Casi casi una poesía
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Descubrir a través de tus ojos
los mismos que antaño morían en los míos
tan deliciosamente hoy perdidos en otros;
el sabor que deja la ausencia,
el vacío que produce el olvido.
Y a pesar de unos labios que ya no desviven la misma boca,
sin tacto para unas manos distintas de piel y hueso,
mi corazón hace eco frente al vacío de un grito,
al escuchar las palabras,
meras copias quizá,
de las que alguna vez arrullaron mis sueños. -
No, no, no. La proxima vez que lea varias cositas tiyas seguidas, me tengo que asegurar de que mi stock de carilinas no este vacio.
Creo que a estas alturas esta de mas decir que me gusto mucho, hasta ahora todo lo que lei de vos me encanto, pero ´si sifo asi voy a terminar deshojando margaritas en el jardin botanico (que imagen patetica, por dios). -
Misionera y Tinch: Pero me sigue sin sonar a poesía!
Que se yo, será que los poetas se me hacen tipos que saben lo que dicenGracias muchas igual.
Jazzman: Jajajaja! Perdon, pero como que lo feliz mucho no me sale; aunque a partir de ahora voy a intentarlo
Ah, y che, gracias, mi autoestima te quiere mucho... pero deja de hacerme ruborizar.
Aguila: Gracias.
Creo que hay heridas que nunca cierran del todo; pero eso también sirve un poco para saber donde volver a pisar, y a menejar los dolores venideros de mejor forma.
Besos,
Laila -
No se si lo postee antes, pero creo que viene al caso...
Sangre seca
Hay heridas que no sangran, pero que no cierran y nunca dejan de doler. Esas que nacen en el estómago y queman en las manos. Que dejan ese sabor agridulce que enloquece a los cepillos de dientes. Que exprimen al corazón en un vaso de vino, esperando que venga. Que le dan a los ojos ganas de vaciarse. El aire sobra y no alcanza, no tiene sentido.
Las venas piden explicaciones y se conforman con poco. La espalda se extraña, y extraña. Y el cerebro que grita y que todas las noches se escapa a volar.
