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Capítulo 7 “La Peste”

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Capítulo 7 “La Peste” Dark, tomó las dos armas las cargó, y metió en un ...

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    mixato escribió el 20/05/2002 a las 17:51 hs.
     
    ¿Mensaje inapropiado?
    #1 Capítulo 7 “La Peste”
    Capítulo 7 “La Peste”

    Dark, tomó las dos armas las cargó, y metió en un bolsillo de la campera las demás balas.

    - ¿No necesitás que te ayude en alguna otra cosa?
    - No. Y lo mejor va a ser que no me veas, nunca más.
    - ¿Cómo me comunico con vos?
    - De ahora en más mejor no te comuniques conmigo, si encontrás algo sobre ella, mandámelo a la cuenta de siempre, yo me las voy a arreglar para encontrar alguna máquina y leerlo.
    - Está bien, no hay problema ¿Qué vas a hacer después de esto?
    - No se, seguramente desapareceré para siempre. Esta vida como vampiro es una mierda. Otra cosa , asegurate que no te puedan rastrear, esta vez es de vida o muerte.
    - No te preocupes nadie se va dar cuenta por donde estuve.
    - Una cosa más, necesito una Notebook, rápida, mínimo un Pentium III, con UNIX, tarjeta de redes y cables paralelo y serie.
    - Llevate la mía, además ya tenés los programas para hackear, que usamos siempre, yo igual los tengo y máquinas me consigo fácil.
    - Gracias Lagarto.

    Dark, se dirigió hacia la puerta, se puso los guantes, el casco tomó el picaporte y habló.

    - Suerte. Y tené cuidado.

    Salió de la casa, y se subió a la moto, descorrió la patada y le dio arranque. Volvió a sentir lo mismo que cuando se había ido de su casa, cuando aún era humano, sabía que lo mejor era no volver nunca más.
    Se dirigió hacia la capital, al edificio que había estado a la mañana, durante todo el viaje solo pudo pensar en ella, no se la podía sacar de la mente, ahora era peor que antes, no tenía ninguna esperanza, pero, igual él hacia todo esto por ella, sabía que él ya no se podía curar, le importaba un carajo la raza humana, nunca fue un héroe, y no le importaba serlo, pero ésta vez se iba a vengar.
    Al llegar al edificio, vio hacia adentro, por suerte había cambiado el turno de recepción. Había una mujer joven ahora detrás del pequeño escritorio, no tendría que preocuparse por que lo reconocieran.
    Entró al edificio y se encaminó directamente hacia ella.

    - Buenas tardes, vengo a dejar un pedido a la Consultora M&R.
    - Si, es el piso 14, la primera oficina a la izquierda.
    - Muchas gracias. ¿Subo por el ascensor?
    - Si, si.

    Dark, fue hasta el ascensor y apretó el botón para llamarlo. Mientras lo esperaba escuchó la voz de la chica desde atrás.

    - ¿Es una Harley?

    Dark se dio vuelta.

    - Si
    - Hay me encantan esas motos. ¿Cómo es que la usas para repartir?
    - No podría andar arriba de otra moto, además no soy el único.

    En eso llegó el ascensor.

    - Bue, me vas a tener que perdonar, pero estoy retrasadísimo
    - Y, hay que cumplir con el trabajo.
    - Cualquier día de estos, si querés, te llevo a dar unas vueltas en la Harley.
    - Que bueno, me encantaría.
    - Chau
    - Hasta luego.

    Dark subió al ascensor, era uno de puertas en hojas, de los que se cierran solos.
    Cuando las puertas se cerraron, apretó el botón 24, e inmediatamente observó la botonera detenidamente, debajo de lo botones había lugar para introducir una llave, más abajo se encontraba la pequeña puerta metálica, que se usa para reparar el ascensor.
    La abrió, sacó su Notebook la encendió, y observó el conector del tablero, era un conector serie, sacó el cable serie, lo conectó a la computadora y al tablero, y empezó a trabajar en ella. Usó unos programas de simulación de sistemas operativos que habían diseñado con Lagarto para abrir puertas de seguridad, este ascensor debía seguir el mismo principio, funcionó perfectamente, el sistema de ascensor estaba protegido mediante una clave de reparaciones, que debía tener el equipo de mantenimiento, con el equipo que Dark contaba no le resultó nada difícil obtenerla, una vez dentro, tecleó un par de órdenes y la luz del botón del piso 24 se apagó y se encendió una que rodeaba la cerradura que estaba debajo, Dark dejó la Notebook en el piso, a su lado apoyó el casco directamente detrás de la puerta del ascensor y miró el contador de pisos, iba por el 19.
    Sacó las dos armas sosteniendo una en cada mano. Cuando el ascensor llegó al piso 25 se abrió la puerta. Al salir, Dark, pateó el casco para interponerlo en la puerta.
    Enfrente de él se encontraban dos vampiros grandes custodiando una puerta, cuando lo vieron reaccionaron intentando sacar algo del interior de sus sacos, Dark, que venía con sus brazos extendidos hacia delante, disparó las dos armas una vez dándoles en el corazón a los dos vampiros que cayeron pesadamente al suelo.
    Avanzó a la puerta y la pateó para abrirla, entró a una habitación, que era una gran oficina, con una mesa de reuniones llena de gente, que se pararon nerviosos al verlo entrar, en la otra punta de la mesa en la cabecera, estaba sentado un hombre, delgado de aspecto enfermo muy prolijamente vestido, detrás suyo dos guardaespaldas más. Dark les disparó a los dos primero, y después empezó a abrir fuego con ambas manos a todos los que estaban a los costados, los vampiros no sabían si correr o no, intentaban huir pero la única salida de la habitación era la puerta en la que estaba parado Dark. El vampiro de la cabecera no se movió mientras Dark vaciaba las armas. Cuando se quedó sin balas desenfundó la espada, aún quedaban unos cinco o seis vampiros en pie, los demás estaban muertos en el piso, la puntería de Dark era perfecta, todas las balas habían impactado en el corazón de algún vampiro. Arremetió contra los que quedaban, los movimientos de la espada, cortaban el aire, siempre atravesando a un vampiro al medio, todos caían cortados en dos, sus cuerpos no presentaban ninguna resistencia para la fuerza de Dark.
    Una vez que mató a todos se acercó al que estaba sentado.

    - Tú debes ser Peste.
    - Así es, esperaba encontrarte, pero nunca me imaginé que vinieras hacia mí.
    - Lamentó desilusionarte.
    - No te preocupes Mortandad, ¿Estás dispuesto a rendir obediencia a Markus?

    Dark, apoyó la espada en el pecho de Peste, y mirándolo con desprecio le dijo.

    - ¿Esto contesta tu pregunta?
    - Veo, que no entiendes, no puedes hacer otra cosa. Ahora le perteneces.
    - El que no entiende sos vos.

    Enfundó su espada, tomó a Peste por las solapas del saco, y lo lanzó hacia uno de los ventanales de la habitación, éste era blindado y estaba polarizado.
    Peste dio contra él y luego cayó al suelo, Dark se le acercó y lo levantó de un golpe en la cara.

    - Pedazo de imbécil, sabes que no puedes hacerme daño.
    - Sí. Lo sé, pero también sé que sientes el dolor.

    Al decir esto le asestó otro golpe en la cabeza tumbándolo al suelo nuevamente. Peste no podía oponer ninguna resistencia ante Dark, era mucho más débil físicamente. Dark volvió a acercárcele.

    - Hay muchas cosas todavía que necesito saber.
    - ¿Y qué te hace pensar que yo te lo voy a decir?
    - Si algo aprecias tu vida como vampiro vas a hablar. ¿Dónde está Markus?
    - Está con otro de los jinetes, en Londres. No podrás hacerle nada, Markus es mucho más poderoso.
    - No me interesan tus opiniones, ¿Quién es el otro jinete?
    - Se llama Savage, representa a las fieras de la tierra. Él es un guerrero innato, no es como yo.
    - Lo encontraré, y veré que tan fuerte puede ser.
    - Él está entrenado, tú eres un jinete, pero Savage y Markus se entrenaron por siglos, te mataran fácilmente. Debes obedecer a Markus, es tu única salvación, no reniegues tu naturaleza.
    - Mi naturaleza era ser una persona normal, no este monstruo en que me convirtieron.
    - Te equivocas tu naciste para volverte vampiro, la leyenda debía cumplirse, los jinetes debían completarse.
    - Acabaré con Markus, y vamos a ver que pasa después con la leyenda.

    Dark dio un paso hacia atrás desenfundó su espada y de un movimiento la enterró en el corazón de Peste, éste empezó a aullar de dolor, un sonido tan agudo como el de los niños emanaba de su garganta, la desesperación apareció fugaz sobre sus ojos pero luego perdieron su color rojo y quedaron mirando el vacío, su cuerpo se tornó marrón, del color de la carne a medio pudrir.
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    http://www.psicofxp.com/forums/literatura.62/52483-capitulo-7-la-peste.html
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  • Ciro escribió el 21/05/2002 a las 05:08 hs. ¿Mensaje inapropiado?

    #2

    El consabido post de aliento...

    ¡¡Queremos más!!
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  • Usuario inexistente escribió el 21/05/2002 a las 16:02 hs. ¿Mensaje inapropiado?

    #3

    aliento de Halls Mentoliptus!
    Esto es adictivoooo!
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  • Pedorcho escribió el 22/05/2002 a las 09:29 hs. ¿Mensaje inapropiado?

    #4

    Muy bueno, cada capitulo mejor, Gracias mixato!! ah, y por supuesto, esperamos ansiosos el nuevo capitulo....
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