó; incluso me atrevo a decir que se convirtió en mi libro de cabecera, mereciendo varias relecturas. Condensa y amplia una serie de ideas y cuestiones que ya estaban en mi cabeza, pero necesitaban un orden
No agrego más porque sería repetir información ya conocida y escuchada hasta el cansancio. -
"Los apuñaladores", de Leonardo Sciascia. Muy buen relato de non fiction que cuenta el suceso de trece apuñalamientos en un mismo día y a casi la misma hora en 1863, en Sicilia. Realmente interesante. Corrupción y violencia al por mayor...
-
Queer, de Burroughs. Con éste terminé el "inicio", que son los dos primeros libros autorreferenciales del autor (Yonqui y Queer). Dos novelas (¿novelas?) bastante simples y que no te dejan nada de literatura, pero que me encantaron, porque conocí a mi ídolo un poco más, lo escuché hablar, observé sus costumbres, sus características, me sumergí en su mundo oscuro y sin ningún tipo de límites. Nadé en ese oceano/mente paródico de morbosidad, violencia, perversidad, droga, odio, amor, cinismo, acidez, sexo y éxtasis. Ya pasé ese viaje iniciático de (auto)conocimiento.
Ahora empieza el baile. -
-
"Conversaciones conmigo mismo", Nelson Mandela... compilación de sus cuadernos de notas, cartas, calendarios, diarios y manuscritos escritos en prisión. Muy bueno para conocer al hombre (con sus muchas virtudes pero también sus miserias) detrás de la leyenda.

12