#1 El Nacimiento - Para el concurso de cuentos de abril
Buenas, gentes, bue este mi primer texto posteo y por el rompebolismo de Darkheart lo mando para el concurso. Saludos a todos, y de paso lo uso como carta de presentación
El Nacimiento
Allí estaba él, sentado frente a su PC, como casi siempre , dedicado a buscar alguien conocido por Internet, o un programa que le interese, mientras escuchaba la música de algún grupo de rock que tocaba baladas.
La alegría de sus años anteriores ya no estaba, su corta vida ya había mutado varias veces de estilos y solo le interesaba algo para entretenerle los oídos, por eso la música que salía de la PC ni siquiera lo hacía a un volumen que pudiera despertarlo si se durmiera.
Con sus veintipico se consideraba un tipo sin suerte, pero eso no le quitaba el sueño, sabía que en lo suyo era bueno y hasta reconocido, muchas empresas tuvieron que reemplazar su sistema de seguridad por culpa de un hacker que firmaba como Dark.
La noche estaba empezando ya eran las 3, se levantó de su silla se puso su campera de cuero y salió a la calle.
Mientras desencadenaba su moto la mente le divagaba sobre que podría hacer esta noche, no estaba con ganas de divertirse pero quedarse a dormir tampoco era su estilo.
El sonido de su Harley cuando la arrancaba era la única música que le gustaba, se subió a ella y fue a buscar algún bar donde emborracharse tranquilo.
Un maldito zumbido lo estaba despertando, su mano quiso agarrar el viejo despertador pero no hizo más que tirarlo al piso y el maldito zumbido seguía, el cuello le dolía de manera excepcional, cuando levantó el brazo se dió cuenta porqué , había dormido con la campera puesta y su cuero negro era demasiado duro como para dormir, el zumbido provenía de la PC, cómo mierda se había olvidado de apagarla antes de irse, la apagó sin siquiera fijarse en el mensaje de error, se dirigió a la cocina y descubrió que al entrar había dejado la puerta abierta de par en par, suerte que en el barrio lo conocen, miró hacia afuera y vió la Harley encadenada, de eso no se iba a olvidar por más borracho que estuviera, su vida era un verdadero desastre, su mente seguía divagando, todo por culpa de ella, si ella no se hubiera ido.
Era un día normal, nada hacía imaginar que la cacería había comenzado.
Se acercó tambaleandose a la heladera, abrió la puerta, y buscó algo para desayunar, como no encontró nada tomó una cerveza y la abrió.
Se tiró sobre uno de sus desvencijados sillones, y habían sido tan coloridos cuando los compraron, cuando ella los eligió. Pensó que tenía que ir hasta afuera a cerrar la puerta, pero ¿Para qué dejar que la cerveza se caliente? Cuando terminara su cerveza iba a ir. La apuró de un sorbo, se paró y se dirigió a su puerta de calle.
Al salir a la calle notó que no había ningún vecino saludándolo algo a lo que estaba habituado, el desastre estaba instalado, la calle era un caos, autos en llamas y cuerpos mutilados le hicieron creer que seguía durmiendo, la resaca no le permitía pensar con claridad.
Se dio cuenta que estaba despierto por las sirenas que empezaron a sonar, y estaban cada vez más cerca, pero esta vez no lo corrían a él.
Al llegar las patrullas, notó algo muy extraño en ellas, pero no veía muy bien , estaba muy nublado, y no pudo notar que era, bajó un oficial de una de ellas, tenía aspecto de ser de alto rango, se le acercó y empezó a hablarle.
-Manténgase con calma, ¿Me puede decir que siente en estre momento?
-¿Qué siento? No entiendo nada.
-No se preocupe, esos dolores ya pasaran, cuando termine de morir, revivirá por completo.
-Morir, revivir, ¿De qué carajo me está hablando?
-Comprendemos lo que le pasa, es extraño pero usted revivió demasiado rápido, pero no se preocupe, venga con nosotros,calmaremos sus dolores.
-Ir, ¿A dónde? ¿Por qué? ¿Qué dolores? El único dolor que tengo es la resaca de ayer.
