La Muerte (Mi segundo cuento, si si siiiiii)
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Este es mi segundo cuento, y creo que aumenté en originalidad pero decaí en estilo.
La Muerte
Por Yandros
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Estaba sentado al lado de un hombre joven, de pelos largos y negros y una cara delgada y huesuda. Se llamaba Julián. Estaba sentado al lado de La Muerte.
Me había hablado por primera vez, una mañana sesenta años atrás, y nos habíamos hecho amigos. Supe por él de la existencia de la Sociedad. No era una sociedad cualquiera. Era la Sociedad de la Muerte. Hay un mito que habla de la existencia La Muerte como una figura humana vestida de negro empuñando una guadaña, pero esto es bastante falso. Según me contó Julián, hay millones de muertes por día, y ni siquiera la Muerte puede estar en todos lados al mismo tiempo. Por eso se fundó la Cofradía. Al parecer, varias personas al azar fueron designadas para cargar con el compromiso de distribuir la muerte en el mundo, siguiendo determinados preceptos y reglas secretas. Así, no hay una Muerte, sino que hay muchas. Y no están vestidas de negro, ni empuñan guadañas. Son personas como nosotros. Se visten de civiles, y viven como nosotros. Comen, duermen, trabajan, ganan dinero y son, en fin, iguales a cualquier persona normal. Salvo que todos los días, sin tener la necesidad de acercarse, reparten su cuota de muertos. Por supuesto que son inmortales, dado que se complicaría mucho elegir Muertes entre los recién nacidos. Pero si bien nunca envejecen, a nuestros ojos parecen envejecer, y algunas veces hasta mueren falsamente para luego volver con otra cara. Sin embargo, siguiendo el crecimiento de la población, se eligen nuevas Muertes para que no dejar sobrecargados a unos pocos. Tienen un complicado aparato burocrático, en el cual cuanto mejor se cumpla la función, mejor rango se tiene, y hasta se puede llegar a tener subordinados a cargo. Pero si una Muerte no cumple con sus deberes, primero es trasladada a puestos de menor importancia, y si repite la falta muchas veces, se la castiga con la pena capital: el despido. Cuando esto pasa, el hombre en cuestión se convierte en una sombra, sin forma ni manera de comunicarse, destinada a estar para siempre en el mundo, sin esperanza y sin ninguna razón por la cual vivir. Sin embargo estos casos eran pocos. La mayoría cumple relativamente bien con sus funciones, y pocas veces alguien se ve en un apuro.
Lamentablemente, Julián llegó a ser uno de esos pocos. Según me contó, él había tenido como función matar a una persona importante (nunca me quiso decir quién), y en lugar de hacerlo, mató a la persona equivocada. Y parecía que se había equivocado una vez más, y esta era su última chance. Si no hacía las cosas correctamente, tendría que pasar el resto de su vida como una sombra. Sin embargo, no parecía preocupado.
Nunca me explicó por qué me había contado quien era realmente, pero yo nunca le pregunté. Estaba contento con su amistad, y nuestro lazo era increíblemente intenso. Salíamos juntos, veíamos películas juntos, nos emborrachábamos juntos (sí, se pueden emborrachar), y en realidad, formábamos una relación completamente simbiótica: uno no podía vivir sin el otro. Lo conocí cuando tenía veinte años, y durante más de sesenta años fue mi mejor amigo. Un día, por primera vez, vino a casa con cara preocupada.
-¿Qué pasa?
-¿Por qué preguntás?
-Vamos, vamos, te conozco hace muchísimos años y es la primera vez que te veo con esa cara
- Es que tengo un problema
-¿Qué clase de problema?
-Con el laburo
- ¿¡¿¡¿Vas a dejar de vacilar como un idiota y decirme lo que pasa?!?!?
