Bueno queridos, como de chiquito era fanático de estos libros, la idea es hacer algo parecido, pero inventado por mi. Mi idea es la siguiente: si se copan yo voy escribiendo los viernes o los sabados la historia que ustedes vayan decidiendo en el transcurso de la semana, a modo de encuesta. Llegado el viernes, la opción más votada va a ser la que continúe con la trama. Es mi primer experiencia como escritor, y voy a aplear a mi imaginación para ir inventando sobre el pucho el siguiente episodio. Si no les gusta voy a poner en esta primer encuesta la opcíón de que esto les parece una estupidez, cosa de no entusiasmarme al pedo. Si les gusta, elijan su destino! Saludos y espero ser aceptado y no defraudarlos. Lic. Martin Rumbo ESCAPE
El golpe te había dejado huellas en tu frente y parte de tu ojo izquierdo. Te levantaste aturdido y mareado, con el estupor del desconcierto. Estabas empapado y tu ropa harapienta y embarrada. La escaza luz del lugar te dificultaba la visión, tardaste mas de un minuto en lograr enfocar la vista. El mareo te hostigaba y te escasa visión te ponía nervioso. Al cabo de unos minutos lograste reincorporarte, sobandote las heridas y haciendo crujir tu cuello y manos.
Al observar su alrededor te encontraste en una cámara oscura, humeda y fría. Palpaste el piso y notaste que estabas en una superficie pedregosa. Como pudiste te acercaste a la pared de la habitación y tocaste roca. Fría y sudada. Intuiste que te hallabas en una cueva.
De pie y confundido comenzaste a caminar hacia adelante, guiado por el instinto del extraviado, con poca lucidez como para pensar en el miedo. Recuerdos fugaces te arremetian. Veías uniformados marchando, imagenes de rifles y metrallas, compañeros caidos, luces, gritos y sangre.
Mientras caminabas, tratabas de recordar algo mas, tu nombre era Ricardo, tu apellido Feres, pero no podías comprender que hacías en ese lugar y en ese estado. Tus manos tocaban la pared, porque el mareo que aun sentías te desequilibraba. Tus pasos eran lentos y desprolijos. El camino era extraño, el suelo desparejo y la humedad insoportable dificultaban tu andar, estabas en una especie de pasillo. Un halo de luz te impulsaba a seguir por ese rumbo, sentías su respiración, cansada y cortada.
Ya un poco mejor, aceleraste tu marcha. La tenue luz que veías de fondo se hacía cada vez mas fuerte. No divisabas mas que ese reflejo, pero algo mantenía tu ilusión, y esa visión te tranquilizaba. En tu camino tropezaste con una zapatilla. La alzaste y viste manchas de sangre en ella. El calzado debía pertenecer a alguien de tu edad, por su talle y estilo. Estabas observando aquella zapatilla cuando un grito estremecedor aturdió tus oidos. Tus manos temblaron y dejaron caerla al piso. Luego silencio, tu corazón latía con potencia. Silencio de nuevo. Otro grito mas fuerte aún, seguido de dos disparos, mas gritos y un nuevo silencio, mas exasperante aun. Tu corazón se desbordaba, tu frente goteaba sudor y tus piernas estaban listas para correr.
En ese momento miraste hacia adelante y viste la tenue luz hacia el fondo, pero hacia atras, seguramente un poco mas atras de donde despertaste, los gritos te dejaron helado y dubitativo. Te preguntaste...Será alguien que necesita ayuda? ,´esos gritos eran muy estremecedores. Y si es alguien que me quiere hacer daño?. Tu cabeza volvió a girar una y otra vez. Estabas desconcertado, asustado y parado en medio de un lugar desconocido, pero no inhóspito...
Que decidis hacer?