#1 El loco
Desempolvando viejos trasto; espero,guste.
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El Loco.
Beso sus pechos y siento correr en mis ávidos labios su dulce néctar de mujer. La siento temblar de placer mientras la beso, se mueve para soltarse, zafarse de la rienda de mis brazos, no sabe que ahora solo existen para abrasarla y gozarla y hacerla gemir con el extraño movimiento de mi cuerpo; no quiere soportar el placer de mis caricias, todavía ingenua no sabe del poder exáltico del pecado, yo voy a enseñárselo por primera vez, el placer de mis promesas de amor y de mis besos en su cuello y nuevamente mis besos en sus pechos. (¡Cómo despojarme de sus virginales inexplorados pechos! Solo estando loco lo haría.)
Ella se tira, desnuda, a la cama y destroza la monotonía de las lisas sábanas blancas, su piel morena y las sábanas revueltas me incitan al pecado. Con el menear de un cuerpo rasgado por la impaciencia de la carne ardiendo, ella me espera desnuda
No aguantamos;
Me despierto, y salgo de ella; me despego de su figura fundida en cuerpo y alma (su cuerpo, su olor) con la cama. La veo desde arriba, miro su cuerpo inerte-moreno-quejumbroso luego de su primera noche de amor veo sus preciosos senos que suben y bajan rítmicamente delatando a la bella durmiente –está viva, se mueve–.
No aguanto,
No aguanto,
(me despojo de sus virginales pechos)
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El Loco.
Beso sus pechos y siento correr en mis ávidos labios su dulce néctar de mujer. La siento temblar de placer mientras la beso, se mueve para soltarse, zafarse de la rienda de mis brazos, no sabe que ahora solo existen para abrasarla y gozarla y hacerla gemir con el extraño movimiento de mi cuerpo; no quiere soportar el placer de mis caricias, todavía ingenua no sabe del poder exáltico del pecado, yo voy a enseñárselo por primera vez, el placer de mis promesas de amor y de mis besos en su cuello y nuevamente mis besos en sus pechos. (¡Cómo despojarme de sus virginales inexplorados pechos! Solo estando loco lo haría.)
Ella se tira, desnuda, a la cama y destroza la monotonía de las lisas sábanas blancas, su piel morena y las sábanas revueltas me incitan al pecado. Con el menear de un cuerpo rasgado por la impaciencia de la carne ardiendo, ella me espera desnuda
desnuda moviente gimiente.Lento la abrazo; lentamente ella deja de luchar para someterse (si, someterse es una hermosa palabra) al constante movimiento de mi cuerpo que destruye aún más el dibujo, ya garabato, de las sábanas.
No aguantamos;
nos besamos nos tocamos nos unimos nos fundimos en un único cuerpo que goza de los placeres mundanos. Nos aguantamos, sus pechos y mi torso son uno, sus piernas y las mías son una sola cadena de sudor y de calor... Nos volvemos a separar con un suspiro mutuo cayendo derrotados sobre las sábanas blancas...No aguanto,
nuevamente la poseo, acudiendo al llamado de la sed enloquecida. Moviéndome entre su entrepierna rompiendo matando los restos de su cuerpo aún aniñado. Haciéndola mujer…
*
El alba nos encuentra abrazados en la irreconocible sábana, dormidos mientras el sol todavía arrebujado entre las nubes le canta a sus amores lunares.Me despierto, y salgo de ella; me despego de su figura fundida en cuerpo y alma (su cuerpo, su olor) con la cama. La veo desde arriba, miro su cuerpo inerte-moreno-quejumbroso luego de su primera noche de amor veo sus preciosos senos que suben y bajan rítmicamente delatando a la bella durmiente –está viva, se mueve–.
No aguanto,
la desnudo le arranco la sábana del cuerpo, queda desnuda durmiente en la cama revuelta. La exploro y respiro acompasado al movimiento sinusoide de de sus pechos virginales. Siento en el aire el ardor de su vientre moreno, pluscuamperfecto. Bajo la vista a su entrepierna……la sed me agita, el sol que se cuela como una saeta de helio en la atmósfera pesada del dormitorio ya empieza a quemarme la piel; la sed me corroe las manos, tiemblo lleno de desesperación. Enloquezco… pero bajo la vista a su entrepierna y conmovido me aferro a ese espacio antes inexpugnado y ahora ocupado por la sangre rota por el placer.
No aguanto,
bebo, ella gime y despierta, bebo, ella gime placentera, bebo, ella gime y se retuerce, bebo, ella no gime, duerme anémica, anhedónica(bebo lamo muerdo bebo)
*
Me sacio, suspiro y, vestido con los trapos que tapan los fétidos aromas de mi cuerpo henchido de ella, salgo del cuarto...(me despojo de sus virginales pechos)
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) es algo así como implacentera. (No me acuerdo si iba con "h".)