Nunca vi una reacción semejante. Se echo al suelo, y comenzó a llorar terriblemente. Espasmos y convulsiones recorrían su cuerpo, y estoy seguro que de haber tenido un arma en la mano se habría suicidado en el momento. Me costo bastante reponerme del golpe que fue verlo así, pero aún más me costo lograr que dijera algo. Por fin, entre balbuceos, sollozos y gemidos, logré entender que había una persona que tenía que morir, pero que él no quería hacerlo. Le pregunté quién era.
-No lo conocés- dijo tajantemente.
Luego me expuso el problema con más claridad: debía matar a esta persona, y no quería hacerlo, pero si no lo hacía, sería condenado a ser una sombra eterna. Al mismo tiempo, si era relevado de su puesto, otro lo ocuparía, y terminaría el trabajo que él no había podido hacer.
-Entonces matalo y termina el asunto, no tenés opción.
- No se trata de eso, no entendés . El problema no es tomar la decisión, sino que no PUEDO matar a ese hombre, simplemente no no puedo.
-¿No podés pedir ayuda a alguien?
-No, eso equivaldría a haber fallado, y mi destino sería el mismo.
-Creo que no hay mucho que yo pueda hacer. Lo único que te puedo decir es que tenés que intentar hacerlo, tenés que sobrepasar ese obstáculo y hacer las cosas bien. Si hubiera algo que yo pudiera hacer
- No hay nada que puedas hacer y te agradezco la intención. Tengo que pensar.
Se fue de la casa con paso lento y cabeza gacha. Se había desahogado, y eso le había servido mucho, pero no sabía hasta que punto era un problema lo que tenía. Después de todo, sólo tenía que juntar las agallas para hacer algo que había hecho toda su vida. Me pregunté quién sería esa persona, y que relación tendría con Julián, pero todas eran puras conjeturas. Algunas veces insistí en saber quién era, pero siempre me dijo que no lo conocía, y al preguntar yo por su nombre, se rehusaba a decírmelo.
Sin embargo, un día, luego de no verlo un tiempo, entró Julián a casa. Con el rostro abatido y la mirada perdida, me contó que no había podido consumar el hecho, y que se había condenado. La noticia me cayó como un vaso de agua fría. Protesté, lo insulté y lo golpeé, pero con la misma actitud desinteresada e indiferente me dijo que nada importaba, y salió de mi casa. Antes de salir, dejo un papel en la mesa ratona. Cuando me di cuenta, él ya se había ido. Mire el papel con curiosidad. Una de las caras de la hoja estaba pintada de negro. La otra cara, tenía una inscripción que decía: 13 de febrero del dos mil dos. Quince horas.. Faltaba un mes.
Supuse que era su último día, y pretendí hacer de su último mes el mejor de su vida. Sin embargo, no logré comunicarme con él. No contestaba el teléfono, y al parecer, ni siquiera se encontraba en su casa. Lo busqué por todos lados y le pregunté a cada persona que veía si conocía a Julián. No había ni rastro de él. El mes fue pasando, y no lo pude localizar pese a todos mis esfuerzos. Por fin, llegó el Día. Estuve hasta las doce intentando encontrarlo, en un último y desesperado esfuerzo, pero fue en vano. Por fin me tiro a un sofá a descansar. En eso, veo el papel que había dejado el día que se fue. Las palabras resaltan en mi mente. 13 de febrero del dos mil dos. Quince horas.. Jugueteo con el papel unos instantes, y entonces lo advierto. En el lado negro del sobre, hay algo dibujado. Lo acerco a la luz, y miro con más atención. Lo que leo me deja helado. En el lado opuesto, dice: Día estipulado de la muerte de Emiliano Callen, y hay una calavera dibujada abajo.
Es el día de mi muerte. Son las catorce horas, cincuenta minutos. Permanezco sentado en el sillón, esperando. Abren la puerta.
Fin.
Desde ya muchisimas gracias por tomarse el tiempo de leerlo. Espero duras críticas.
PD: Si la idea da, tal vez haga un par de cuentos más basados en el mismo... contexto. Como práctica. -
Hmmmmmmmm... para empezar, creo que entre nosotros ya quedamos de acuerdo en ser lo mas crudos posibles ¿no? Bueno, aqui voy!
