Si eres usuario
Ingresa aquí »
¿Eres nuevo?
Regístrate
  • Google
  • Artículos
  • Foros
  • Fotos
  • Videos
  • Amigos
Estás en: Inicio / Foros / Arte & Cultura / Literatura

Respuesta
 
LinkBack Herramientas Buscar en este tema
Re: [JUEGO] - Conexión Literaria - Capítulo II
212)

Tú no oprimas mis manos.
Llegará el duradero
tiempo de reposar con mucho polvo
y sombra en los entretejidos dedos.

Y dirías: «No puedo
amarla, porque ya se desgranaron
como mieses sus dedos».

Tú no beses mi boca.
Vendrá el instante lleno
de luz menguada, en que estaré sin labios
sobre un mojado suelo.

Y dirías: «La amé, pero no puedo
amarla más, ahora que no aspira
el olor de retamas de mi beso».

Y me angustiara oyéndote,
y hablaras loco y ciego,
que mi mano será sobre tu frente
cuando rompan mis dedos,
y bajará sobre tu cara llena
de ansia mi aliento.

No me toques, por tanto. Mentiría
al decir que te entrego
mi amor en estos brazos extendidos,
en mi boca, en mi cuello,
y tú, al creer que lo bebiste todo,
te engañarías como un niño ciego.

Porque mi amor no es sólo esta gavilla
reacia y fatigada de mi cuerpo,
que tiembla entera al roce del cilicio
y que se me rezaga en todo vuelo.

Es lo que está en el beso, y no es el labio;
lo que rompe la voz, y no es el pecho:
¡es un viento de Dios, que pasa hendiéndome
el gajo de las carnes, volandero!


Íntima de Gabriela Mistral
En el camino
Re: [JUEGO] - Conexión Literaria - Capítulo II
213)

Me dijiste: "Todo el día
pienso en tí".
Tu piensas en el amor
y no en mí.
Luego agregaste: "Mis ojos
que hasta en la ausencia te ven
no se cierran en la noche
aunque en la tiniebla estén."
Niña: cree tu alma amar...
Se equivoca.
Tu piensas más en el beso
que en la boca.
No te afliges ni atormentas
pues dices: "A fin de cuentas
nuestra alegría es de nosotros"...
mas la pasión es sedienta...
¿Estarías menos contenta
si yo fuese otro?

Duda - Paul Gèraldy
Orangután
Re: [JUEGO] - Conexión Literaria - Capítulo II
214)

Si tienes un hondo penar, piensa en mí:
si tienes ganas de llorar, piensa en mí.
Ya ves que venero tu imagen divina,
tu párvula boca que siendo tan niña
me enseño a pecar.
Piensa en mí cuando sufras, cuando llores
también piensa en mí, cuando quieras
quitarme la vida, no lo quiero para nada,
para nada m sirve sín tí.
Piensa en mí cuando sufras, cuando llores,
también piensa en mí, cuando quieras
quitarme la vida, no ma quiero para nada,
para nada me sirve sin tí.
Piensa en mí cuando sufras, cuando llores
también piensa en mí, cuando quieras
quitarme la vida, para nada, para nada
me sirve sin tí.


LUZ CASAL
Re: [JUEGO] - Conexión Literaria - Capítulo II
215)

Amor mío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte.

Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo
los hilos de mi sangre acostumbrada,
lo dice este dolor y mis zapatos
y mi boca y mi almohada.

Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.

Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme un agua de amapolas.

Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado,

voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado.

Amor mío, mi amor... de Jaime Sabines
En el camino
Re: [JUEGO] - Conexión Literaria - Capítulo II
216)

Tus manos son mi caricia,
mis acordes cotidianos;
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia.

Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice, y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada;
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro.

Tu boca que es tuya y mía,
Tu boca no se equivoca;
te quiero por que tu boca
sabe gritar rebeldía.

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Y por tu rostro sincero.
Y tu paso vagabundo.
Y tu llanto por el mundo.
Porque sos pueblo te quiero.

Y porque amor no es aurora,
ni cándida moraleja,
y porque somos pareja
que sabe que no está sola.

Te quiero en mi paraíso;
es decir, que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso.

