#1 Un Dia Anterior ( Cuento Corto )
Bueno, les dejo algo que hoy a las 6 de la matina me puse a escribir, fue una idea que surgio luego de leer y leer los cuentos cortos de la conspiracion y se me dio por dar el presente con esta novedad. Espero les guste, no soy de escribir cuentos pero de vez en cuando cometo ese pecado. No sabia que titulo ponerle asi q impovise uno, vere despues cual le pongo.
Adiooos.
Un dia anterior. (De repente)
Se levanto ciudadosamente de la calle, pisando firmemente la baldosa para que no le jugase otra mala pasada. Las personas a su alrededor parecian mirarlo fijamente, con cara de asombro, pero asustadas. El siguio su camino y pudo ver pasar su kiosko de diarios, que desde hace 79 anios le dejaba todos los dias el diario en su puerta. Tambien se cruzo con una jovencita llamativa, de piernas largas y cuello baniado en oro, y le rocordo algun que otro amor de pibe, como el que tuvo con Carlita, su vecinita, que luego se mudo para el interior sin decir mas que un silencio. Pero el pasado era pasado, o eso creia el. Asi pasaron sus dias, sus meses y unas cuantas decadas ya no tan recordadas, sin notar nada nuevo en ellas: las mismas caras, los mismos lugares, los mismos horarios de siempre. Una campana parecio llamarlo desde dentro del colegio y junto a Carlita corrieron hasta la clase, jugando siempre a que el ultimo es cola de perro, el normalmente perdia, pero hoy, quien sabe por que capricho de la suerte, le gano por un buen par de centimetros, la medida justa para olvidar el hecho. Luego otra campana lo mando a la casa y noto que el sol se ocultaba algo temprano, - quizas tiene miedo de lo que puede llegar a ver en este mundo y por eso se esconde tan temprano - penso. Nunca sospecho nada, nunca nadie habia sospechado nada, porque nadie comprendia. En su casa lo esperaba su madre con un beso, un vaso de leche y algunas tostadas recien hechas - Es hora del te- se dijo asi mismo- debo haberme quedado colgado hablando con Car y se me fueron las horas -. Luego de tomar el ultimo sorbo se fue directo a la cama, no sabia por que, pero se sentia con suenio aunque descansado, asi que las horas no fueron amarretas en su siesta. Gritaba y gritaba pero nadie lo entendia, todos parecian balbucearle palabras sin sentido, sonriendo y mirandolo con una sonrisa, sin entender la urgencia del llamado. Una caricia, un beso y arriba, su tia, que nunca habia escatimado en regalos los dias de su cumpleanios lo alzaba como el mas dulce de los bebes, lo balanceaba para que no llorase y se durmiera nuevamente, nadie lo comprendia, el no comprendia. Finalmente se encontro rodeado por una gran oscuridad, sentia que nadaba dentro de ella, y de algun lado salian ruidos extranios, graves, como un eco que se pierde en el fondo del infinito. El lugar le parecio familiar, pero algo no estaba bien, no eran los mismos ruidos ni era la misma oscuridad, y de repente comprendio.
Adiooos.
Un dia anterior. (De repente)
Se levanto ciudadosamente de la calle, pisando firmemente la baldosa para que no le jugase otra mala pasada. Las personas a su alrededor parecian mirarlo fijamente, con cara de asombro, pero asustadas. El siguio su camino y pudo ver pasar su kiosko de diarios, que desde hace 79 anios le dejaba todos los dias el diario en su puerta. Tambien se cruzo con una jovencita llamativa, de piernas largas y cuello baniado en oro, y le rocordo algun que otro amor de pibe, como el que tuvo con Carlita, su vecinita, que luego se mudo para el interior sin decir mas que un silencio. Pero el pasado era pasado, o eso creia el. Asi pasaron sus dias, sus meses y unas cuantas decadas ya no tan recordadas, sin notar nada nuevo en ellas: las mismas caras, los mismos lugares, los mismos horarios de siempre. Una campana parecio llamarlo desde dentro del colegio y junto a Carlita corrieron hasta la clase, jugando siempre a que el ultimo es cola de perro, el normalmente perdia, pero hoy, quien sabe por que capricho de la suerte, le gano por un buen par de centimetros, la medida justa para olvidar el hecho. Luego otra campana lo mando a la casa y noto que el sol se ocultaba algo temprano, - quizas tiene miedo de lo que puede llegar a ver en este mundo y por eso se esconde tan temprano - penso. Nunca sospecho nada, nunca nadie habia sospechado nada, porque nadie comprendia. En su casa lo esperaba su madre con un beso, un vaso de leche y algunas tostadas recien hechas - Es hora del te- se dijo asi mismo- debo haberme quedado colgado hablando con Car y se me fueron las horas -. Luego de tomar el ultimo sorbo se fue directo a la cama, no sabia por que, pero se sentia con suenio aunque descansado, asi que las horas no fueron amarretas en su siesta. Gritaba y gritaba pero nadie lo entendia, todos parecian balbucearle palabras sin sentido, sonriendo y mirandolo con una sonrisa, sin entender la urgencia del llamado. Una caricia, un beso y arriba, su tia, que nunca habia escatimado en regalos los dias de su cumpleanios lo alzaba como el mas dulce de los bebes, lo balanceaba para que no llorase y se durmiera nuevamente, nadie lo comprendia, el no comprendia. Finalmente se encontro rodeado por una gran oscuridad, sentia que nadaba dentro de ella, y de algun lado salian ruidos extranios, graves, como un eco que se pierde en el fondo del infinito. El lugar le parecio familiar, pero algo no estaba bien, no eran los mismos ruidos ni era la misma oscuridad, y de repente comprendio.
- EDITADO:
Aguila decidió presentar este relato para tomar parte en el Segundo Concurso de Cuentos Cortos, pero -por requerimientos reglamentarios- necesitó retítularlo como "De repente".
Así que aquí estoy yo, como buen empleado administrativo, metiendo la mano en un post ajeno, pero sólo para modificar el título en cuestión. Juro que no toqué nada más.
Ciro
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