#1 Edgard Allan Poe ¿asesino?
Seguramente este texto, y alguno similar deben ser conocidos por todos los fanaticos de Poe.
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¿Hubo algo más que ficción en la obra de Edgard Allan Poe?
En uno de sus relatos, el famoso novelista Edgar Allan Poe, describe un sádico crimen cuyo asesino no ha sido jamás identificado. El escritor, amigo de la víctima, se convierte en uno de los principales sospechosos... y en la actualidad, sus múltiples lectores todavía se preguntan si ha sido el autor, el asesino de la joven Mary Rogers. El famoso escritor contempla excitado cómo la bella joven desfallece y muere entre sus manos, envuelta finamente su garganta con una media o pañuelo. Más fuerte, cada vez más fuerte...
Naturalmente todo ocurre en la imaginación de Poe, que está trabajando en su próxima novela. No obstante, ¿quizás sucedió también en la realidad? ¿Es posible que un autor cuyo nombre admiran millones de personas cometiese el brutal y sádico crimen? ¿Y no solamente que lo hiciese impunemente, sino que tuviese después el cinismo de escribir sobre ello?
Al menos esta es la pasmosa conclusión a que ha llegado actualmente un grupo de estudiosos respecto a un crimen cuyas circunstancias jamás se han conocido: en julio de 1841 apareció flotando en el río Hudson (Nueva Jersey) el cadáver de una joven de pelo moreno.
Se trataba de Mary Rogers, que acababa de cumplir los 21 años. Tenía las manos atadas a la espalda y había sido estrangulada con un trozo de encaje, al parecer rasgado de su vestido. Su rostro había sido golpeado brutalmente y su cuerpo daba señales de violencia. La autopsia revelaría que la habían asesinado después de haberla violado en una o en repetidas ocasiones.
Antes de sus veinte años, la esplendorosa Mary había trabajado en Broadway, en la tabaquería de John Anderson. Su belleza y simpatía la habían hecho muy popular entre la gente del lugar, y era cortejada por actores, escritores, tahúres y celebridades de todas clases.
Pero también era una chica misteriosa de comportamiento a menudo extraño. Durante su trabajo en la tabaquería, por ejemplo, ya había desaparecido una vez. Discurría el mes de octubre de 1838 y el incidente ocupó las primeras planas de los periódicos. Apareció al cabo de dos semanas con la escueta explicación de que "se encontraba cansada" y había estado alojada en Brooklyn, en casa de unos amigos...
Su asesinato acaecido el 28 de julio de 1841, produjo singular conmoción en aquel largo y cálido verano. John Anderson, que solía acompañarla a su casa hasta que dejó su empleo en 1839 fue el principal sospechoso. Pero Mary tenía también otros asiduos pretendientes que fueron igualmente interrogados: un hombre llamado Alfred Crommelin, y Davis Payne, huésped de la pensión de su madre en Hoboken (Nueva Jersey).
El misterio de este crimen constituyó una incógnita durante nueve semanas, mientras la policía de Nueva York y Nueva Jersey trabajaban seria y prolongadamente sin resultados positivos, hasta que finalmente, cerraron el caso.
A partir del mismo día que los principales periódicos del país publicaban la noticia, Poe recortó todos los artículos que se referían a la muerte de Mary y escribió numerosas notas sobre las teorías que prevalecían entonces, especulando con la idea de escribir una novela basada en el extraño caso.
Más tarde, varios meses después de la muerte de Mary, el ya casi olvidado suceso cobró nueva vida. Pasó a la inmortalidad con la publicación de la famosa novela policíaca "El Misterio de Marie Roget", que apareció por primera vez en forma de episodios en la revista Snowden´s Ladies´ Companion...
El autor, Edgar Allan Poe, seguía minuciosamente en dicha novela, los hechos del caso, aunque había trasladado la acción a París y cambiado únicamente los nombres y direcciones de las personas implicadas.
"...El rostro estaba cubierto de sangre coagulada, parte de la cual salía por la boca. Alrededor de la garganta se advertían magulladuras y huellas de dedos. Los brazos estaban doblados sobre el pecho y rígidos. El cuello parecía sumamente hinchado. No se veía ninguna herida ni contusiones que provinieran de golpes. Alrededor del cuello se encontró un cordón atado con tanta fuerza que no se alcanzaba a distinguirlo, de tal modo estaba incrustado en la carne. Las ropas aparecían llenas de desgarrones y en desorden. Al ser encontrado el cuerpo se hallaba en un estado que no impedía su identificación por parte de sus conocidos..." El Misterio de Marie Roget (E.A.Poe)
Dupin, el famoso detective novelesco de mente brillante y risa sardónica, habla de un "asesino solitario", y parece a punto de nombrarlo cuando, inesperadamente, la intriga concluye con débil ardid. También la obra, como la realidad, ofrecía un desenlace falto de solidez y de congruencia, y algunas personas aseguraron que el editor "había censurado" el final por alguna razón desconocida.
