#1 LA REINA-MORA - Adán Quiroga
LA REINA-MORA
Cuando cantas, Reina mora,
con matutino derroche,
se hace más corta la noche
porque se alarga la aurora.
-
Cuando ensayas por la siesta
pico y garganta de artista,
tu árbo ¡oh gran flautista!
a las doce está de fiesta.
-
Si murmuras tus amores
o dices tu desencanto,
es el chorro de tu canto
cual serpentina de flores.
-
Tanta miel en cada nota
tiene el panal de tu arte,
que el halcón por escucharte,
suspenso en el aire flota.
-
Cuando hieres tus violines
te aclaman en los sauzales
una corte de zorzales
y una turba de crespines.
-
Las calandrias,en conflicto,
se oponen a que te aclamen;
más en público certamen,
unánime veredicto.
-
Premia con votos discretos,
en la justa desigual,
con la rosa natural
tus eróticos sonetos;
-
Que brilla en la selva umbría
tu canto, cuando ha sonado,
astro de rimas, rodeado,
por un halo de armonía.
Adán Quiroga
Cuando cantas, Reina mora,
con matutino derroche,
se hace más corta la noche
porque se alarga la aurora.
-
Cuando ensayas por la siesta
pico y garganta de artista,
tu árbo ¡oh gran flautista!
a las doce está de fiesta.
-
Si murmuras tus amores
o dices tu desencanto,
es el chorro de tu canto
cual serpentina de flores.
-
Tanta miel en cada nota
tiene el panal de tu arte,
que el halcón por escucharte,
suspenso en el aire flota.
-
Cuando hieres tus violines
te aclaman en los sauzales
una corte de zorzales
y una turba de crespines.
-
Las calandrias,en conflicto,
se oponen a que te aclamen;
más en público certamen,
unánime veredicto.
-
Premia con votos discretos,
en la justa desigual,
con la rosa natural
tus eróticos sonetos;
-
Que brilla en la selva umbría
tu canto, cuando ha sonado,
astro de rimas, rodeado,
por un halo de armonía.
Adán Quiroga
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