#1 Juego de Seduccion Sobre Rieles
Ellos
Casi siempre viajaban en el mismo tren a la mañana. El con una mochila. Ella con su cartera. El de jeans y zapatillas. Ella de trajecito y de tacos bajos. A veces más cerca, a veces más lejos. Algunos días se miraban y otros se esquivaban. Algunas veces se extrañaban y otras sólo se ignoraban.
Un día se levantó una señora y por fin estuvieron frente a frente, sentados a medio metro de distancia.
Incómodos, como si se conocieran. Ignorándose, como dos desconocidos que no se deben nada.
Ella las piernas cerradas, unos papeles y la cartera en la falda.
El las piernas abiertas, la mochila en el suelo desparramada.
Ella, la mirada en la ventanilla. Él, la mirada en ella.
Ella que voltea hacia él. Él que voltea hacia el guarda, para entregar ese inmundo papelito que le hizo perder de su mirada.
El juego es dulce y es amargo. Es inocente y peligroso…
Es un juego y tiene reglas, jamás saltar esa distancia.
Como en todo juego, hay quien pierde y hay quien gana.
Y así continúan la batalla.
Con el erótico movimiento del tren, llegan otros pensamientos y mil quimeras imaginarias.
El tren se mueve y adormece y anestesia. El viaje es largo y uno se deja llevar a la distancia.
El
La ve y ella le devuelve la mirada. Una sonrisa mutua que parece reflejada.
Qué linda es su sonrisa!. Jamás antes la vio reír, si hasta parece iluminada.
El calor se hace sofocante. Extraño, porque aun es temprano y el sol es tenue. Pero ella intenta abrir la ventana.
Esta es su oportunidad! Esta es su excusa!. Él se acerca solícito para ayudarla.
La brisa entra y acerca su perfume. El cae rendido ante su mirada…
Va perdiendo en este juego y ella solo atina a decir … Gracias!.
Que dulce es su vos!... Nunca antes la escuchó decir nada…
Un hombre se levanta y viene a acortar distancias.
Él acerca su mochila y se sienta a su lado. Así prepara la próxima jugada.
Ella
Mira incómoda alrededor, el último pasajero baja.
El guarda se ha marchado, el tren sigue meciéndolos con su marcha
El se sienta a su lado y los nervios histéricos la ganan. La educación y el aire distraído activan su coraza.
-Como te llamas? Siempre te veo en las mañanas…es aburrido viajar solo….- Comienzan a resonar sus palabras.
Que linda es su voz! …Jamás le oyó decir nada.
Sonrisas y frases sin sentidos. Nervios y el ansia de llegar a la próxima parada.
Pero los metros son kilómetros y los segundos parecen horas multiplicadas.
El
Pone la mochila en el asiento y se acerca un poco mas, haciendo que ella lo notara.
Los colores que suben a su rostro, sin lugar a dudas la delatan.
Sonríe y sabe que el terreno es seguro, así que apresura la marcha.
-Tenes calor?...Abro mas la ventanilla.
Ella responde con una mueca y sigue sin emitir palabra.
El color se duplica y ella mira al suelo, sabe que su posición es de desventaja.
Presiente sus nervios y también sus ganas… Avanza sin preguntar.
Acerca aun más su cuerpo al suyo y le habla de pavadas.
Con los nervios, la cartera que se cae y dos manos diferentes que se chocan al rescatarla...
Un ¨gracias!¨ y una mirada bastan.
El la besa. Ella lo toma del cuello sin saber qué pasa.
Es un perfecto desconocido y sin embargo ha conseguido que bajara la guardia.
Es una completa locura, algo que en su vida no cuadra…
Pero ha decidido en un segundo, darse ese gusto sin temores ni esperanzas.
El la toma por la cintura. La acerca hasta sentir su pecho agitado, su respiración entrecortada.
Su boca es dulce y su saliva fresca. Aun no puede creer que la conquistara.
Redobla la apuesta y sin pensarlo, se dirige a su pecho a acariciarla.
Sus pezones erguidos y excitados no se resisten para nada.
El metafórico balanceo del tren completa la fantasía mil veces soñada.
Simula el movimiento de sus cuerpos amándose en una cama.
De pronto el tren frena y un chirrido lastimero de su sueño lo saca.
Abre los ojos y piensa, ¨ Maldición!, hemos llegado a la última parada ¨
Ella
Suspira agradecida, como si de sus fantasías hubiera sido espectadora, a medio metro suyo en una incomoda butaca.
Levanta sus papeles, lo mira y piensa… Será hasta mañana?
Una sonrisa se desliza por su rostro y en una fugaz y mutua mirada, se renueva el desafío secreto de cada día: hacer realidad en algún momento, las fantasías que en cada viaje arma.
Ella se baja del tren y se pierde caminando entre multitud amarga.
El
Se cuelga la mochila al hombro, recoge atónito tamañas esperanzas y se aleja una vez más, en la dirección contraria.
AVi
Es una ¨sacha¨ poesia (porque tiene algo de rima, nada mas) escrita sobre una idea prestada. Espero sus comentario y criticas mas despiadadas
. Por ejemplo si les resultó melosa la rima...
