#97 ¿Quien es Oscar Portela?
Poema Prevalecerán Las Aguas poema de Oscar Portela A Ricardo Mosquera Eastman Las aves van a migrar en qué corazón y de que flores libarán las aves que ahora me abandonan en el desierto de los años muerto de sed, y de visiones o espejismos acerca de aquello que se fue y de lo que no vendrá, ahora que desando el camino de los muertos que hicieron de mi alma un nido, y sus plumajes se muestran mientras los años pasan y nada adviene, como no ser la barca de Caronte, arrastrándome hacia el mito del ave que yo temo en mis sueños, y que golpea a mi puerta por qué señor? cuando congelado está todo, cuando el cierzo va a caer sobre mi, y las llamas van a consumir mi cuerpo, solitario, por qué señor; negras las alas y el blanco plumaje que cubre su graciosa silueta de garza que espera el alba de los cielos, los huracanes y las lluvias, los colores que no diría nadie, todo-todo, letal como el volcán que en mis sueños me insta a jamás despertar. Quédate entre los muertos alma, que muerta estás, muertas las alas que levantó el deseo y entregó por instantes al veneno de Apolo-, quédate entre los muertos, me dices, y en la ventana, negra-blanca, como otro vampiro, el ave fabulosa que ha resistido los tiempos, ella, esperando lo que quizá jamás sea sino el teatro de sombras del cual estamos hechos, nosotros, marionetas, que con la pasión del absoluto jugamos a desecar el mar, cuándo prevalecerán las aguas. oh mío, oh deseado, oh incandescente. -----Agregado el 15/8/2009 a las 04 : 41 : 41----- El doble Merito de Oscar Portela Por Norma Pérez Martín
"La trayectoria de Oscar Portela tiene doble mérito. Como dice Madariaga, Corrientes le debe mucho a Portela "por su cultura en acción"; ya que el puede ser - por intermedio de América -, "poeta absoluto y absoluto hombre público”. En efecto, su canto en acción y su acción como funcionario en la función pública no resultan incompatibles: complementan el ser y el existir de este creador singular.
Después de atravesar estremecedoras búsquedas a lo largo de sus libros, Portela pública a fines de 1990 "Golpe de Gracia "y luego otros. Poemario órfico: tras el descenso a los infiernos, el creador busca la salida trascendiendo.
Poesía hecha de pensamiento con carnadura existencial, sin confundir los planos, ni las riesgosas instancias poético-filosóficas. Mutaciones arrebatadas, combinaciones aprehendidas desde revelaciones ónticas, desde buceos abismales; su poesía es síntesis "de todos los resplandores".
Poemas dignos de la más alta expresión de la lírica contemporánea. O. P. asciende por el ": árbol de la locura" y sabe que la indagación "ultraja la razón".
La serie de nominativos candentes con los que introduce el primer poema acude como pórtico esencial. Y a partir de ésta página se ofrece al lector cómplice la médula de su arte poética. Poiesis anunciada anteriormente y que, ahora, se condensa.
No resulta casual la fractura de cada verso que obliga al intencional encabalgamiento tan implícito como explícito en el propio mensaje subyacente. La apelación a una segunda persona se enfatiza dramáticamente.
No es que se desplace el yo lírico, más bien se vitaliza, se reduplica, desde el aliento confesional imperante en el poemario. El paralelismo que estructuralmente ofrecen las proposiciones relativas, se diluyen a partir de la quiebra fónica que el autor establece como explícitos indicios de un estilo y un mensaje, confluyendo armónicamente.
Podríamos hablar de una semiótica de la fractura y el ascenso en conjunción perfecta. .... en la hermenéutica que el artista aborda, los símbolos asumen la ordenación del caos: palabras en sabia combustión.
La poesía es la vía del conocimiento profundo; lo supieron y lo saben los grandes creadores de la humanidad.
Ello queda demostrado, a pesar de los vaivenes que llagan al poeta. El deseo y la muerte iluminan, paradójicamente, el camino amargo y ascensional del poeta.