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Los Cuentos de Ratablanca
Autor:Ratablanca
La red laberíntica del hormiguero yacíasin transito, nada iluminaba sus senderos, todos plácidos dormían, solo el serenodel relojen Megahertz pregonaba la hora. Unniño como tú, pulsó el botón de Startque debajo tiene unaaguja que despierta al dormido centinela, enseguida toca la Diana con sucorneta virtuales el sonido dearranque del disco duro de arepael cual se pone agirar, y un cursor de mortadela va indicando a cadaHormiBit su estado,cero o uno va gravando la información vital.Ellos se agrupan para formar pelotonesde a ocho que se llaman Bites, van saliendo orquestadamente en lotes haciendo compañías ya que poseen unprograma por ejecutar, van al ritmo sincronizado del clock, cero uno, uno cero van cantando mientras marchan con binariopaso cual desfile militar, por las vías de múltiples canales que se denominanbuffers y posee el hormiguero virtual.En conjunto transportaninformación necesaria para la subsistencia de la gran ciudad digital cuyogobierno es el sistema operativo Linux Canaima de Software libre producido ennuestra tierra y que se encuentra instalado en tu computador, que opera como undirector de orquesta, ese es el mando mayor, y su cuartel radica en el microprocesadores el Chip más grandede la tarjeta Madre o Mother Board,se parece a una ficha cuadrada y negra con múltiples paticas por los cuatrolados y su parte inferior, más se parece a un mil pies de cuerpo cuadrado que asus patas a los lados ves cuando se encuentra enrollado, es de ahí donde seimparten las órdenes y procedimientos, pero pasa tanta información por él quese calienta, por eso lleva en su lomo el pequeño ventilador que le sopla paraquitarle el calor, es como la estación central del Metro, donde parten trenesen múltiples direcciones, es estación de transferencia, se bajan de uno, semontan en otro luego de cierta espera, porque al partir por los mismos rieles,no llegan al mismo destino, existen por el camino interrupciones que se parecena los famosos cambios de vía, unos toman los puentes colgantes de múltiplescablesque interconectan a lossuburbios que denominamos tarjetascomplementarias unas y adicionales otras, sean estas de memoria donde en nichosnumerados como tarjetas de Bingo en su caja original, estáticas están laslarvas con un cero si están vacías, o uno si han comido.Otrasllevan incrustadas a los puertos periféricosson unidadesespeciales, similar a los convoy barcos y aviones, quellevan equipos de defensa, también transportan información al y del exteriorinteractuando con los usuariossonestos los que tocan las teclas y muevenel ratón donde los piesde los HormiBits que van debajo escondidos tocan el mouse pady cada paso que dancambian de valor, uno se vuelve cero, seguidamente lo contrario, cero se vuelveuno y así van alternando como lucesde semáforo, esto solosucede cuando jugando aprenden los niñosen la escuela o en elinfocentrodel barrio con el modemCANTV.El tablero del tecladoparece un portaviones,uno a uno van saliendo volando como la luz cuando presionas su tecla, cada una carga labandera de su hangar, unasllevan la A,otras llevan la Z y llegan al monitor, se asoman a lapantalla, prenden y apagan las luces de sus cascos de minero para mandarnosmensajes.A través del cable conectorpasan a la impresorasaltan sobre las bolsasde tinta para que suelten gotas minúsculas que caen en el papel que otrasmueven afanosamente para que vayan apareciendo las letras y dibujos queseleccionaste.CADAFEse encarga de distribuir la electricidada cada uno de loshogares, incluido el tuyo, para que funcionen lámparas, televisores, aireacondicionado y la computadora que estás manejando. En elmonumental Estado Bolívar está ubicada la represa del Gurí un gigantezco complejo con grandesturbinas,que al pasar el agua por ellas las hacen girar a gran velocidad como si fusentrompos, y su herrón conecta al eje de un dinamo que genera la electricidad quees el alimento que procesa la fuente de poder de la computadora en donde setransforma el voltaje a un valor muy bajo para no electrocutar los HomiBits,que como puedes imaginar, son más pequeñitos que tú. Pero debes saber una cosa,existe en este gran país un lugar de comunicaciones espaciales, sonamplificadores de antenas, y llevan su mismo nombre, están en Camatagua utilizan las micro hondas para comunicarse mediante elmodernísimo satélitevenezolano SimónBolívar con las HormiBitsde los demás paísesBolivarianos, Centro