Desde la perspectiva actual, resulta extraño que el propio Poe no infundiera entonces sospechas a la policía. Cuantos de cerca investigaron el crimen coinciden en la creencia de que Poe conoció a Mary Rogers en la intimidad, desde que ella trabajó en la tabaquería.
Algunos recuerdan que Poe solía acudir a la tienda a comprar cigarros y tabaco de mascar, hasta comienzos de 1839, que repentinamente dejó de ser cliente habitual.
Por otro lado, el hombre era un literato movido por una inspiración a menudo cruel y depravada, quién vestía habitualmente de negro con una vieja capa militar, recuerdo de sus días en la Academia de West Point. Fue sometido a consejo de guerra y expulsado del ejército por sus borracheras y su turbulenta conducta. Numerosos biógrafos han descrito sus aberraciones sexuales y sus muchas aventuras amorosas.
Personalidad enfermiza
En sus novelas abundan los personajes egocéntricos y perturbados, que se juzgan a sí mismos como individuos superiores y se arrogan el derecho de entregarse a toda clase de vilezas.
La muerte tenía para Poe un poderoso hechizo, sobre todo cuando se cebaba sobre mujeres atractivas. Decía a sus amigos que le procuraba una intensa emoción profética...
Se cree que el 3 de octubre de 1838, el escritor se dirigió a la tabaquería de Anderson y anduvo flirteando con la desenvuelta muchacha. La fecha coincide aproximadamente con los días de la primera desaparición de Mary. ¿Estuvieron juntos, ella y él, durante aquellas dos semanas?
Luego, una vez más, tres días antes de que su cadáver fuese izado del río Hudson, se la vio paseando por los bosques próximos en compañía de un joven alto y moreno, de unos 26 años. Con su capa gastada que le hacía parecer más esbelto de lo que era en realidad, Poe respondía sin dificultad a la descripción. ¿Fue realmente él?
Poe, alcohólico y drogadicto, murió en 1849 a la edad de 40 años, murmurando: "Dios guarde mi pobre alma". Y expiró sin que la justicia le hiciera una sola pregunta acerca del brutal crimen del que escribiera con tal pasión y tanto lujo de pormenores.
Sin embargo, resulta particularmente extraño que el archivo de la policía sobre el caso haya permanecido cerrado desde entonces. ¿Es posible que las autoridades temiesen que la verdad conmoviera al mundo literario?
wow
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¿Hubo algo más que ficción en la obra de Edgard Allan Poe?
En uno de sus relatos, el famoso novelista Edgar Allan Poe, describe un sádico crimen cuyo asesino no ha sido jamás identificado. El escritor, amigo de la víctima, se convierte en uno de los principales sospechosos... y en la actualidad, sus múltiples lectores todavía se preguntan si ha sido el autor, el asesino de la joven Mary Rogers. El famoso escritor contempla excitado cómo la bella joven desfallece y muere entre sus manos, envuelta finamente su garganta con una media o pañuelo. Más fuerte, cada vez más fuerte...
Naturalmente todo ocurre en la imaginación de Poe, que está trabajando en su próxima novela. No obstante, ¿quizás sucedió también en la realidad? ¿Es posible que un autor cuyo nombre admiran millones de personas cometiese el brutal y sádico crimen? ¿Y no solamente que lo hiciese impunemente, sino que tuviese después el cinismo de escribir sobre ello?
Al menos esta es la pasmosa conclusión a que ha llegado actualmente un grupo de estudiosos respecto a un crimen cuyas circunstancias jamás se han conocido: en julio de 1841 apareció flotando en el río Hudson (Nueva Jersey) el cadáver de una joven de pelo moreno.
Se trataba de Mary Rogers, que acababa de cumplir los 21 años. Tenía las manos atadas a la espalda y había sido estrangulada con un trozo de encaje, al parecer rasgado de su vestido. Su rostro había sido golpeado brutalmente y su cuerpo daba señales de violencia. La autopsia revelaría que la habían asesinado después de haberla violado en una o en repetidas ocasiones.
Antes de sus veinte años, la esplendorosa Mary había trabajado en Broadway, en la tabaquería de John Anderson. Su belleza y simpatía la habían hecho muy popular entre la gente del lugar, y era cortejada por actores, escritores, tahúres y celebridades de todas clases.
Pero también era una chica misteriosa de comportamiento a menudo extraño. Durante su trabajo en la tabaquería, por ejemplo, ya había desaparecido una vez. Discurría el mes de octubre de 1838 y el incidente ocupó las primeras planas de los periódicos. Apareció al cabo de dos semanas con la escueta explicación de que "se encontraba cansada" y había estado alojada en Brooklyn, en casa de unos amigos...