Me parece bueno, pero total y completamente desaprovechado el planteo general. En eso de la sociedad secreta tenes un potencial que ni siquiera te imaginas, estoy hablando de una novela. Ahi, cuando comence a leer, me ganaste, totalmente. Vi algo original y seductor. Pero me lo resumis en dos parrafos y me quedo con ganas de mas. Yo con un cuento mio, llamado Oscuridad, tuve el mismo drama... el planteo daba para una novela, facil. Lo solucione, pensando el cuento, como un prologo o el primer capitulo de la novela. ¿Viste cuando empieza una peli de terror, por ejemplo? Scream, digamos... esa primera escena. En si, tiene un comienzo, un desarrollo y un final. Es a modo de presentacion pero podria ser independiente. ¿me explico?
Cuando llegas a la historia principal te das cuenta q lo del principio no fue mas que una explicacion. Pierde valor, entonces. Y es lo mas poderoso del cuento. La historia principal es muy predecible, de hecho... si no me equivoco, ya existe. Hasta ahi. O sea... lo gracioso de escribir, es siempre ir un paso mas alla. Oka, macho... el flaco ese tiene un dilema. No lo dejes en el dilema, ROMPETE LA CABEZA en ver como puede solucionarlo, sin trasgredir las leyes de la sociedad y sin tener que matarlo. Pero que el final no pierda sorpresa. Eso es lo mejor de escribir. Planternos situaciones de las que no hay salida y encontrarle una, la que sea... como acertijos, puzzles, es un ejercicio intelectual muy copado.
Mi granito de arena... de todas manera, me gusto. Tu estilo es muy bueno. Pero si empezaba asi, ibas a creer q la estaba suavizando -
MadMax, quiero expresarte el máximo valor de agradecimiento conocido en mi vocabulario. Lo que vos escribiste es lo que yo quería recibir como crítica. No estoy diciendo que sabía lo que ibas a escribir, sino que la crítica que vos me diste es creo la más constructiva que pude haber recibido. Creo sinceramente que tenes razón en absolutamente TODO lo que escribiste sobre mi cuento, y aprecio muchísimo el esfuerzo que te tomaste de leer y analizar el cuento. Una vez más, Gracias.
Ya que estoy, te voy a decir porque me salió una cosa así: como la primera idea me había salido trillada, decidí buscar mucho hasta encontrar algo que fuera MUY original. Descarté ideas menores, y seguí buscando. Y encontré esta idea, que me pareció buena. Pero después, necesité una muy buena parte del cuento para describir esta idea, y sentí que si seguía a este paso, iba a terminar haciendo un cuento demasiado largo. Pues verás, yo creía hasta hace un rato (que vi cuentos MUCHO mas largos posteados) que los cuentos tenían que ser +o- cortos. Por eso medio que me apuré a terminar el cuento.
Ahora, es posible y probable que haga una de tres: O corrija el cuento y lo alargue, O haga más cuentos con el mismo contexto, O me ponga a escribir algo realmente más largo, más "novelesco", a pesar de que no creo estar listo para semejante emprendimiento. De cualquier manera, la idea no la voy a tirar a la basura.
Y una vez más, te agradezco muchísimo la crítica. Vos tenés mucha más experiencia que yo escribiendo (se nota de cualquier manera), así que es poco probable que una crítica mía te pueda servir a vos tanto como la tuya me puede servir (y me sirve) a mi. De cualquier manera, voy a intentar dar una opinión crítica de tus cuentos tan elaborada como la que me diste vos a mí. Y una vez más, muchas gracias.
Salu2
Nico -
Yandros:
Acabo de leer tu cuento (perdón por no haberlo hecho antes) y a continuación las críticas.
Max tiene razón: la idea de la Sociedad tiene un potencial terrible, y si no querés hacer una novela podés hacer una saga de cuentos con los devenires de los miembros de la sociedad, y los inconvenientes que van teniendo para cumplir con su trabajo.