Americanos y del Caribeintercambiandoconocimientos científicosy humanistas,información del folklor, de la sabrosa autóctonacomida, de losescritores de versos, de cuentos y literatura, lo lanzaronen un cohete desde la solidariaRepública popular China.Pero hay que tener cuidado y tomarprecauciones, existe gente en el mundo de muy malas intensiones son unos saboteadores de oficio y se lesdenominan Jackers.Tienen laboratorios virtuales, y elaboran nano monstruos cibernéticos que contagianla internet, quemutan y se ocultan para devorar la Unidad C o disco Duro, que es el corazón delsistema; la cual hay que inmunizarde manera periódica colocándole un antivirus actualizado el cual no es otracosa que un escuadrón de especialistas HormiBits soldadosdelextranjero del PC.Son la fuerza élite de ataquecuidanque no entren los virus y las termitas cibernéticas que perforan junto con los gusanostroyanosalas frágiles hojasdeinformaciónde datos cuando toman por asalto la memoria y disco duro.Ytermina otro día virtual al indicar al equipo que se tiene que apagar, sé quehas notado que se tarda un poco, es el tiempo que le lleva en llegar al másalejado HormiBit a su nicho de descanso y dormir en animación suspendida hastaun nuevo pase del botón de arranque y los despiertes. Es que la HormiBitconsigna es vencer o morir. Patria, Socialismo o Muerte. Venceremos a todobicho que nos moleste y quiera violar nuestra soberanía.Y colorín colorado, la RevoluciónTecnológica y Social en la América Latina va ganado terreno día a díaintegrando los pueblos hermanos de Bolívar.Un vestigioprehistórico a punto de extinguirse, una piedra viviente, camina despacitocargando su caparazón, anda de un lado a otro, su mundo es de de dos por dos,son cuatro metros cuadrados en una parte del solar que cercado tienen para talefecto, en una esquina se encuentra suspendida una pieza de lata galvanizadacon una serie de huecos por donde se filtran la lluvia y los rayos de Sol y denoche los de la Luna.Su vida esuna aburrida monotonía de dormir y salir a comer cuando se acuerdan de ella, denoche ve las estrellas y la luz de la cascabelera Luna, le encanta cuando losniños ocasionalmente juegan con ella, le dan cambur, le dan lechosa, le dantorta y margaritas, pero detesta al gordo perezoso que se sienta encima de ellay con un palito la molesta a ver si saca del caparazón su cuerpo, pero eso haceque Conchita mas se encierre en su blindada autónoma vivienda.Pastelito essu amor, un macho que estaba predestinado hacer honor a su nombre, su cascaróntiene las horrendas cicatrices obtenidas en su captura de joven cuando quedóincrustado entre las ruedas morochas de un pesado camión rolero, esa noche solocruzaba la solitaria trocha en la sabana llanera.Crueldestino lo alcanzó un Jueves de semana Santa, poca carne aportó, lasextremidades el cuello y el rabo, los zamuros procuraron lo demás, colgajos delcascarón y tripas, Conchita no tiene suficiente cerebro para extrañar supresencia, un guisante es más grande que la parte emocional y cognoscitiva desu mente que se reduce a una ligera superficie de materia gris, caminamarcadamente los puntos cardinales de las esquinas de su encierro cualluchadora libre el cuadrilátero, norte, este, sur, oeste, norte, este y el otroque viene
Muy pocosrecuerdos tiene como líneas este cuento, pero en la primera semana de Mayo, delinterior de las calcinadas arenas del limitado recinto, una camada de guijarrosemerge, muchos de ellos tienen pinta de pastel.Abanicando su inmensa cola se pavonea en la selva el pavo Gruby, unsinnúmero de ojos ostenta el plumaje de su cola, y moviendo su cabeza de unlado para el otro hace brincar el moco colgajo retráctil, Rallas es el nombredel tigre que lo convida a la cena de pascua, siempre lo cela detrás de losmatorrales tratando de emboscarlo y hacerlo su presa, otros enemigos en loscazadores tiene, no solamente su carne apetecen, también su bello plumaje queirradia fulgurosos tornasoles rayos multicolores a la luz del día. Gruby no caefácilmente ante los halagos que Rayas le hace, sabe que en casa lo quiere comoel plato principal y en bandeja de plata colocarlo como centro de mesa.Desde lo alto de la Acacia espinosa donde posa en una alta rama lo observa,sabe que ahí no le puede dar alcance ni siquiera a su plegada cola que comoabanico cierra; en lo alto del árbol su plumaje azul verdoso iridiscentes rayosde luz refleja cual metálico arcoíris y encandila a Rayas que al parpadear lopierde momentáneamente de vista, el