-¿No lo duele nada?
Una sombra de duda, pasó por los ,hasta ese momento, tranquilos ojos del oficial, de repente observó fijamente a Dark observó todo su cuerpo y se detuvo en su cuello, al no ver ninguna herida se abalanzó ferozmente sobre él.
En una décima de segundo Dark vió cómo los colmillos de su atacante brillaban, y cómo llegaba a estar directamente sobre él, en un acto reflejo lo golpeó con el brazo y lo lanzó contra un costado , dio un paso hacia atrás, pero su adversario era demasiado rápido, había caído y se había levantado y ya estaba sobre él de nuevo, el rugido que había lanzado era ensordecedor cómo el de una manada de leones al unísono, Dark puso su brazo cubriéndose el rostro,y detuvo el ataque, el policía estaba intentando morderlo pero los colmillos se habían detenido en el cierre de la manga de su campera, dio un pequeño paso hacia atrás y se preparó para atacar de nuevo. Dark , tomó una barra de hierro de algún lugar del suelo y frenó el ataque, clavándosela en el estómago, pero su adversario solo se paró y quitandoselá tranquilamente emanó una voz gutural increíblemente grave.
-Piensas matarme tan fácilmente, ¿Todavía no te diste cuenta? Yo ya estoy muerto.
Ahora explícame, ¿Qué piensas hacer?, No intentes huir, solo ríndete y enfrenta tu destino, pertenecerás a nosotros.
-¿Qué mierda son, ustedes?
-Ja ja, Nosotros somos la evolución, somos una raza superior a la humana, primero dejaron de andar en cuatro patas, ahora dejarán de morir.
-No entiendo ¿Qué le pasó a la gente?
-Lo que les pasará a todos, ahora morirán, pero mañana revivirán siendo cómo nosotros, y seguiremos hasta que toda la raza humana se convierta en vampiros.
-Vampiros, vos mirás demasiadas películas, esas boludeces no existen.
-Ah no, ¿Qué soy yo entonces?
-No tengo idea, pero no pienso averiguarlo.
Y salió corriendo al interior de su casa, un lugar que no era nada seguro y él lo sabía, pero en ese momento apenas si podía pensar, solo el instinto lo llevaba lo más lejos posible de esa bestia.
Algo tenía que salvarlo, no pensaba morir así, y estaba en su propia casa pero no tenía ni idea de cómo matar a eso, sea lo que sea, fue hasta el mueble de su comedor, donde recordaba había guardado la escopeta que le había regalado su padre, aunque no tenía idea si en este momento le iba a servir para algo, el arma era una escopeta doble caño superpuestos, casi una pieza de colección, tomó dos cartuchos y la cargó. Cuando sintió un fuerte estruendo en su puerta, la habían tirado abajo, se ocultó tras una pared.
Entraron cuatro figuras a la casa, todas de aspectos similares, los ojos rojos como la sangre resaltaban de sus caras, casi tanto como el brillo de sus colmillos, que eran apenas un poco más grandes de lo normal. Se acercaban a paso lento, husmeando el aire, Dark pensó que podían olerlo, si así era todo estaba perdido no podría contra los cuatro juntos.
Los cuatro policías se separaron y empezaron a buscarlo por la casa, el terror intentaba apoderarse de Dark pero aspiró una gran bocanada de aire para contenerse, el vampiro más cercano escuchó ese sonido y se dirigió hacia la puerta tras la cual se encontraba, ni bien traspuso el umbral, Dark sin siquiera pararse apretó un gatillo, el estruendo del disparo hizo que los otros tres voltearan y lo vieran. El que le había disparado salió despedido hacia atrás, la pared que estaba detrás suyo quedó cubierta de sangre, el vampiro empezó a reirse sonoramente y a pararse con tranquilidad.
-Ja ja ja. Imbécil, somos inmortales, no puedes matarnos, Ja ja ja.
