#1 En el insomnio
El hombre se acuesta temprano. No puede con-
ciliar el sueño. Da vueltas, como es lógico, en
la cama. Se enreda entre las sábanas. Enciende
un cigarro. Lee un poco. Vuelve a apagar la
luz. Pero no puede dormirse. A las tres de la
madrugada se levanta. Despierta al amigo de
al lado y le confía que no puede dormir. Le
pide consejo. El amigo le aconseja que haga
un pequeño paseo a fin de cansarse un poco.
Que en seguida tome una taza de tilo y que
apague la luz. Hace todo esto pero no logra
dormir. Se vuelve a levantar. Esta vez acude
al médico. Como siempre sucede el médico
habla mucho pero el hombre no se duerme. A
las seis de la mañana carga un revólver y se
levanta la tapa de los sesos. El hombre está
muerto pero no ha podido quedarse dormido.
El insomnio es una cosa muy persistente.
Virgilio Pifiera (1946)
ciliar el sueño. Da vueltas, como es lógico, en
la cama. Se enreda entre las sábanas. Enciende
un cigarro. Lee un poco. Vuelve a apagar la
luz. Pero no puede dormirse. A las tres de la
madrugada se levanta. Despierta al amigo de
al lado y le confía que no puede dormir. Le
pide consejo. El amigo le aconseja que haga
un pequeño paseo a fin de cansarse un poco.
Que en seguida tome una taza de tilo y que
apague la luz. Hace todo esto pero no logra
dormir. Se vuelve a levantar. Esta vez acude
al médico. Como siempre sucede el médico
habla mucho pero el hombre no se duerme. A
las seis de la mañana carga un revólver y se
levanta la tapa de los sesos. El hombre está
muerto pero no ha podido quedarse dormido.
El insomnio es una cosa muy persistente.
Virgilio Pifiera (1946)
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