Saludos msn:
Casi siempre viajaban en el mismo tren a la mañana. El con una mochila. Ella con su cartera. El de jeans y zapatillas. Ella de trajecito y de tacos bajos. A veces más cerca, a veces más lejos. Algunos días se miraban y otros se esquivaban. Algunas veces se extrañaban y otras sólo se ignoraban.
Un día se levantó una señora y por fin estuvieron frente a frente, sentados a medio metro de distancia.
Incómodos, como si se conocieran. Ignorándose, como dos desconocidos que no se deben nada.
Ella las piernas cerradas, unos papeles y la cartera en la falda.
El las piernas abiertas, la mochila en el suelo desparramada.
Ella, la mirada en la ventanilla. Él, la mirada en ella.
Ella que voltea hacia él. Él que voltea hacia el guarda, para entregar ese inmundo papelito que le hizo perder de su mirada.
El juego es dulce y es amargo. Es inocente y peligroso…
Es un juego y tiene reglas, jamás saltar esa distancia.
Como en todo juego, hay quien pierde y hay quien gana.
Y así continúan la batalla.
Con el erótico movimiento del tren, llegan otros pensamientos y mil quimeras imaginarias.
El tren se mueve y adormece y anestesia. El viaje es largo y uno se deja llevar a la distancia.
El
La ve y ella le devuelve la mirada. Una sonrisa mutua que parece reflejada.
Qué linda es su sonrisa!. Jamás antes la vio reír, si hasta parece iluminada.
El calor se hace sofocante. Extraño, porque aun es temprano y el sol es tenue. Pero ella intenta abrir la ventana.
Esta es su oportunidad! Esta es su excusa!. Él se acerca solícito para ayudarla.
La brisa entra y acerca su perfume. El cae rendido ante su mirada…
Va perdiendo en este juego y ella solo atina a decir … Gracias!.
Que dulce es su vos!... Nunca antes la escuchó decir nada…
Un hombre se levanta y viene a acortar distancias.
Él acerca su mochila y se sienta a su lado. Así prepara la próxima jugada.
Ella
Mira incómoda alrededor, el último pasajero baja.
El guarda se ha marchado, el tren sigue meciéndolos con su marcha
El se sienta a su lado y los nervios histéricos la ganan. La educación y el aire distraído activan su coraza.
-Como te llamas? Siempre te veo en las mañanas…es aburrido viajar solo….- Comienzan a resonar sus palabras.
Que linda es su voz! …Jamás le oyó decir nada.
Sonrisas y frases sin sentidos. Nervios y el ansia de llegar a la próxima parada.
Pero los metros son kilómetros y los segundos parecen horas multiplicadas.
El
Pone la mochila en el asiento y se acerca un poco mas, haciendo que ella lo notara.
Los colores que suben a su rostro, sin lugar a dudas la delatan.
Sonríe y sabe que el terreno es seguro, así que apresura la marcha.
-Tenes calor?...Abro mas la ventanilla.
Ella responde con una mueca y sigue sin emitir palabra.
El color se duplica y ella mira al suelo, sabe que su posición es de desventaja.
Presiente sus nervios y también sus ganas… Avanza sin preguntar.
Acerca aun más su cuerpo al suyo y le habla de pavadas.
Con los nervios, la cartera que se cae y dos manos diferentes que se chocan al rescatarla...
Un ¨gracias!¨ y una mirada bastan.
El la besa. Ella lo toma del cuello sin saber qué pasa.
Es un perfecto desconocido y sin embargo ha conseguido que bajara la guardia.
Es una completa locura, algo que en su vida no cuadra…
Pero ha decidido en un segundo, darse ese gusto sin temores ni esperanzas.
El la toma por la cintura. La acerca hasta sentir su pecho agitado, su respiración entrecortada.
Su boca es dulce y su saliva fresca. Aun no puede creer que la conquistara.
Redobla la apuesta y sin pensarlo, se dirige a su pecho a acariciarla.
Sus pezones erguidos y excitados no se resisten para nada.
El metafórico balanceo del tren completa la fantasía mil veces soñada.
Simula el movimiento de sus cuerpos amándose en una cama.
De pronto el tren frena y un chirrido lastimero de su sueño lo saca.
Abre los ojos y piensa, ¨ Maldición!, hemos llegado a la última parada ¨
Ella
Suspira agradecida, como si de sus fantasías hubiera sido espectadora, a medio metro suyo en una incomoda butaca.
Levanta sus papeles, lo mira y piensa… Será hasta mañana?
Una sonrisa se desliza por su rostro y en una fugaz y mutua mirada, se renueva el desafío secreto de cada día: hacer realidad en algún momento, las fantasías que en cada viaje arma.
Ella se baja del tren y se pierde caminando entre multitud amarga.
El
Se cuelga la mochila al hombro, recoge atónito tamañas esperanzas y se aleja una vez más, en la dirección contraria.
AVi
Es una ¨sacha¨ poesia (porque tiene algo de rima, nada mas) escrita sobre una idea prestada. Espero sus comentario y criticas mas despiadadas
. Por ejemplo si les resultó melosa la rima... Saludos msn:
0
) y cambie el resto. Gracias! de nuevo.msn: