Cuentos cortos (Yo no fui)
-
Yo no fui
- No, mamá, yo no rompí la ventana, tenés que creerme esta vez aunque sé que es algo complicado lo que voy a explicarte. Vos en realidad no sos mi mamá. Estás ahí ahora por un momento y me mirás con esa cara de enojo que ni siquiera puedo verla pero eso no me quita ni un poco la certeza de que es así, y estás esperando que yo te explique cómo se rompió la ventana, que te diga si fui yo con un pelotazo que es lo primero que se te ocurre porque parece que yo soy de jugar siempre en el jardín por más que vos me lo prohibiste mil veces. Pero ahí está la cosa justamente, mamá, o quien quiera que seas, yo no rompí la ventana, porque nunca jugué en el jardín, yo nunca pateé ninguna pelota. Hace cinco minutos no existía esa ventana, ni el jardín, ni siquiera nosotros estábamos, y ahora yo sé que todo parece muy real pero fijate, tratá de recordar algo más atrás, pensá a ver si sabés algo de papá, si sabés la dirección de nuestra casa, o nuestro número de teléfono. Ah, ¿que no tenemos teléfono? ¿Que trato de confundirte? Si sabés que mi papá se llama Carlos es sólo porque se me ocurrió preguntártelo. Claro, vos creés saber muy bien quién sos, es tu papel, pero yo estoy condenado a saber la verdad durante este mínimo instante que dura nuestra existencia.
Ay, mamá... ya no importa quien seas - si es que llegamos a ser algo -, no importa que no me hayas creído nada y sigas mirándome con todo tu enojo a cuestas y que estés pensando en la penitencia que me vas a poner, porque yo termino de explicarte esto y todo se acaba y ya no somos más y a lo sumo iremos de regreso al principio, de vuelta a no ser una y otra vez, hasta que te decidas a creerme o se me prenda la lamparita y encuentre alguna forma de hacerte entender y juntos intentemos cambiar algo; quizás jugar a ser nosotros los que somos y que por una vez sean ellos los que desaparecen cuando les quitamos la vista de encima.
Aunque parezca tan claro que hagamos lo que hagamos ya es demasiado tarde: este intento es la única manera que encuentro de tener un sentido. -
¡¡¡Este sí, tinch; este sí!!!
Recién vengo de leer "Las víctimas inocentes", de Kriminal, que también juega con la idea de que el mundo existe en tanto es percibido por uno.
Y ya dije allá que me seduce la idea, así que no tengo más remedio que admitirlo acá también...
Y por otra parte, me gusta mucho cómo hacés hablar a tus personajes infantiles.
Como en "La tía Lali". -
re copado el cuento niño!! lastima que quise ponerlo en practica con mi madre y me miró de una manera q no me atreví a decirle que ella no es ella y yo no soy yo... sólo con decirle que no era mi mamá alcanzó y sobró para q casi casi deje de pertenecer a este mundo.
jejeje
bueno, no, posta.. muy lindo
mucha imaginacion... y bien llevado)
clap clap