Otra cosa que no me cerró, es el cambio abrupto entre el tiempo pretérito y el presente en el anteúltimo párrafo.
Y al igual que todos, me parece que el final es predecible.
A favor: al igual que Max, compré tu cuento en los primeros párrafos. Me sedujo totalmente la idea. Te felicito y te admiro.
Quiero más de la Sociedad de la Muerte, así que por favor no tardes en escribir.
Te mando un abrazo. -
Coincido con los ultimos dos. Me parece que el cuento esta bastante bien. Yo le cortaria la introduccion un poco y le modificaria un poco el final para que no sea tan predecible. Te das cuenta que el que tiene que matar es el cuando dice:
Por fin, entre balbuceos, sollozos y gemidos, logré entender que había una persona que tenía que morir, pero que él no quería hacerlo. Le pregunté quién era.
-No lo conocés- dijo tajantemente. -
Kriminal: Si me hubieras prometido leer lo q escribi antes, y no hubieras cumplido, vaya y pase. Pero los tiempos son nuestros para manejarlos ocmo queramos, y no me debes ninguna disculpa por no leer mi cuento antes. Asique NO TE DISCULPO UN CARAJO
. En realidad, te agradezco mucho que te tomaras el tiempo de leer el cuento y el esfuerzo de criticarlo.
Con respecto a la intro vs resto del cuento: Es cierto, es una introducción bastante importante, para terminar haciendo un planteo que no esta a la altura de esa introducción. Como dije antes, la idea la voy a seguir usando en algo más.
Lo que pasa con los tiempos verbales del final se explica de la siguiente manera (fue adrede, pero al parecer no me salió expresar lo que quería): el personaje principal está escribiendo esto, a las 14:50 del 13 de febrero del 2002. El tipo explica la Sociedad, y comenta su relación con Julián, y los´últimos acontecimientos. Al final del texto, el tipo ESTÁ escribiendo en el momento, concluyendo su relato mientras que toma parte en las acciones del mismo (hay que obviar la imposibilidad de que nadie puede tirarse a un sofá y escribir al mismo tiempo, o joder con un papelito mientras describe al mismo).
Con respecto al final previsible, la verdad es que es cierto. Nuevamente cai en la idea trillada, y en realidad a diferencia de mi primer cuento creo que fue una idea trillada pero mal manejada. Vamos a ver que hago con eso.
Todavía tengo que decidir si modifico este cuento, si lo mando a la mierda y escribo otro basandome en la misma idea, o si (creo que es lo más probable), me mando a escribir un par de capítulos en forma de cuentos cortos, que es la recomendación que me dio Max. Supongo que si intento eso, voy a tener que elegir una de dos: o uso ESTE cuento (modificado o no) como un primer capítulo, o empiezo con otro "primer capitulo".
Igualmente creo que voy a dejar pasar uno o dos cuentos en el medio, para ganar un poco mñas de experiencia, ver que tal ando con las ideas y la originalidad, y de paso me doy la oportunidad de pensar BIEN BIEN el planteo de esta mini novela que posiblemente haga.
Por último, quiero nuevamente agradecer a todos por sus comentarios y críticas, porque como ya dije, y seguramente voy a repetir en otras ocasiones, no es sino con la prueba y error ocmo se progresa. Lo mejor que puede hacer una persona para progresar es equivocarse (re filosófica la frase).
Muchas gracias a todos
Salu2
Nico
PD: te pido disculpas Kriminal, pero no quiero meterme inmediatamente con la idea de la Sociedad en mi proximo cuento (que sospecho llegara el lunes) porque tengo mucho que pensar sobre el cuento y no quiero tampoco emocionarme y emepzar a enredarme en proyectos vanos. Ánimo que cuando tenga algo más de la Sociedad se los muestro para que lo llenen de palos.
PDPD: Y a VOS te quiero ver posteando más cuentos que demostraste tener una capacidad narrativa impresionante y atractiva. Un abrazo
