#1 Khalil Gibrán
Bueno, esto es para los que vayan o ya sean padres.
A mi me lo hizo conocer mi vieja, cuando era chico y supuestamente me crio bajo estos preceptos que aprendió en su época hippie, en el Bolson -y bueh...- la verdad es que les dió bastante bola.
Espero que ustedes también, asi tendrán hijos tan sanitos y buenos como yo. Que nino eh?
El Profeta: Los niños
“Y una mujer que apretaba a un niño contra su seno dijo:
“Háblanos de los niños.
“Y él respondió;
“Vuestros hijos no son vuestros.
“Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de perpetuarse.
“Vienen a través vuestro, pero no desde vosotros.
“Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen.
“Podéis brindarles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
“Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
“Podéis acoger sus cuerpos, pero no sus almas.
“Porque sus almas habitan en la casa del mañana,
que vosotros no podéis visitar, ni aún en sueños.
“Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no pretendáis
hacerlos como vosotros.
“Porque la vida no retrocede ni se distrae con el ayer.
“Vosotros sois el arco desde el que vuestros hijos,
como flechas vivientes, son lanzados hacia delante.
“El Arquero ve el blanco en la senda del infinito
y os doblega con su poder para que su flecha
vaya veloz y lejana.
“Dejad, alegremente, que la mano del Flechero os doblegue,
“Porque, así como él ama la flecha que vuela, así ama el arco,
que es constante”.
ibn Gibrán ibn Khalil
A mi me lo hizo conocer mi vieja, cuando era chico y supuestamente me crio bajo estos preceptos que aprendió en su época hippie, en el Bolson -y bueh...- la verdad es que les dió bastante bola.
Espero que ustedes también, asi tendrán hijos tan sanitos y buenos como yo. Que nino eh?
El Profeta: Los niños
“Y una mujer que apretaba a un niño contra su seno dijo:
“Háblanos de los niños.
“Y él respondió;
“Vuestros hijos no son vuestros.
“Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de perpetuarse.
“Vienen a través vuestro, pero no desde vosotros.
“Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen.
“Podéis brindarles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
“Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
“Podéis acoger sus cuerpos, pero no sus almas.
“Porque sus almas habitan en la casa del mañana,
que vosotros no podéis visitar, ni aún en sueños.
“Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no pretendáis
hacerlos como vosotros.
“Porque la vida no retrocede ni se distrae con el ayer.
“Vosotros sois el arco desde el que vuestros hijos,
como flechas vivientes, son lanzados hacia delante.
“El Arquero ve el blanco en la senda del infinito
y os doblega con su poder para que su flecha
vaya veloz y lejana.
“Dejad, alegremente, que la mano del Flechero os doblegue,
“Porque, así como él ama la flecha que vuela, así ama el arco,
que es constante”.
ibn Gibrán ibn Khalil
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