pavo nota el detalle y se mueve sacudidoemitiendo su reflejo a todos lados como luz de discoteca, el tigre se restriegalos ojos ocasión que aprovecha Gruby para remontar vuelo y perderse de vista,pero no de la mira de una escopeta que dispara y al partirle el hueso de un alalo derriba; suena otro disparo, sale huyendo Rayas con el cuero perforado, suintención era cobrar la preciada presa del cielo como el maná caída.Recobra el conocimiento en una jaula debambú y su ala entablillada con la misma madera, se encuentra en una furtivatienda de exóticas especies, devaluado su valor por su característica herida esvendido a un pachá para el peculiar banquete de la primera cena con su nuevaconcubina; montan la jaula en la parte trasera de un cubierto furgón, loacompaña un sin número de animales en vías de extinción, será una espectacularcena, hay doscientos invitados que borrachos comerán lo que sea sin preguntarque es o si será el último representante de su sexo en la faz del planeta.A las puertas del palacio hay un gran tumulto, es una manifestación, es lagente de un movimiento mundial, una sociedad protectora de animales, el camiónobligatoriamente frena, mientras discute el conductor es abordado el furgón ydescubierto su interior al remover la lona, dice el hombre que fundará el pacháun refugio para tan raros animales, pero ya rondaba el pitazo de la exóticafiesta, bajan todas las jaulas y las montan en camionetas y los rescatadosanimales son llevados a una verdadera reserva donde un grupo de voluntariosveterinarios curan de sus heridas para luego ser soltados en su naturalambiente protegido para vivir una segunda vida. Medio año después, debajo deuna Acacia extiende su hermosa cola y canta el Pavo Gruby enamorando unahembra.Muchos animales aunque con gracia fueron dotados por la madre naturaleza,nacen desgraciados destinados a ser víctimas del inhumano hombre que depreda aél y su ambiente al igual que a todos los demás, que de conseguir cangrejosmarcianos, cangrejos marcianos se come. Llueve, llueve y llueve desde hace mástres días, ya la `welcome´ alfombra del porche se encuentra sucia y empapada,muchos en el barrio llenos de barro sus pies o zapatos ocasionalmente en laalfombra limpian, algunos niños la colocan bajo el chorro de agua fluvial quedel techo baja, no por hacerles el favor a los dueños del rancho, no es paralimpiarse luego los pies, es para al menos limpiarla y no se le ensucie más labarriga y las patas a la tristemente célebre ocupante de la misma, es su camasin cobija, es su casa sin paredes, es el sitio de trabajo de la perrita delporche, más que porche un alero.La pobre parece un coleto mojado y curtido, su largo y blanco en origenpelo es una maraña de nudos Georgianos imposibles de soltar, más parece unbojote de estopa desechado por un taller mecánico, parece que tuviese un motorencendido que le falla una bujía, dormida tiembla castañeteando los dientesmientras la noche pasa, ya en ella eso es costumbre, su mayor felicidad del díaes el atardecer, cuando el viejo Julián saca al frente de su casa el carrito deperros calientes, él sabe donde se acomoda la perrita, ahí mismo, junto alcesto de basura, ahí procura las sobras, y cuando la cosa está mal, Julián leobsequia al menos una salchicha; cuida la casa de sus amos aguerridamente, esque hay muchos malhechores, elementos que lo tratan a piedra cuando estádespierta y patadas si se encuentra dormida, los odia y a ladridos lesdemuestra el desagrado de verlos, mientras con los niños es distinto, alolerlos para las orejas, se yergue altiva y el muñón de lo que fue su cola semueve con tanta prisa que le hace temblar la cadera, sus ladridos son agudoscortos lastimeros y seguidos. Traen rebotando en pisos y paredes unapelota de goma, vienen riendo alegres, vienen silbando y chasqueando los dedosmientras le dicen ven perrita, ven perrita del porche, ella tiene `Perrita´ denombre y `del Porche´ su apellido, de pedigrí `Casato´ su raza, `Ca´ porcallejera su madre y `sato´ uno de tantos perros que corrió tras de ella en elparque en la tras anterior primavera, es el principio del invierno y añoracuando la criaron en una lata de manteca, esas cuadradas que usan laspanaderías, pero al crecer su cuerpo se volvió imposible el acceso a suinterior y por ello se la votaron, al final ella metía solamente la cabeza ylas patas delanteras, nunca conoció el interior del rancho de lata y tablas quecuida. Fiel a la causa de su presencia en la casa ladra y brinca dando vueltasen