Participa en el tema Los mejores finales en la literatura. en el foro Literatura. Hola a todos!
Desde hace un tiempo, tenemos un tema que usamos para compartir los ...
Desde hace un tiempo, tenemos un tema que usamos para compartir los comienzos gloriosos de la liteatura, esa o esas primeras frases contundentes y tan particulares. El tema es el siguiente:
La idea en para este tema es continuar esta idea, pero reflejando esa ULTIMA frase del cuento o de la novela, que tiene una fuerza y una belleza particular. Aquí cito dos que siempre recuerdo:
"Ahora estoy en este kiosco, todo el día encerrado entre sus paredes. Quizás solo haya paredes, muros: pienso mirando al exterior por la pequeña ventana. Y los muros de este infierno serán, así, cada día más herméticos."
El tunel, de Ernesto Sabato
"...todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra".
Cien años de soledad, de Gabriel García Marquez
No es mala idea, pero sugiero que las aportaciones se pongan como spoilers, porque estarán de acuerdo que si alguien no ha leído la obra, saber de antemano algo del final puede deteriorar mucho la experiencia del libro.
Así queda en la iniciativa de cada quién si se lee o no.
Para mi, uno de los finales con mayor fuerza que he leído, es el de Soy leyenda, de Richard Matheson.
La cita es algo larga y en serio, si no has leído el libro y te interesa, te sugiero encarecidamente que leas el libro completo. Que es como destripar The Sixth Sense.
Spoiler
Entonces alguien lo vio.
Durante un momento las voces se elevaron un poco. Se oyeron algunos gritos.
Pero luego el silencio cubrió las cabezas, como una manta pesada. Todos volvieron hacia Neville unos rostros pálidos. Neville los observó serenamente. Y de pronto comprendió. Yo soy el anormal ahora. La normalidad es un concepto mayoritario. Norma de muchos, no de un solo hombre.
Y comprendió, también, la expresión de aquellos rostros: angustia, miedo, horror. Tenían miedo, sí. Era para ellos un mostruo terrible y desconocido, una malignidad más espantosa que la plaga. Un espectro invisible que había dejado como prueba de su existencia los cadáveres desangrados de sus seres queridos. Y Neville comprendió, y dejó de odiarlos. La mano derecha apretó el paquetito de píldoras. Por lo menos el fin no llegaría con violencia, por lo menos no habría una carnicería...
Neville miró los nuevos habitantes de la Tierra. No era como ellos. Semejante a los vampiros, era un anatema y un terror oscuro que debían destruir. Y de pronto, nació la nueva idea, divirtiéndolo, a pesar del dolor.
Tosió atragantándose. Se dio vuelta y se apoyó en la pared mientras se metía las pildoras en la boca. Se cierra el círculo. Un nuevo terror nacido de la muerte, una nueva superstición que invade la fortaleza del tiempo.
Soy leyenda.
Matheson, Richard
2008 Soy Leyenda. 2da. reimp. Traducción de M. Figueroa. (Colección Pegasus). Ediciones Diana en colaboración con Ediciones Minotauro, México, D. F.
No he visto la película, pero imagino que no respetaron este final por no ser muy hollywoodense, aunque no lo sé. Igual y me llevo la sorpresa. Pero para mí, en él está toda la fuerza de la novela.
Uy, qué buen tema!
Lástima que me robaste mi final preferido: el de Cien años de soledad.
Ahora a pensar... y es que me encantan los finales, esos a los que uno no quiere llegar nunca y a la vez te matan de curiosidad.
Es verdad lo de los spoilers...úsenlos cuando los crean necesarios!
Y miren que no se trata de que sea "representativo" del texto (o que lo "resignifique"), sino que simplemente sean lo suficientemente atractivos como para compartirlos!
Hay muchos y variados que me gustaron y son famosos. El de Cien años de soledad creo que es el mejor de todos.
Ahora sólo recuerdo un principio que me impactó y me llevó a "devorar" el libro. Es el de Revelación de un mundo de Clarice Lispector.
No uso spoiler porque no es necesario.
Cariños a todos,
Sil
No puedo. No puedo pensar en la escena que visualicé y que es real. El hijo está de noche dolorido por el hambre y le dice a su madre: tengo hambre, mamá. Ella le responde con dulzura: duerme. Él dice: pero estoy con hambre. Ella insiste: duerme. Él insiste. Ella grita dolorida: ¡duerme, niño molesto! Los dos se quedan en silencio en la oscuridad, inmóviles. ¿Estará dormido?- piensa ella despierta. Y él está demasiado amedrentado para quejarse. En la negra noche los dos están despiertos. Hasta que, por dolor y cansancio, ambos dormitan, en el nido de la resignación. Y yo no soporto la resignación. Ay, cómo devoro con hambre el placer de la revuelta.
Las extraordinarias confesiones de Eladio Linacero. Sonrío en paz, abro la boca, hago chocar los dientes y muerdo suavemente la noche. Todo es inútil y hay que tener por lo menos el valor de no usar pretextos. Me hubiera gustado clavar la no*che en el papel como a una gran mariposa noctur*na. Pero, en cambio, fue ella la que me alzó entre sus aguas como el cuerpo lívido de un muerto y me arrastra, inexorable, entre fríos y vagas espu*mas, noche abajo.
Esta es la noche. Voy a tirarme en la cama, enfriado, muerto de cansancio, buscando dormirme antes de que llegue la mañana, sin fuerzas ya para esperar el cuerpo húmedo de la muchacha en la vieja cabaña de troncos.