Si te quiero es por que sos
mi amor, mi cómplice y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.


Te quiero - Mario Benedetti
Orangután
Re: [JUEGO] - Conexión Literaria - Capítulo II
217)


Cuando tus manos salen,
amor, hacia las mías,
¿qué me traen volando?
¿por qué se detuvieron
en mi boca, de pronto,
por qué las reconozco
como si entonces, antes,
las hubiera tocado,
como si antes de ser
hubieran recorrido
mi frente, mi cintura?

Su suavidad venía
volando sobre el tiempo,
sobre el mar, sobre el humo,
sobre la primavera,
y cuando tú pusiste
tus manos en mi pecho,
reconocí estas alas de paloma dorada,
reconocí esa greda
y ese color de trigo.

Los años de mi vida
yo caminé buscándolas,
subí las escaleras,
crucé los arrecifes,
me llevaron los trenes
las aguas me trajeron,
y en la piel de las uvas
me pareció tocarte.
La madera de pronto
me trajo tu contacto,
la almendra me anunciaba
tu suavidad secreta,
hasta que se cerraron
tus manos en mi pecho
y allí como dos olas

terminaron su viaje.

Tus manos_Pablo Neruda
En el camino
Re: [JUEGO] - Conexión Literaria - Capítulo II
217)

Cuando tus manos salen,
amor, hacia las mías,
¿qué me traen volando?
¿por qué se detuvieron
en mi boca, de pronto,
por qué las reconozco
como si entonces, antes,
las hubiera tocado,
como si antes de ser
hubieran recorrido
mi frente, mi cintura?
Su suavidad venía
volando sobre el tiempo,
sobre el mar, sobre el humo,
sobre la primavera,
y cuando tú pusiste
tus manos en mi pecho,
reconocí estas alas de paloma dorada,
reconocí esa greda
y ese color de trigo.

Los años de mi vida
yo caminé buscándolas,
subí las escaleras,
crucé los arrecifes,
me llevaron los trenes
las aguas me trajeron,
y en la piel de las uvas
me pareció tocarte.
La madera de pronto
me trajo tu contacto,
la almendra me anunciaba
tu suavidad secreta,
hasta que se cerraron
tus manos en mi pecho
y allí como dos olas

terminaron su viaje.

Tus manos_Pablo Neruda

218)

Yo, simplemente vine a nutrirme de asombro
en mi niñez recuerdo me anegaba lo bello
como un agua sencilla. Ni siquiera recuerdo
cuando dolió primero esta sangre que llevo.
No hay un fecha exacta de mi arribo al espanto.
Entraba a los misterios como Juan por su casa
y andaba enloquecido de tanta maravilla.
Todo esto sucedía de manera inocente.
No escuchaba el crujido, las roturas del día
ni el dolor de los árboles gastados por el viento,
simplemente crecía con la simple opulencia
de un fruto en el verano. Ni siquiera sabía
que lo hermoso era hermoso: mi padre inaccesible
con su sombra gigante, mi voz, que no sonaba aún
sino por dentro. El aroma regazo que envolvía a mi madre.
Era como el reverso de la muerte y el grito,
andaba por la vida húmedo de milagro
No digo que recuerdo, pero mi país era
casi de un verde siempre. Por donde uno anduviera
lo seguían los árboles. Un canal rumoroso lo partía en el medio
y luego se perdía por los cañaverales.
Mi país era bueno, loco de puro grillo,
lleno de sol, maduro, con sus lentos caballos.
El agua, madre y greda, verde de yerba mota
nos lavaba el racimo de las uvas moradas.
Jugábamos al río con el canal crecido
robábamos duraznos de corazón dorado
hacíamos fogatas altas como nosotros
y esperábamos siempre que sucediera algo
Allí supe que puede suceder lo increíble
apenas uno quiera penetrar y habitarlo
y sólo estar y estarse padeciendo el misterio
quietecito, en silencio: sometido al silencio
potente de la sangre.
De esa verde memoria es que conozco el llanto.
Traía un pan enorme. Detrás mío, la tarde
se iba quedando pálida. Entré en el callejón
desenredando un silbo que quería aprender
y que no había caso. Fue cuando abrí la puerta
que el llanto se me vino. La casa estaba llena
de ese clamor extraño. Nadie me vio. Era el grito
su primer estallido. Mi madre como un trapo
con el rostro en las manos. Mis hermanos, el perro,
la soledad más terca y el miedo, el lento miedo
cavando en mi gargata: de golpe el llanto crudo,
su jauría en mi casa. ¡Papá!, grité, ya herido
por el miedo y el grito. Y me volví a buscarlo
sin saber que lloraba.
Cuando entré al callejón la tarde ya era vieja.
Yo corría aterrado en busca de mi padre
Después regresé al llanto, solo como el olvido
y un gran rito de sombras me aguardaba en la casa