círculos cada vez más cerrados que arqueado parece una dona, pero el lugarde trabajo no fácilmente abandona. Pero fue diferente esta vez cuando percatóentre ellos que se encontraba Miguel y no se pudo contener, corrió hacia él yde un brinco saltó a sus brazos, es el niño del rancho vecino que desde querecuerda Perrita siempre jugó con ella; del bolsillo de su raido pantalón sale unmendrugo de pan el cual de un solo mordisco se come; fue Miguel el que trajo la alfombra que en una madrugada de misa de aguinaldo del frente deuna lujosa quinta robó, Miguel los Domingos va de pesca y baño a la quebradaque abajo en la cañada el agua corre, era el día más feliz de la semana, eso denadar era algo divino en los calurosos días de verano cuando el bajo caudal delas aguas permitía que cristalino el pozo estuviera, y en el fondo del mismopececitos moverse veía, en seguida su zambullida con infructuoso resultado ysalir solamente con agua en la boca, pero eso no la desilusionaba, peroocasionalmente un pececito garoso pescado salía en el nailon de Miguel, cuandosacaba suficientes hacía una pequeña fogata donde trinchados en unos largos y finospalitos de verde madera los asaba, de una bolsita plástica de cierre mágicosacaba sal, y de una mata cercana un limón el otro bolsillo traía, él se comíacasi todo, pero el espinazo, aletas y cabeza eran una delicia. Miguel y losdemás niños de la cuadra son repartidores de periódicos, ese día de pascuarecogieron las propinas navideñas, cargaban unas latas con ranura que sonabancomo maracas, ya caminaban a las afueras del barrio, cruzaron la autopista eingresaron a un centro comercial de lujo, primera vez que camina por un pulidopiso de granito, va ladrando a su reflejo, cruzan y de pronto ante su nariz unpuerta de vidrio como por magia se abre, una roja larga y peluda alfombra es lasenda por la cual los niños lo llevan, es un spa para perros, es unapeluquería, agua tibia con champú, enjuague y más agua tibia, secador de aire caliente, cepillo tijera y peine des enredador, máquina de cortar pelo adiferentes alturas, polvo contra garrapatas y pulgas, talco perfumado ylanolina, collar, vacunas y placa, un bello lazo y brillo esmalte tras un cortede uñas.Ya sabían el precio total, hacían montoncitos de monedas en la taquilla depago hasta que con el característico timbre de campanita se abre la cajaregistradora y con un listón rojo en vez de cadena al perrita lo entregan,tamaña sorpresa al llegar al destartalado porche, una casita mal hecha con madera de embalaje le habían hecho, era justo deltamaño de la alfombra que lavada y seca en su interior se yacía; el piso demadera se encontraba elevado y por tanto lejos del agua, al frente de la mismaun plato desechable de una franquicia de pollo a la Broaster se encontraba rebosante de huesos acompañado con aúncalientes pocas papas fritas, y con la barriguita llena se quedó dormida, esafue la primera noche que durmió sin frio.Guauuuno es el final, solo es el principio
Parala perrita del porche.
Nunca su existencia fue cómoda, aún en el vientre desu madre, Musurungo siente a través de la capa vitelina de su placenta losgolpes y patadas que todo infante da en el vientre de su madre; es queMusurungo no estaba solo, cinco entre hermanos y hermanas lo acompañaban en tanestrecha morada. Eran zarandeados cada vez que Centella, brincaba en losexteriores de su casa; gata de un hermoso color dorado con franjas algo másoscuras, un color atigrado. Todo el tiempo un acoso y cada día peor, cada vezmás grandes y en el mismo recinto, hasta que llegó el momento en que ya no erasustentable y Centella se echó, puja y puja y al cabo de media hora seis nuevosfelinos poblaban al planeta, no me acuerdo de cuantos eran gatos y cuántos erangatas, ni tampoco el nombre de cada uno de ellos, total, cada quien que sequedó con cada cual y otro nombre le montó. Pero Musurungo fue a parar a lacasa de al lado, y por eso le pude seguir la pista, pero no estamos adelantandoa los acontecimientos. Abrupto momento el parto, del vientre de la madre salióy su destino fue una vieja prenda de vestir que la dueña colocó con innatadestreza al fondo de una caja de galletas. Musurungo aún con los cerrados ojospercibe el resplandor del externo mundo que lo incita abandonar la lata, en susadentros, solo sueños sin sentido a menos que sean empujones habían en sumemoria, ya que del uterino lugar de su pasado ni gota de imaginación brotabade su mente, es, que, si no posees conocimiento, de que cosa