¿Una traducción es una obra artística/cultural independiente de la obra original traducida? ¡Sin dudas!
Incluso la legislación lo reconoce.
Un tema aparte, y muy jugoso, es el de las
diferencias entre las traducciones de una misma obra.
No solamente tenemos diferencias de estilo (por un lado quienes prefieren poner dos puntos ":" cuando un texto tiene una raya "–" aislada, por otro lado quienes prefieren poner en ese caso una coma "," o punto y coma ";"... por dar un ejemplo), culturales (como muestra, el traductor que prefiere traducir los nombres propios, versus aquél que prefiere dejar los nombres tal como en el original: el "hobito" contra el "hobbit"

), de enfoque u objetivo (el caso clásico es la Divina Comedia, que en nuestro idioma tiene traducciones de poema a prosa –con objetivo de estudio–, de poema a poema literal –lo tradicional, aunque se pierda mucho de la rima– y de poema a poema con rima –la traducción de Bartolomé Mitre, hecha para el disfrute de la obra, aunque se pierda algo de literalidad–), etcétera.
Por qué un traductor elige una u otra forma de encarar una traducción es algo que me resulta muy interesante debatir.
Abrazos
-----Agregado el 19/8/2009 a las 09 : 25 : 45-----
Originalmente publicado por
Quendi
Lo que he notado es que muchas veces hay autores que utilizan expresiones idiomáticas muy propias de sus países, o un lenguaje técnico que a veces los traductores desconocen y al tratar de suplirlo de tal forma que sea coherente para todos los lectores, terminan mal lo que empiezan con malas intenciones. El más famoso caso que conozco es el siguiente: cuando se comenzaron a editar los libros de Mundodisco en español, en lugar de dejar en claro que el personaje de la Muerte era varón, se les ocurrió, ya que "muerte" es femenino es castellano, cambiarle el sexo al personaje lo cual afecto varias situaciones y hasta que hizo que su hija, pasará de decirle "daddy" en la versión original, a decirle "mami" en la traducción.
Otro caso que ahora me acuerdo, fue que con algunas novelas de R.A Salvatore, ambientadas en el mundo de Forgotten Realms, parecían no ponerse de acuerdo con ciertas palabras, entonces, por ejemplo, lo que en una entrega era "guarda-bosques", en la otra se convertía en "montaraz" y en una diferente quedaba como "ranger" y así con otros casos.

¿Y los traductores (tanto sea para doblaje cuanto para subtitulado) de películas o programas de televisión basados en otras literarias que jamás leyeron las traducciones de las obras originales?
Me cansé de escuchar "duendes" en videos sobre la obra de J.R.R.Tolkien, cuando los traductores autorizados por los derechohabientes optaron por "elfo" para el original "elf".
Abrazo