Antonio Preciado [ECUADOR]
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ESCRITORES DE AMÉRICA LATINA- ECUADOR
Antonio Preciado Bedoya, negro, poeta, humanista
Tali Santos | Redactora
Es una de las voces que tienen los negros en el Ecuador para reclamar reconocimiento ante la sociedad, tras una historia que los ha postergado.
Antonio Preciado Bedoya, 61 años, es uno de esos hombres para quienes la vida es una oportunidad para reflexionar sobre el ser y su circunstancia. Es un hombre negro y negro de Esmeraldas. También es poeta. Situaciones que en él, juntas, han sido la excusa para una poesía desafiante y reivindicatoria.
Escribe los versos que surgen de su cabeza de hombre reflexivo acostado en una hamaca. No ha perdido la costumbre que adquirió cuando era un niño, lustraba zapatos, vendía periódicos y lotería y ganaba unos cuantos sucres llevando agua a los estibadores del puerto de Esmeraldas, que a falta de un escritorio se acomodaba en su cama de caña, arrimándose a la luz de un candil para ver los primeros poemas que él dejaba en el papel, en la oscuridad de las noches de su casa de pobre.
Su circunstancia como hombre negro de Esmeraldas es la del cuarto hijo de una familia de cinco hermanos que salía adelante en la vida con el trabajo de lavandera de la madre, Felisa, separada del padre, José Víctor. Tiempos en los que conoció el hambre que, según ha dicho en varias ocasiones, es de color azul.
Vivió hasta su juventud en el Barrio Caliente, un asentamiento formado por gente que llegó del campo.
La abuela materna, Francisca, lo enraizó desde niño en la tradición negra. Con ella asistió a chigualos y arrullos ceremonias religiosas con bombo, guasá o marimba y sintió su significado.
Evita confesarse creyente de las divinidades africanas, pero tiene hacia ellas una simpatía tan grande como antipatía por la religiosidad que hay alrededor del Dios que adoran los que obligaron a los de su raza a cobijarse en el sincretismo para esconder sus verdaderas creencias.
Los propios,/ los primeros,/ mis entrañables dioses,/ más que de cabecera,/ tenidos propiamente/ casi como si fueran/ mis más altos parientes consanguíneos, dice de los orishas, los dioses negros en Desolación.
... según parece, el gran dueño de todo, el absoluto, entre sus tantas superioridades, se supone divino, omnipresente, único ... el gran malabarista del destino, dice de Dios, en Todopoderoso.
En sus poemas es desafiante, incluso consigo mismo. En parte, por eso hizo méritos para ganarse el premio al mejor bachiller en el colegio fiscal Cinco de Agosto, donde estudió la secundaria. Lo consiguió, según los comentarios que ha hecho cuando se refiere a su vida, a despecho de las dificultades.
De joven estudió a los clásicos de la literatura universal, primero, y después a poetas negristas de América, a quienes conoció en una antología de 17 escritores la mayoría blancos del cubano Emilio Ballagas.
Aprendió de ellos y de esas primeras lecturas surgen poemas con un estilo al que recurre con frecuencia: la onomatopeya de resonancia negra.
Escribir poemas también se debe a un gusto por la palabra que para él es la vida misma. Con ella existe. La une a su voz, una voz de negro, gruesa, que también es la de un intelectual que se siente intelectual: clara, pausada, que se esmera en una pronunciación correcta.
Ser el poeta de la negritud, es desde el punto de vista de Preciado el llamado de sus ancestros, pero también ha sido una oportunidad para expresar sus ideales comunistas.
La poesía de Preciado delata al idealista, al luchador, al hombre de valores
profundamente arraigados desde aquella infancia en que la lucha por la vida no era fácil, dice la escritora cubana Esther Bermejo, en un estudio sobre la poesía de Preciado.
Por eso escribe versos sobre las cosas que ha vivido: los negros y todo lo que se desprende de esa circunstancia, la injusticia social. ¡Este banano tan dulce se vuelve amargo! De este banano tan verde no hay esperanzas. De este banano abundante no queda nada: al negro que es su partero lo está arruinando..., dice en su poema Banano.
Consecuente
Simpatizantes y otros que no lo son tanto del Antonio Preciado político, como ser pro activo de la sociedad, coinciden en que es un hombre consecuente en su forma de vivir y su pensamiento.
Por esa consecuencia reside en un barrio de gente sencilla, como él, con su segunda cón- yuge y dos de sus siete hijos, en una casa encaramada en uno de los tantos cerros de Esmeraldas.
Ha podido acumular bienes materiales, ganar dinero, pero no ha querido. En 1984 tuvo una propuesta para trabajar en Senegal, como libretista de un canal de televisión, pero no aceptó. Tampoco accedió a una en Costa Rica y otras en Guayaquil.