puedes soñar. Elinstinto lo guía, el olor de las feromonas de las tetas de Centella lo orienta,y entre empujones que da y recibe logra abrirse espacio entre sus hermanos y deuna teta se apodera. Dos semanas pasaron rápidamente, es que dormido el tiempovuela, día a día aumenta el tiempo de vigilia, con los ojos abiertos el mundoes muy interesante, corren, brincan, juegan a la cacería de la cucaracha,practican alpinismo en los muebles de la casa y otra pieza de porcelana cae al piso partiéndose en milpedazos mientras huía del desaire que le hicieron cuando trataba de pescar consus garras al pececito dorado, "Ya no los soporto, tienes que regalarlos,mejor aún véndelos para reponer lo que han partido" replica mi madremientras barre los escombros de lo que otrora fuese una bailarina. Musurungo esel único que veo con frecuencia, ya que de la casa de al lado a la nuestra las separa una baja pared y el minino al oír mi voz enbreves instantes ronroneando se frota con mis piernas, lo alzo para acariciarloy su ronroneo se vuelve más intenso, parece un motor fuera de borda o demotocicleta, y con los pelos del lomo erizados bruscamente se voltea paramordisquear mi mano, no lo hace por maldad sino por cariño, es una combinaciónde amor y juego que es agradable mientras no se pase de la raya, pero suexcitación es tal que vuelve violento; me dirijo al patio y sobre el troncoretorcido de un viejo cují lo dejo, sentado en la mecedora lo observo y mi mente setraslada al África indómita, es un jaguar que montado en una gran acacia vigilael movimiento de las gacelas, y de pronto, un novato ratón incursiona por elcesto de basura, el jaguar también lo nota y derechitas para sus orejas, losbigotes mueve como antenas de radar calculando la distancia, sigilosamente sebaja del árbol y agazapadamente se dirige a su furtiva presa y zaz, de un brinco seencuentra encima de ella, ya lo atrapó, el ratón aturdido se encuentra, una yotra vez lo suelta y el animalito trata de escapar para ser cazado una y otravez hasta que pierde sus fuerzas, ahora el ratón se queda quieto, resignado desu destino, ya casi sin aliento el susodicho bicho es lanzado por el aire, yantes que toque el piso es nuevamente atrapado hasta que inerte se encuentra;Musurungo lo toma entre los dientes y al viejo cují se sube, masca y mascamuerde y muerde hasta que entre sus fauces desaparece la cola. Llega unpajarito a una rama del árbol y Musurungo lo nota, sube por las ramas y llega auna distancia corta, se pincha con una espina y maúlla de dolor, escapando elpajarito de su persecutor, lo llaman de al lado porque es hora del almuerzo, yen un abrir y cerrar de ojos el minino está de regreso.Es que un año pasó en un abrir y cerrar de ojos, peroen todo cuento de hadas existe el malo, existe el monstruo, y en la infancia deMusurungo es Mustafá, un gato chingo (sin cola, mocho desde chiquito cuando uncerrar de puerta se la dejó colgando y el veterinario lo suturó) ese gatovillano se sentía el rey de los patios y tejados de la manzana (y lo era) y poreso, cada vez que conseguía a Musurungo en el patio lo acosaba y agredía por sumayor fuerza y tamaño, era su pesadilla, al igual que la escoba con la cual locorrían de la cocina cada vez que desmechaban carne o abrían una lata de atún osardina, los chillidos de Musurungo ante el ataque de Mustafá iban cambiando asiseos de amenaza a medida en que crecía día a día, mes a mes mientras Mustafáenvejecía, hasta que se llegó el día en que Mustafá en un encuentro de lucha sesintió perdido y salió corriendo, más nunca supimos del longevo felino; unosmeses más y distingo un atigrado gatito que carga una niña que vive en la aceradel frente, sin duda es muy parecido al Musurungo bandido.Todo en el palomar iba bien esa madrugada,Currucucú y Paloma despertaron oyendo el piar de Pichirilo dentro de su moradacalcárea, está que rompe el cascarón y hay que tenerle comida, por lo que suspadres salen más temprano que de costumbre, vuelan dando vueltas en espiral alrededordel palomar, cada vez a mayor distancia mientras escudriñan el piso a su pasoen busca de comida, esto debido a que Pastor el granjero estaba ordeñando lasvacas y más luego regaría el maíz en patio para los animales de pluma, laverdad, estaba aclarando el día, estaba amaneciendo y enla región eran de los primeros en el aire más no los únicos, Garras el águilacon su excelente vista y desde mayor altura se avalancha sobre la madrugadorapareja que vuelan en extremo juntas y zaz, Paloma es llevada