Su asesinato acaecido el 28 de julio de 1841, produjo singular conmoción en aquel largo y cálido verano. John Anderson, que solía acompañarla a su casa hasta que dejó su empleo en 1839 fue el principal sospechoso. Pero Mary tenía también otros asiduos pretendientes que fueron igualmente interrogados: un hombre llamado Alfred Crommelin, y Davis Payne, huésped de la pensión de su madre en Hoboken (Nueva Jersey).
El misterio de este crimen constituyó una incógnita durante nueve semanas, mientras la policía de Nueva York y Nueva Jersey trabajaban seria y prolongadamente sin resultados positivos, hasta que finalmente, cerraron el caso.
A partir del mismo día que los principales periódicos del país publicaban la noticia, Poe recortó todos los artículos que se referían a la muerte de Mary y escribió numerosas notas sobre las teorías que prevalecían entonces, especulando con la idea de escribir una novela basada en el extraño caso.
Más tarde, varios meses después de la muerte de Mary, el ya casi olvidado suceso cobró nueva vida. Pasó a la inmortalidad con la publicación de la famosa novela policíaca "El Misterio de Marie Roget", que apareció por primera vez en forma de episodios en la revista Snowden´s Ladies´ Companion...
El autor, Edgar Allan Poe, seguía minuciosamente en dicha novela, los hechos del caso, aunque había trasladado la acción a París y cambiado únicamente los nombres y direcciones de las personas implicadas.
"...El rostro estaba cubierto de sangre coagulada, parte de la cual salía por la boca. Alrededor de la garganta se advertían magulladuras y huellas de dedos. Los brazos estaban doblados sobre el pecho y rígidos. El cuello parecía sumamente hinchado. No se veía ninguna herida ni contusiones que provinieran de golpes. Alrededor del cuello se encontró un cordón atado con tanta fuerza que no se alcanzaba a distinguirlo, de tal modo estaba incrustado en la carne. Las ropas aparecían llenas de desgarrones y en desorden. Al ser encontrado el cuerpo se hallaba en un estado que no impedía su identificación por parte de sus conocidos..." El Misterio de Marie Roget (E.A.Poe)
Dupin, el famoso detective novelesco de mente brillante y risa sardónica, habla de un "asesino solitario", y parece a punto de nombrarlo cuando, inesperadamente, la intriga concluye con débil ardid. También la obra, como la realidad, ofrecía un desenlace falto de solidez y de congruencia, y algunas personas aseguraron que el editor "había censurado" el final por alguna razón desconocida.
Desde la perspectiva actual, resulta extraño que el propio Poe no infundiera entonces sospechas a la policía. Cuantos de cerca investigaron el crimen coinciden en la creencia de que Poe conoció a Mary Rogers en la intimidad, desde que ella trabajó en la tabaquería.
Algunos recuerdan que Poe solía acudir a la tienda a comprar cigarros y tabaco de mascar, hasta comienzos de 1839, que repentinamente dejó de ser cliente habitual.
Por otro lado, el hombre era un literato movido por una inspiración a menudo cruel y depravada, quién vestía habitualmente de negro con una vieja capa militar, recuerdo de sus días en la Academia de West Point. Fue sometido a consejo de guerra y expulsado del ejército por sus borracheras y su turbulenta conducta. Numerosos biógrafos han descrito sus aberraciones sexuales y sus muchas aventuras amorosas.
Personalidad enfermiza
En sus novelas abundan los personajes egocéntricos y perturbados, que se juzgan a sí mismos como individuos superiores y se arrogan el derecho de entregarse a toda clase de vilezas.
La muerte tenía para Poe un poderoso hechizo, sobre todo cuando se cebaba sobre mujeres atractivas. Decía a sus amigos que le procuraba una intensa emoción profética...
Se cree que el 3 de octubre de 1838, el escritor se dirigió a la tabaquería de Anderson y anduvo flirteando con la desenvuelta muchacha. La fecha coincide aproximadamente con los días de la primera desaparición de Mary. ¿Estuvieron juntos, ella y él, durante aquellas dos semanas?
Luego, una vez más, tres días antes de que su cadáver fuese izado del río Hudson, se la vio paseando por los bosques próximos en compañía de un joven alto y moreno, de unos 26 años. Con su capa gastada que le hacía parecer más esbelto de lo que era en realidad, Poe respondía sin dificultad a la descripción. ¿Fue realmente él?
Poe, alcohólico y drogadicto, murió en 1849 a la edad de 40 años, murmurando: "Dios guarde mi pobre alma". Y expiró sin que la justicia le hiciera una sola pregunta acerca del brutal crimen del que escribiera con tal pasión y tanto lujo de pormenores.
Sin embargo, resulta particularmente extraño que el archivo de la policía sobre el caso haya permanecido cerrado desde entonces. ¿Es posible que las autoridades temiesen que la verdad conmoviera al mundo literario?
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