Margarita, así es. El programa que tenía siempre era interesante así como lo son las entrevistas que circulan. Bueno "Memorias del calabozo" es una lectura, para mí, obligatoria. Será porque soy uruguaya, pero todo lo suyo lo leo con expectación y nunca me defrauda.
Particularmente no escucho mucho a Jaime Ross, pero "La Margarita" un un "milagro". Si lees los sonetos es como ver a esos adolescentes, vivir con ellos. Creo que sólo él pudo haberlo escrito: en hojillas de tabaco, con un pedazo de bolígrafo y todo conseguido a modo de "canje" con los guardias de la prisión. Dice Mauricio que un acróstico valía un huevo duro y algunos decían: "no me gustan los acrílicos esos"...jajajajajaja
Escucharlo y verlo contar tantas anécdotas es impagable. No sigo porque escribo un libro yo.
Tu turno, amiga.
Besos,
Sil