a conocer a lafamilia del águila; Currucucú fue fuertemente golpeado por Garras en tantenaz maniobra y cae sin sentido al potrero donde curioseaba Malas Pulgas, unviejo zorro que buscaba llegar al gallinero; Malas Pulgas se percata de loshechos, y derecho se dirige al desplomado palomo y de un bocado se comió alemplumado.Eran las nueve de la mañana cuando Pastorfraseando "Tucu tucu tucu túco" llama con la dichosa falseta depalabras a los emplumados mientras riega el maíz y nota la ausencia de ladesdichada pareja; "Tucu tucu tucu túco" repite el llamado mientrassu vista está en el cielo donde solo Garras vuela; Pastor supone que estaránescondidos mientras el águila acecha, se encoge de hombros y decide visitar aChencha, una rosada marrana que anoche tubo familia.La translucidez de la cáscara brindabaclaridad al interior del huevo empollado donde estorbosamente apenas cabe lacriatura, ya sus músculos se han fortalecido así como la punta de su delicadopico; a cómo puede golpea y golpea su ahora prisión, y al poco rato rompe elcascarón saliendo al mundo el susodichopichón, mejor dicho, Pichirilo, que pía y pía como pían los palomos a su tiernaedad, pía y pía, pía y pía sin parar, y ninguna de las voces de sus padresreconoce mientras pasa el día, muy pequeño y sin plumaje se acurruca por elfrió de la noche que transcurre mientras se debilita su cuerpo por la falta decomida; solo se siente el pisar de las hojas secas al ser pisadas por el pasode Pastelito, un morrocoy que crían desde hace treinta años con tal fin, fue elfundador de la granja cuando Pastor era un mozalbete y pensaba llegar a sermillonario con la cría de tan longevos enconchados, y fue luego de veinte añoscuando se percató que Conchita, su compañera de cría, era Conchito; algo tanfructífero como su segunda inversión, plantó doscientas palmeras de dátiles enespera de que los frutos al caer fuese el alimento de tan audaces animales deconcha y así ser un bioma auto sustentable debido a que los excrementos de los susodichos abonaran el terreno detan longevas plantas, un negocio redondo para varias generaciones de Pastores,la cumbre de las inversiones de la bolsa de valores de New York, sin saber quedichas plantas dan fruto pasados los cien años, tal tino en los negocios lollevaría a la quiebra y solamente salvado por la muerte de su tío que le heredó seis vacas y con ello enderezóel entuerto de su finca desistiendo de su sueño de transformarla en lugarturístico de aventura en la granja de morrocoyes. Llega el amanecer y paraPastor es la misma rutina, y con el "Tucu tucu tucu túco" busca entrelas aves a los ausentes percatándose de la realidad y decide asomarse al palomar;Pichirilo solo piii pii pi ya sin fuerzas para piar completo abremomentáneamente los ojos por el oscurecimiento repentino de la entrada delrecinto, le parece ver un gran pico con ojos entrar, era la cara de Pastor consu prolongada nariz que incursionaba en el recinto con el asombro de verlo convida; lo envolvió con el pañuelo y fue a parar al bolsillo de la chaqueta;Chencha quedará para más luego, el palomito tiene prioridad y se enrumba a lacocina donde su esposa le dice que es justo lo que necesita el hijo enfermo desu comadre (su ahijado), justo con dos de este tamaño daría para un consomé, yPastor le indica que no hay más pichones y que ese necesita comida, y leexplica la desaparición de sus padres desde al menos el anterior día; y del fondode la olla de la comida de anoche saca un poco de arroz y le dice a su mujerque la moje en leche y que tendría que abrirle el pico y a la fuerzaalimentarlo hasta que duplicara al menos de tamaño; de ello pasaron tressemanas y la comadre llega de visita; le regalan al Pichirilo y la comadre lesdice que está encañonado, que así no se la podía desplumar, que habrá deesperar al menos otras dos semanas para que termine de emplumar; y en su cajade zapatos o nido improvisado Pichirilo viaja al atardecer en una carreta a laciudad.Pichiriloque en la oscuridad absoluta de la caja de zapatos y los traqueteos de lacarreta va muy nervioso, pero, el sueñolo domina, y no despierta hasta que abren la caja quedando encandilado con laluz del día; y como en los anteriores días de su existencia, pia y pia pidiendocomida, Manuelito en su cama lo toma entre sus manos y le dice a su mamá que élle dará comida, la mamá le dice que eso no es conveniente porque se podíaencariñar, y él insiste porque se encontraba muy aburrido por no salir de cama,que no comería, que no desayunará; a