De Memorias del grillo de Armando Tejada Gomez
Re: [JUEGO] - Conexión Literaria - Capítulo II
219)

Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.

Ausencia de Jorge L. Borges
En el camino
Re: [JUEGO] - Conexión Literaria - Capítulo II
220)

en la mañana fui electricista
por la tarde empleado

vi caerse el crepúsculo
colgado
de la puerta de un tren

crucé el umbral de mi rincón
cansado
bostezando el retorno

sin embargo
(estaba ella)
hice tiempo de darle algunos besos
de acometer la cena
de lavarme la máscara del día

y cuando quise ser
me fui
como de olvido
a la bolsa del sueño
a pedacitos

quedó de mí
el libro siempre abierto
en esa misma página
una estrella grandota
desdeñada en el patio
mi música mejor
pifiando un eco
mi sombra en las baldosas
y esta envoltura toda
allí
juntando fuerzas
para seguir mañana
si la dejan
morirse de esta forma

ella
quedó esperándome
otra noche
preguntánole al cristo de la cama
para que cosa
fue clavado
y de paso
dándole cuerda al despertador.

historia minúscula de Héctor Negro
Chimpancé
Re: [JUEGO] - Conexión Literaria - Capítulo II
221

Algo en mi sangre espera todavía.
Algo en mi sangre en que tu voz aún suena.
Pero no. Inútilmente yo te llamo.
Aquella voz que te llamaba es ésta.

Ven hacia mí. Mis brazos crecen, huyen
donde los tuyos la mañana aquella.
Ven hacia mí. La tierra toda oscila,
se mueve, cruje. Vístete. Despierta.

Oh, qué encendida el alma
en su secreto puro, si vinieras.
Sin esperanza, entre la luz del día,
mi voz te llama.
El eco. La respuesta

Carlos Bousono
Canción para un poeta
 
Respuesta



Herramientas Buscar en este tema
Buscar en este tema:

Búsqueda avanzada
Califica este tema
Califica este tema:


Este tema está relacionado con otros ya publicados en el sitio. Podés visitarlos ahora!
Tema Iniciado por Foro Resp. Último mensaje
[JUEGO] - Trivia Literaria (Capítulo V) The Spectre Literatura 509 25.08.2009 11:47 hs.
[JUEGO] - Conexión Literaria The Spectre Literatura 501 20.05.2009 14:49 hs.
[JUEGO] - Trivia Literaria (capítulo IV) The Spectre Literatura 503 27.04.2009 12:08 hs.
[JUEGO] - Trivia Literaria (capítulo III) The Spectre Literatura 501 30.09.2008 15:31 hs.
[JUEGO] - Trivia Literaria (capítulo II) The Spectre Literatura 500 16.05.2008 14:59 hs.

Ranking de temas y usuarios de este foro
Temas populares Usuarios más activos
• Los 10 mejores libros que leiste
• [CLUB] Frases sueltas - Capítulo XXVIII
• [CLUB] Frases sueltas - Capítulo XXIX
• [CLUB] Frases sueltas - Capítulo XXVII
• [JUEGO] - El Ahorcado - Capítulo IV
• lamari_bcn
• Harakiri
• The Spectre
• Wallp
• rossiangela


 
Ir arriba
Contacto | Acerca de | Ayuda | Términos Legales | privacidad | Pautas de convivencia | Mapa de los foros | TrabajÁ con nosotros
©2008 Psicofxp.com S.A. - Todos los derechos reservados
CertificaIAB
{{diadelamigo}}