Y los demás vampiros también estallaron en risas, pero Dark apretó el segundo gatillo y otro gran estruendo se escuchó, el vampiro volvió a salir despedido, media habitación ya estaba cubierta por sangre, el vampiro volvió a pararse, y las carcajadas de sus compañeros se reanudaron. Lentamente caminó hacia Dark mientras reía, Dark desesperado volvió a cargar el arma, y levantando el caño lo apoyó directamente en el pecho del vampiro sobre su corazón, y ya sin pensarlo siquiera volvió a disparar.
Después del gran estruendo se escuchó, un horible chillido, el vampiro gritaba desesperadamente hasta que quedó quieto en el suelo y su piel cambió de color hacia el tono que tiene la carne a medio pudrir. Las risas de sus compañeros habían cesado, el pánico cubrió ahora sus rostros, uno de ellos salto rápidamente sobre Dark pero cuando todavía estaba en aire Dark dejó que llegara hasta el caño de la escopeta y le disparó, el cuerpo salió volando y cayó en la otra punta de la habitación de la misma forma que el anterior, los otros dos, presas del miedo salieron de la casa a toda velocidad.
Dark volvió a cargar el arma, y se agazapó debajo la ventana para escuchar la conversación de los vampiros, los dos que lo habían atacado se dirigieron hacia el que lo atacó primero, definitivamente era un superior.
-¡¡¡Los mató!!!!, No puede matarnos pero los mató , tu dijiste no podíamos morir, nos prometiste inmortalidad.
-Por supuesto que los mató, podemos morir, nuestra ventaja es que no sabe cómo, solo tiene una pequeña idea.
-Pero que haremos, ¿cómo lo matamos?
-Imbécil, cómo a cualquier humano, pero ahora no, se está poniendo peligroso, se está despejando, el sol saldrá en cualquier momento, vámonos de aquí, de noche mis nuevos hijos darán cuenta de él.
Los Vampiros se subieron a las patrullas, una quedaba vacía, ya había matado a dos, en el momento de subir el más poderoso le lanzó una mirada directa a los ojos, y Dark pudo sentir su odio, su furia, su poder, podía leer su mente, pero lo único que encontraba, eran voces que lo llamaban, el vampiro lanzó un sonrisa sombría y se introdujo en la patrulla justo en el instante en que las nubes se corrían y un rayo de sol golpeó contra la puerta de la misma. Ahí se dio cuenta, que era lo que le había parecido extraño en ellas, tenían los vidrios completamente polarizados, como si estuvieran pintados de negro.
Entonces Dark creyó recordar algo, vampiros, el sol, le temen al sol.
Se paró sin temer que los vampiros pudieran atacarlo y le disparó directo al vidrio de una de las patrullas, estallándolo. Los dos vampiros que estaban dentro se retorcían al tiempo que el sol les daba en los cuerpo, aullaban de una manera verdaderamente horrible y comenzaron a prenderse fuego, como en una extraña especie de combustión espontánea, el fuego se detuvo solo, una vez que ambos quedaron carbonizados.
Las otras dos patrullas ya se encontraban demasiado lejos.
¿Qué iba a hacer ahora? ¿Hasta donde llegaba el desastre? ¿Qué le pasó a ella?
La mente de Dark no llegaba a asimilar todo lo que le había pasado en apenas unos minutos, ¿casi lo matan? ¿o no?.
Entró a su casa y se hundió en el sofá, se estaba durmiendo, sostenía su escopeta entre sus brazos, le debía la vida, ¿Qué hubiera pasado si lo atrapaban? ¿Estaría mejor ? ¿O peor?.
