#1 Albergue transitorio
Este es un relato que hice como una pequeña joda a los couchos del juego operación pitufo, del taller literario.
Si quieren saber que es todo eso, tan solo visiten el taller y busquenla....¿Acaso creen que les voy a dar el link servido? !Carajo! !Que chanta es la gente!
Espero que les guste este relato-
Albergue transitorio
Por la ruta diagonal, que comunica Tafí viejo con San Miguel de Tucumán, se encuentra un albergue transitorio (motel) llamado Prive.
-Es aquí- Dijo Mabel, una joven de veinte años, a la que había conocido, y conquistado (No lavado el cerebro… ¡CONQUISTADO!!! ) en un boliche de la zona. Su cabello rubio y sus pecas que acentuaban su sonrisa, me habían llamado la atención junto a su hermoso cuerpo, pero no estaba dotada de una gran inteligencia, ni tampoco de una mediana.
Canturreaba ¨ Girls just wanna have fun ¨ un tanto desentonadamente, acompañando a la melodía que sonaba en la radio. Yo intentaba concentrarme en la ruta, y cada tanto en sus redondos y bien formados tambores bamboleantes, que luchaban por liberarse de ese apretado corpiño.
Doblé por la curva que unía la curva al motel y conduje hasta la entrada.
-Son 100 pesos por cada dos horas- Dijo el encargado.
-¡Que caro!- Protesté
-¡Pero es muy bueno y está re de moda! ¡Además, no sabes las habitaciones de cómodas que son! – Respondió Mabel, mientras yo pagaba.
Entramos besándonos a una habitación con aroma a caramelo de cereza, cubierta de espejos, con una cama redonda que reinaba a su manera y un baño con un pequeño jacuzzi.
Nos tiramos en la cama, en un abrazo sensual que fusionaba el latido de nuestros corazones, eso era normal
Nos quitamos la ropa, descubriendo el templo del placer de carne, que son nuestros cuerpos, trazando el camino con nuestros suspiros y recorriéndolo con besos y el rose húmedo de el pequeño músculo culpable de articular todas las frases que llegan a nuestros corazones y nuestras almas, eso también era normal.
Vi que entre sus piernas tenía tentáculos….Eso no era normal.
-Carajo!- Mierda! – La puta madre! Grité! Mientras Intentaba saltar por la ventana, pero uno de los tentáculos se aferró a mi pierna y me arrastró hasta las fauces de esa bestia extraña. Su risa resonaba en la pieza, lentamente fui engullido por labios que me desgarraron la carne y me dejaron como estoy.
Eso fue lo que pasó. Si usted me cree o no es cosa suya. Así concluyó mi vida.
Una pregunta, estimado ángel ¿Como dijo que se llamaba?…. ¿Pedro? ¿Me va a dejar entrar al paraíso? ¿O voy a tener que seguir intentando convencerlo de que no debería estar aquí?
Si quieren saber que es todo eso, tan solo visiten el taller y busquenla....¿Acaso creen que les voy a dar el link servido? !Carajo! !Que chanta es la gente!
Espero que les guste este relato-
Albergue transitorio
-Es aquí- Dijo Mabel, una joven de veinte años, a la que había conocido, y conquistado (No lavado el cerebro… ¡CONQUISTADO!!! ) en un boliche de la zona. Su cabello rubio y sus pecas que acentuaban su sonrisa, me habían llamado la atención junto a su hermoso cuerpo, pero no estaba dotada de una gran inteligencia, ni tampoco de una mediana.
Canturreaba ¨ Girls just wanna have fun ¨ un tanto desentonadamente, acompañando a la melodía que sonaba en la radio. Yo intentaba concentrarme en la ruta, y cada tanto en sus redondos y bien formados tambores bamboleantes, que luchaban por liberarse de ese apretado corpiño.
Doblé por la curva que unía la curva al motel y conduje hasta la entrada.
-Son 100 pesos por cada dos horas- Dijo el encargado.
-¡Que caro!- Protesté
-¡Pero es muy bueno y está re de moda! ¡Además, no sabes las habitaciones de cómodas que son! – Respondió Mabel, mientras yo pagaba.
Entramos besándonos a una habitación con aroma a caramelo de cereza, cubierta de espejos, con una cama redonda que reinaba a su manera y un baño con un pequeño jacuzzi.
Nos tiramos en la cama, en un abrazo sensual que fusionaba el latido de nuestros corazones, eso era normal
Nos quitamos la ropa, descubriendo el templo del placer de carne, que son nuestros cuerpos, trazando el camino con nuestros suspiros y recorriéndolo con besos y el rose húmedo de el pequeño músculo culpable de articular todas las frases que llegan a nuestros corazones y nuestras almas, eso también era normal.
Vi que entre sus piernas tenía tentáculos….Eso no era normal.
-Carajo!- Mierda! – La puta madre! Grité! Mientras Intentaba saltar por la ventana, pero uno de los tentáculos se aferró a mi pierna y me arrastró hasta las fauces de esa bestia extraña. Su risa resonaba en la pieza, lentamente fui engullido por labios que me desgarraron la carne y me dejaron como estoy.
Eso fue lo que pasó. Si usted me cree o no es cosa suya. Así concluyó mi vida.
Una pregunta, estimado ángel ¿Como dijo que se llamaba?…. ¿Pedro? ¿Me va a dejar entrar al paraíso? ¿O voy a tener que seguir intentando convencerlo de que no debería estar aquí?
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