La Carrera
-
Corro. Corro y corro, cada vez más, rápido. ¿Qué otra cosa queda por hacer? Salto en mitad de mi carrera, levantando bien en alto las manos con los puños cerrados. En la cima de salto, grito de alegría, caigo, y sigo corriendo. Cada vez más rápido. Así, así es lo mejor. Veo un tacho y lo pateo, agarro una cerveza y me la tomo, después un vodka, licor, speed, vino, toda bebida de todo color. Cada vez más rápido, con el viento en mi cara, con los pelos al viento, rapado, con pelo largo, enrulado o apenas corto. Cantando grunge, escuchando marcha, rock, progresivo, clasica, Wagner y Carmina Burana. Cada vez más rápido y con más ganas. Drogado por las nubes, por el aire, por la calle, por las plantas, por las fotos, por las letras. Acelero y piso a fondo mis zapatillas, por más que sean zapatos, siempre van a ser mis primeras zapatillas. El jean, negro, roto, azul, celeste, más roto, roto a propósito, roto de uso, roto a lo Cobain, gastado a lo Iggy Pop, apretado a lo Robert Plant, siempre va a ser un jean, aunque sea un pantalón o un jogging. La remera de mi banda favorita, de mi película favorita, de mi libro favorito, de mi marca favorita, de mi frase favorita, de mi color favorito, se pega a mi cuerpo con la velocidad. Y silbo mientras canto, mientras corro, haciendo solos de guitarra en mi mente, ritmos de batería con las rodillas, imitaciones de bajo con mis dedos, soy un micrófono, una canción, un compact, una discografía. Y sigo corriendo, entrando saliendo, siempre corriendo, nunca me choco, nunca me tropiezo, nunca paro, todo eso no importa. Sigo, escribo, duermo, meo, tomo, sueño, cojo, pruebo y deliro. Y cuando veo a esos ahí parados esperando al lado de una columna, los apunto, les grito, los llamo, les digo: vos, trainspottero, pistolero, delirante, loco, toolero, intoxicado, santo, zaratustra, anfibio, pánico y locura, rey león, Juan Rock, Jesús Lisergico, profeta de los stereos, hijo de tus manos y de tus piernas, ¿que mierda estas haciendo ahí?, veni a correr ya.
Y cuando me responden, ¿A dónde queres que corramos, que vayamos, gil, no ves la pared que tenes adelante, que tenemos adelanta todos?
Y yo me río como el último judeocristiano en la Arabia Islamica y les digo: Pelotudos, ¿no ven a la velocidad que voy? Ya se que voy contra la pared, voy derechito, pero voy tan rápido que no la voy a chocar, la voy a hacer mierda y así voy a poder pasar. -
Te voy a contar algo, me dio tantas ganas de correr que ayer, sabado por la tarde, agarre mis zapatillas corredoras, me las puse y sali. Corri 45 minutos seguidos mas 10 minutos caminando, y eso que lo dijo el cronometro eh. En fin, seguire corriendo. Por donde dijiste que quedaba la pared?