Estuvo así ,medio dormido, por unas horas, cuando despertó ya era media tarde. ¡La noche! No sabía que podía pasarle cuando llegara la noche.De repente se acordó de ella. Corrío las cuadras que separaban su casa de la de ella, a su paso era todo terror, su antiguo barrio estaba destruído, no tenía ni idea de en que momento habrían atacado, ¿Por qué él se salvó? Tal vez fue durante la noche, cuando él no estaba, pero, habría vuelto tan borracho cómo para pasar al lado de todo ese desastre y no darse cuenta. Al llegar a la casa de ella estaba completamente agotado, levantó el arma, y empezó a caminar hacia dentro de la casa. Nada parecía moverse, hasta habían matado a todos los perros y gatos del vecindario.Al entrar encontró a su perro muerto, pero no con heridas de dientes, tenía atravezado una de las patas arrancadas de la mesa en medio del vientre. Siguió caminando y encontró a la madre, con dos heridas de colmillos en el cuello, tirada en el piso. Pero no había nadie más en la casa, ¿Dónde estaba ella?. Recorrió toda la casa pero no encontró más nada. Se sentó en una de las sillas de la cocina a pensar, ¿Cuántas veces se había sentado él en esa silla a tomar mate tranquilamente?. Ahora parecían miles de años atrás.
Pensaba que podría haber sucedido con ella, él no estaba seguro que viviera allí todavía, lo suponía porque cada tanto aún la veía caminando por el barrio, del brazo de alguien, ese maldito hijo de puta que se la había llevado. Pero si no vivía allí y todavía estaba en el barrio, seguro la habían matado también, y no la encontraría, no sabía hasta donde llegaba la matanza, decidió prender el televisor, ver si salía algo, y que era.
Al prenderlo en la programación era todo normal, nada había pasado. Buscó por los canales algún noticiero no podía ser que todo estuviera normal, al encontrar uno descubrió los límites del desastre,a unas 15 cuadras de distancia estaban las cámaras, y muchos patrulleros cerrándoles el paso,entre ellos unas cuantas patrullas con los vidrios polarizados, decían que una epidemia había atacado la zona y que la gente no podía salir ni entrar al barrio, debían contener el virus, mientras buscaban la cura. Hijos de puta, estaban ocultando todo, su barrio había sido un simple prueba, necesitaban más vampiros y decidieron convertir un barrio completo. Eso quería decir que estaban en el poder, que podían ocultarle a la prensa semejante ataque, claro, cuando la gente despierte serán de ellos y dirán lo que ellos quieran, malditos esto era apenas el comienzo del desasatre.
Algo en la cabeza de Dark cambió para siempre, ahora debía sobrevivir, los vampiros lo conocían y lo iban a buscar, era inútil esconderse, así que decidió que él los buscaría a ellos.
El Nacimiento
Allí estaba él, sentado frente a su PC, como casi siempre , dedicado a buscar alguien conocido por Internet, o un programa que le interese, mientras escuchaba la música de algún grupo de rock que tocaba baladas.
La alegría de sus años anteriores ya no estaba, su corta vida ya había mutado varias veces de estilos y solo le interesaba algo para entretenerle los oídos, por eso la música que salía de la PC ni siquiera lo hacía a un volumen que pudiera despertarlo si se durmiera.
Con sus veintipico se consideraba un tipo sin suerte, pero eso no le quitaba el sueño, sabía que en lo suyo era bueno y hasta reconocido, muchas empresas tuvieron que reemplazar su sistema de seguridad por culpa de un hacker que firmaba como Dark.
La noche estaba empezando ya eran las 3, se levantó de su silla se puso su campera de cuero y salió a la calle.
Mientras desencadenaba su moto la mente le divagaba sobre que podría hacer esta noche, no estaba con ganas de divertirse pero quedarse a dormir tampoco era su estilo.
El sonido de su Harley cuando la arrancaba era la única música que le gustaba, se subió a ella y fue a buscar algún bar donde emborracharse tranquilo.
Un maldito zumbido lo estaba despertando, su mano quiso agarrar el viejo despertador pero no hizo más que tirarlo al piso y el maldito zumbido seguía, el cuello le dolía de manera excepcional, cuando levantó el brazo se dió cuenta porqué , había dormido con la campera puesta y su cuero negro era demasiado duro como para dormir, el zumbido provenía de la PC, cómo mierda se había olvidado de apagarla antes de irse, la apagó sin siquiera fijarse en el mensaje de error, se dirigió a la cocina y descubrió que al entrar había dejado la puerta abierta de par en par, suerte que en el barrio lo conocen, miró hacia afuera y vió la Harley encadenada, de eso no se iba a olvidar por más borracho que estuviera, su vida era un verdadero desastre, su mente seguía divagando, todo por culpa de ella, si ella no se hubiera ido.