lo que la madre accede y abre tanto lascortinas como la ventana para que la brisa y el Sol entraran a la habitación;día a día mejora el estado anímico de Manuelito y, con ello la salud del niñotambién mejora, ya sea para de la cama para ir al baño, y Pichirilo lo sigue adonde vaya con su insistente pío pío mientras bate las alas llamando laatención de Pancho, el gato que en todo momento lo acecha en espera de undescuido y formarlo parte de de su dieta, hummmm que rico, pichón para la cena,o desayuno, o cuando sea, pero, pichón es pichón y lo demás es mortadela; lamamá se queja de que Pichirilo deja sus cagarrutas por toda la casa, que estáobstinada de estar limpiando eso todo el tiempo, que si se va a sentar, deberevisar a ver si no está pupurrutiada la silla; repentinamente toma a Pichiriloy se dirige a la cocina a prepararlo en salsa de unos tomates que acababa decomprar; Manuelito corre tras de ella y toma a la madre por el orillo de lafalda y llorando le dice que todavía le faltan los cañones de la cola y elpescuezo, y la madre le recuerda que prometió no encariñarse, que por eso no esbueno jugar con la comida, a lo que el niño le responde que él jugaba con elúnico amigo que tenía en casa y por tanto no sería su comida, la mamá insisteque con ello mejoraría, el niño le forma una rabieta asegurando que no más consu compañía ya estaba mejorando (y era cierto) que si mataba a Pichirilo yluego lo cocinaba que también se lo comiera y que a él la tristeza lo volveríaa la cama; la madre se voltea y le ve los ojos llorosos, y el pichoncito alverlo se puso a aletear fuertemente mientras nuevamente piaba, el niño saliócorriendo y la madre le grita quédatecon él, solo esto me faltaba" y al tratar de colocarlo en el piso, con elafán por seguirlo, el palomito se le escapa de las manos y por primera vezvolaba. Pasaron quince días y Manuelito el uniforme escolar portaba, retornabaa clases, de la enfermedad solo recuerdos quedaban, se subió a la bicicleta ypor la calle pedaleaba, todo el que lo veía en seguida cuenta se daba que como un ángel de la guardia desde lo altoPichirilo lo acompañaba. Y colorín colorado,Pichirilo no es guisado.
Motita la coneja de algodón
Era una hermosa mañana de primavera cuando florecía eljazmín y la margarita, en el campo trinaba alegremente el gorrión y por el ríoremontaban los salmones frente a la vista incauta de la cabra que sus aguasbebía; Mala Vista el cuervo tuerto languidecía esa mañana relamiéndose no máspensar en las mazorcas de Emeterio el campesino dueño de la finca donde todoslos eventos de este cuento se sucedían; era el día en que Motita abrió sus ojosviendo el hermoso blanco pelaje del vientre de su madre que gustosa daba elfluídico lactoso nutriente de su leche a sus hermosas criaturas; cinco hermanoscontara Motita, seis copitos de algodón tubo su adorable madre, todotranscurría perfectamente esa mañana hasta la llegada de Pepe el barrigón,cochino verraco que abusaba de su condición de padrote que quería desayunar concarne esa mañana; esto es raro en los cuentos, pero es muy común en todagranja, esos puercos son asesinos, son de muy mala calaña, se comen a lospollitos y a los hijos de la pata; se antojó de conejito, y Motita era elblanco de su ensaña.No está claro si fue el instinto o la providencia quehizo caso omiso al arrebato del cochino, Motita sintió el abrupto arremeter dela trompa de la bestia que quería cercenar la vida de ella o de cualquiera desus hermanos de teta, Chillan las conejas y las gallinas cacarean mientras corren aleteando despavoridas y elgranjero corre al gallinero que más bien debería llamarse conejera; un rejo dealgarrobo Emeterio carga en la mano, y encima del lomo del puerco animaldescarga con furia, "Vete, vete de aquí, vete a tu chiquero y deja quietoa los pollos y los conejos" fustigando fuertemente a tan temible animalque rápidamente huye del lugar como alma que sigue el diablo.Pasan cuatro meses y los conejos están crecidos, yason seres independientes de las gustosas tetas; llegada las diez de la mañana yEmeterio descarga un fardo de tierno pasto para el pacer de las cabras yconejos; Neja, la madre Motita y los demás se apresuran al mogote para procurarde los más tiernos brotes que inferirán en suculenta leche de sus nuevosgazapos que en el nicho esperan aún sin pelo y sin abrir sus ojos; Y a las oncede esa mañana, cuando Neja se regodea y de lado se presta con sus tetas al airepara el regocijo de sus hijos, Tulio se encuentra ausente; era en