Era un día normal, nada hacía imaginar que la cacería había comenzado.
Se acercó tambaleandose a la heladera, abrió la puerta, y buscó algo para desayunar, como no encontró nada tomó una cerveza y la abrió.
Se tiró sobre uno de sus desvencijados sillones, y habían sido tan coloridos cuando los compraron, cuando ella los eligió. Pensó que tenía que ir hasta afuera a cerrar la puerta, pero ¿Para qué dejar que la cerveza se caliente? Cuando terminara su cerveza iba a ir. La apuró de un sorbo, se paró y se dirigió a su puerta de calle.
Al salir a la calle notó que no había ningún vecino saludándolo algo a lo que estaba habituado, el desastre estaba instalado, la calle era un caos, autos en llamas y cuerpos mutilados le hicieron creer que seguía durmiendo, la resaca no le permitía pensar con claridad.
Se dio cuenta que estaba despierto por las sirenas que empezaron a sonar, y estaban cada vez más cerca, pero esta vez no lo corrían a él.
Al llegar las patrullas, notó algo muy extraño en ellas, pero no veía muy bien , estaba muy nublado, y no pudo notar que era, bajó un oficial de una de ellas, tenía aspecto de ser de alto rango, se le acercó y empezó a hablarle.
-Manténgase con calma, ¿Me puede decir que siente en estre momento?
-¿Qué siento? No entiendo nada.
-No se preocupe, esos dolores ya pasaran, cuando termine de morir, revivirá por completo.
-Morir, revivir, ¿De qué carajo me está hablando?
-Comprendemos lo que le pasa, es extraño pero usted revivió demasiado rápido, pero no se preocupe, venga con nosotros,calmaremos sus dolores.
-Ir, ¿A dónde? ¿Por qué? ¿Qué dolores? El único dolor que tengo es la resaca de ayer.
-¿No lo duele nada?
Una sombra de duda, pasó por los ,hasta ese momento, tranquilos ojos del oficial, de repente observó fijamente a Dark observó todo su cuerpo y se detuvo en su cuello, al no ver ninguna herida se abalanzó ferozmente sobre él.
En una décima de segundo Dark vió cómo los colmillos de su atacante brillaban, y cómo llegaba a estar directamente sobre él, en un acto reflejo lo golpeó con el brazo y lo lanzó contra un costado , dio un paso hacia atrás, pero su adversario era demasiado rápido, había caído y se había levantado y ya estaba sobre él de nuevo, el rugido que había lanzado era ensordecedor cómo el de una manada de leones al unísono, Dark puso su brazo cubriéndose el rostro,y detuvo el ataque, el policía estaba intentando morderlo pero los colmillos se habían detenido en el cierre de la manga de su campera, dio un pequeño paso hacia atrás y se preparó para atacar de nuevo. Dark , tomó una barra de hierro de algún lugar del suelo y frenó el ataque, clavándosela en el estómago, pero su adversario solo se paró y quitandoselá tranquilamente emanó una voz gutural increíblemente grave.
-Piensas matarme tan fácilmente, ¿Todavía no te diste cuenta? Yo ya estoy muerto.
Ahora explícame, ¿Qué piensas hacer?, No intentes huir, solo ríndete y enfrenta tu destino, pertenecerás a nosotros.
-¿Qué mierda son, ustedes?
-Ja ja, Nosotros somos la evolución, somos una raza superior a la humana, primero dejaron de andar en cuatro patas, ahora dejarán de morir.
-No entiendo ¿Qué le pasó a la gente?
-Lo que les pasará a todos, ahora morirán, pero mañana revivirán siendo cómo nosotros, y seguiremos hasta que toda la raza humana se convierta en vampiros.
-Vampiros, vos mirás demasiadas películas, esas boludeces no existen.
-Ah no, ¿Qué soy yo entonces?
-No tengo idea, pero no pienso averiguarlo.
Y salió corriendo al interior de su casa, un lugar que no era nada seguro y él lo sabía, pero en ese momento apenas si podía pensar, solo el instinto lo llevaba lo más lejos posible de esa bestia.
Algo tenía que salvarlo, no pensaba morir así, y estaba en su propia casa pero no tenía ni idea de cómo matar a eso, sea lo que sea, fue hasta el mueble de su comedor, donde recordaba había guardado la escopeta que le había regalado su padre, aunque no tenía idea si en este momento le iba a servir para algo, el arma era una escopeta doble caño superpuestos, casi una pieza de colección, tomó dos cartuchos y la cargó. Cuando sintió un fuerte estruendo en su puerta, la habían tirado abajo, se ocultó tras una pared.
Entraron cuatro figuras a la casa, todas de aspectos similares, los ojos rojos como la sangre resaltaban de sus caras, casi tanto como el brillo de sus colmillos, que eran apenas un poco más grandes de lo normal. Se acercaban a paso lento, husmeando el aire, Dark pensó que podían olerlo, si así era todo estaba perdido no podría contra los cuatro juntos.
Los cuatro policías se separaron y empezaron a buscarlo por la casa, el terror intentaba apoderarse de Dark pero aspiró una gran bocanada de aire para contenerse, el vampiro más cercano escuchó ese sonido y se dirigió hacia la puerta tras la cual se encontraba, ni bien traspuso el umbral, Dark sin siquiera pararse apretó un gatillo, el estruendo del disparo hizo que los otros tres voltearan y lo vieran. El que le había disparado salió despedido hacia atrás, la pared que estaba detrás suyo quedó cubierta de sangre, el vampiro empezó a reirse sonoramente y a pararse con tranquilidad.
-Ja ja ja. Imbécil, somos inmortales, no puedes matarnos, Ja ja ja.
Y los demás vampiros también estallaron en risas, pero Dark apretó el segundo gatillo y otro gran estruendo se escuchó, el vampiro volvió a salir despedido, media habitación ya estaba cubierta por sangre, el vampiro volvió a pararse, y las carcajadas de sus compañeros se reanudaron. Lentamente caminó hacia Dark mientras reía, Dark desesperado volvió a cargar el arma, y levantando el caño lo apoyó directamente en el pecho del vampiro sobre su corazón, y ya sin pensarlo siquiera volvió a disparar.
Después del gran estruendo se escuchó, un horible chillido, el vampiro gritaba desesperadamente hasta que quedó quieto en el suelo y su piel cambió de color hacia el tono que tiene la carne a medio pudrir. Las risas de sus compañeros habían cesado, el pánico cubrió ahora sus rostros, uno de ellos salto rápidamente sobre Dark pero cuando todavía estaba en aire Dark dejó que llegara hasta el caño de la escopeta y le disparó, el cuerpo salió volando y cayó en la otra punta de la habitación de la misma forma que el anterior, los otros dos, presas del miedo salieron de la casa a toda velocidad.
Dark volvió a cargar el arma, y se agazapó debajo la ventana para escuchar la conversación de los vampiros, los dos que lo habían atacado se dirigieron hacia el que lo atacó primero, definitivamente era un superior.
-¡¡¡Los mató!!!!, No puede matarnos pero los mató , tu dijiste no podíamos morir, nos prometiste inmortalidad.
-Por supuesto que los mató, podemos morir, nuestra ventaja es que no sabe cómo, solo tiene una pequeña idea.
-Pero que haremos, ¿cómo lo matamos?
-Imbécil, cómo a cualquier humano, pero ahora no, se está poniendo peligroso, se está despejando, el sol saldrá en cualquier momento, vámonos de aquí, de noche mis nuevos hijos darán cuenta de él.
Los Vampiros se subieron a las patrullas, una quedaba vacía, ya había matado a dos, en el momento de subir el más poderoso le lanzó una mirada directa a los ojos, y Dark pudo sentir su odio, su furia, su poder, podía leer su mente, pero lo único que encontraba, eran voces que lo llamaban, el vampiro lanzó un sonrisa sombría y se introdujo en la patrulla justo en el instante en que las nubes se corrían y un rayo de sol golpeó contra la puerta de la misma. Ahí se dio cuenta, que era lo que le había parecido extraño en ellas, tenían los vidrios completamente polarizados, como si estuvieran pintados de negro.