extremoaventurero, era la vivida imagen del conejo de Duracel, un conejo que siempretenía las baterías cargadas, con tanta energía que retaba a toda coste aSilvina, la culebra tragavenado que en un descuido del insolente quedóarrinconado y fue presa de su victimaria que rechoncha sigila su onduladocuerpo en espera del siguiente incauto de su dieta; es por eso que ausente seencuentra en el grupo de roedores. Motita siente en su vientre el calor quebrinda el sol de la mañana; despreocupada observa el pasar de las nubes, unPepe grillo salta ante su campo visual y seguidamente sale de este; Motitasalta fuera de su albergue y en poco tiempo siguiendo a Pepe grillodesorientada se encuentra; Emeterio se encuentra embelesado viendo el programatelevisivo: "Nenas tontas en bikini" cuando siente la alharaca de lasgallinas por el asedio de Mustafá, zorro mañoso que acostumbrado está desde elmomento en que Pedigrí el perro fue arrollado por un carruaje que pasó por lavereda contigua a la finca. Sin percatarse de la dirección ni sentido del malrumbo que su tierna juventud cogía, Motita mas y mas profundo en elincondicional mundo su vida exponía; barrio de mala muerte era su entorno;zorras y comadrejas cundían el medio; perros de presa entrenados a morder sindetenerse al menos por tres horas cundían tal local que salir vivo de ello yasería una proeza; Pobre coneja en un laberinto de chacales, pobre criaturaenvuelta en la oscuridad de la noche; pobre gazapo que huye despavorido sinrumbo ni sentido; pobre de ese animalito.Motitadesorientada enrumba su conejidad (no podemos expresarnos como su humanidadcuando ella es una coneja) a donde brilla la luz; aunque ello sea una lámparade kerosén demarcadora de fin de la vía. Ruidos comunes de la noche a Motitaextraños parecían; el volar de los murciélagos, el andar de las ratas, elfulgurar de las luciérnagas y el croar de los sapos que a la orilla de lalaguna se encuentran. Huele el llamativo aroma de la begonia que la incita adesayunar y sin saber de qué se trata irrumpe en la huerta donde las lechugas yzanahorias crecían por doquier, come y come la bella Motita y en un descuido latoman por las orejas; Emeterio recibe la visita del cotidiano cartero el cualtrae la misiva de la pronta visita de su compadre Tañon; habla con su señora enrelación de la dieta que su querido pariente próximo a su visita; la cochina esdemasiado, un palomo es muy poquito, una coneja es lo suficiente y nos toca atodos un tantito. Pobrecita de Motita que superó a toda su generación;pobrecita de Motita que desde ahora y en adelante la tildan de "Carne conPapas"; pobrecita de Motita que ya le han puesto el ojo; pobrecita de Motita que de esta no sesalva.Pobrecita de Motita que justo justo la colocaron allado de las papas y zanahorias que una tras otra van pelando y en un grancaldero van colocando luego de picarlas; ají dulce, cebolla, pimentón y tomatesofríen como base principal del guiso, Motita trata de morder el alambre conque amarraron sus patas y no puede, forcejea y forcejea y nada de nada, soloconsigue que se le tallen las patas; se escucha el infernal ruido de unarmatoste motorizado donde se distingue a Tañón al volante de tal artilugio deprincipio del siglo veinte, lo acompaña su esposa y un niño de brazos; abrazosvan y vienen y al entrar a la cocina se siente el olor de un café reciéncolado, degustan la aromática bebida mientras intercambian presentes y razonesde los demás parientes que en la ciudad moran, y de pronto la comadre señala aMotita y Emeterio presto se dispone para la fatal faena cuando su compadre lemanifiesta que por solidaridad con su señora él se ha vuelto vegetariano, queprefieren berenjenas y repollo y la esposa de Emeterio le dice que para ellos dosalcanzará con el salmón que ahumado cuelga de la viga sobre el fogón, "Y¿Que hago con la coneja?", "Suéltala en el patio y cierra el paso al vergel" mientras le da la bolsa conlas conchas de las papas y zanahorias para que los animalitos coman. Ya liberadadel alambre Motita junto a sus hermanos y su madre comen despreocupadamente sintener conciencia del peligro sorteado, no fue hoy, tal vez la próxima semana, ycuando se despiden los compadres, el niño señala a la conejita en recuerdo delosito de peluche que con la prisa no trajo de viaje, la comadre toma a laconeja y se la regala "Total, era para ustedes, aquí no hará falta"asegurando con esto de seguir siendo Motita y no "Carne con Papas".
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