Entonces Dark creyó recordar algo, vampiros, el sol, le temen al sol.
Se paró sin temer que los vampiros pudieran atacarlo y le disparó directo al vidrio de una de las patrullas, estallándolo. Los dos vampiros que estaban dentro se retorcían al tiempo que el sol les daba en los cuerpo, aullaban de una manera verdaderamente horrible y comenzaron a prenderse fuego, como en una extraña especie de combustión espontánea, el fuego se detuvo solo, una vez que ambos quedaron carbonizados.
Las otras dos patrullas ya se encontraban demasiado lejos.
¿Qué iba a hacer ahora? ¿Hasta donde llegaba el desastre? ¿Qué le pasó a ella?
La mente de Dark no llegaba a asimilar todo lo que le había pasado en apenas unos minutos, ¿casi lo matan? ¿o no?.
Entró a su casa y se hundió en el sofá, se estaba durmiendo, sostenía su escopeta entre sus brazos, le debía la vida, ¿Qué hubiera pasado si lo atrapaban? ¿Estaría mejor ? ¿O peor?.
Estuvo así ,medio dormido, por unas horas, cuando despertó ya era media tarde. ¡La noche! No sabía que podía pasarle cuando llegara la noche.De repente se acordó de ella. Corrío las cuadras que separaban su casa de la de ella, a su paso era todo terror, su antiguo barrio estaba destruído, no tenía ni idea de en que momento habrían atacado, ¿Por qué él se salvó? Tal vez fue durante la noche, cuando él no estaba, pero, habría vuelto tan borracho cómo para pasar al lado de todo ese desastre y no darse cuenta. Al llegar a la casa de ella estaba completamente agotado, levantó el arma, y empezó a caminar hacia dentro de la casa. Nada parecía moverse, hasta habían matado a todos los perros y gatos del vecindario.Al entrar encontró a su perro muerto, pero no con heridas de dientes, tenía atravezado una de las patas arrancadas de la mesa en medio del vientre. Siguió caminando y encontró a la madre, con dos heridas de colmillos en el cuello, tirada en el piso. Pero no había nadie más en la casa, ¿Dónde estaba ella?. Recorrió toda la casa pero no encontró más nada. Se sentó en una de las sillas de la cocina a pensar, ¿Cuántas veces se había sentado él en esa silla a tomar mate tranquilamente?. Ahora parecían miles de años atrás.
Pensaba que podría haber sucedido con ella, él no estaba seguro que viviera allí todavía, lo suponía porque cada tanto aún la veía caminando por el barrio, del brazo de alguien, ese maldito hijo de puta que se la había llevado. Pero si no vivía allí y todavía estaba en el barrio, seguro la habían matado también, y no la encontraría, no sabía hasta donde llegaba la matanza, decidió prender el televisor, ver si salía algo, y que era.
Al prenderlo en la programación era todo normal, nada había pasado. Buscó por los canales algún noticiero no podía ser que todo estuviera normal, al encontrar uno descubrió los límites del desastre,a unas 15 cuadras de distancia estaban las cámaras, y muchos patrulleros cerrándoles el paso,entre ellos unas cuantas patrullas con los vidrios polarizados, decían que una epidemia había atacado la zona y que la gente no podía salir ni entrar al barrio, debían contener el virus, mientras buscaban la cura. Hijos de puta, estaban ocultando todo, su barrio había sido un simple prueba, necesitaban más vampiros y decidieron convertir un barrio completo. Eso quería decir que estaban en el poder, que podían ocultarle a la prensa semejante ataque, claro, cuando la gente despierte serán de ellos y dirán lo que ellos quieran, malditos esto era apenas el comienzo del desasatre.
Algo en la cabeza de Dark cambió para siempre, ahora debía sobrevivir, los vampiros lo conocían y lo iban a buscar, era inútil esconderse, así que decidió que él los buscaría a ellos.
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(que formal)