Prefiere quedarse en Esmeraldas donde ha luchado desde su posición de promotor cultural como presidente de la Casa de la Cultura, director del Centro de Cultura del Banco Central, del Departamento de Cultura del Municipio y profesor y rector en la Universidad Luis Vargas Torres.
Su figura delgada, pero maciza como corresponde al estereotipo del negro anda erguida y siempre está enfundada en ropas limpias y bien planchadas, de buena calidad más que de prestigiosas marcas, en colores que guardan armonía y que lo destacan. En el recital que dio el lunes pasado en la Espol en Guayaquil, vestía pantalón color vino en un tono más oscuro que el de su camisa y un saco blanco que permitía que su piel destacara.
A los negros nos gusta vestir bien, respondió ante un halago de su apariencia.
Antonio Preciado y la circunstancia de su ser son también una interrogante, como resulta en Yo y mis versos. Si no hubiera existido entre la misma gente y en este tiempo, ¿habría algún otro, tal como él, cargando la soslayada culpa colectiva, la numerosa culpa de sus versos?
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ANTONIO PRECIADO
(Esmeraldas, 1941)
ESTE HOMBRE, SU FUSIL Y SU PALOMA
Soy un sobreviviente
que apenas ha nacido;
viejo y reciente,
como el sol temprano.
Soy el mismo de ayer,
pero crecido,
y estoy tocando el cielo
con mis manos.
Soy el mismo de ayer,
enloquecido,
y trepo tempestades con mi brazo.
POEMA QUE NO DEBE SER ESCRITO POR UN POETA DE LA LUNA
Un hombre,
que tenía los ojos bien abiertos,
encontró en su camino
un enorme planeta:
lo guardó en su bolsillo
y siguió andando
Cuando volvió a palpar su inmensa curva
todos los habitantes se le habían extraviado.
LANZA
Linda,
hacia dentro de ti
aletea despierta
una paloma blanca,
y yo,
salvaje,
enorme,
atento,
malo,
le apunto con mi lanza.
Noche,
cierra los ojos
que voy a atravesarla,
a beberme su sangre
y a encenderla las alas.
HISTORIA
Correteaba la miel; pero ese día
el fusil
me dieron en la línea animal
del espinazo,
y desde entonces ando
de rencor en rencor,
de guerra en guerra,
con un fusil alerta entre las manos.
DADIVA
Busco al fondo de todos los cadáveres
sus tesoros abiertos...
Los que murieron niños
muestran a flor de tierra
sus recientes estrellas sepultadas.
¡Ah, esta suerte de topo que me dieron!
¡Ah la confusa tierra que me llama!
¡Ah, mis ojos despiertos que ven luces
detrás de la tiniebla más cerrada!
¡Un muerto me dio cal
para escribirle un claro verso al alba!
Ved que al norte de mí
se alza una hoguera pálida:
un niño recién muerto quiere darme
su anémica flor blanca
y me guiña su tumba
con la tímida luz de esta fogata.
MARIPOSA NEGRA
La mariposa negra
vino temprano.
Llegó de la misma noche
y se fue volando.
¡Ah, niño, si algún lucero
llena de luz tu cuarto! ...
La muerte viene cerrando
una sombra que te alcanza.
Ves, niño, la mariposa
te abrió sus alas.
¡Ah, la lumbre de un lucero
en el filo de tu cama!
Pero, ya ves, los luceros
crecen a mucha distancia
y tendríamos que andar
abismos para alcanzarla.
¡Ay, niño, la mariposa
hacía tiempo te buscaba! . . .
FUNDO UN MAR EN EL CHOTA
José Antonio Chalá,
entre un desnudo pez
y el agua
caben todos mis ríos,
tus lagunas
y este mar que, te escribo.
Puede ser que algún día
se le antoje a la lluvia
caer hacia las nubes
y empaparlas.
Mientras tanto,
José
cosecha este delfín
entre tus plantas.
Así es como entre el viento y sus gaviotas
caben todas las alas.
Ya es hora de decirte,
no es secreto
que los cañaverales
te van juntando toda su maleza,
así es que entre la miel
y tu ancha lengua
le anticipo sabor a mi garganta.
Ha de ser que algún día
alcanzarán las olas mi ventana ...
Mientras tanto,
José,
ya tu ciruelo que sembré en mi arena
va floreciendo su primera escama.
DUDAS PARA UN EXAMEN DE HISTORIA
Helena ya no cabe en el pretexto de la huida,
sino que su marido le envenena los besos
y la mete de noche
en casa de cualquiera.
¿No es otra la costilla del pecado?
¿No es otro el ofendido con la ofensa?
Penélope maneja un simulacro
más falso y engañoso que su tela,
y Aquiles va a morir,
ya le acertaron
en el mismo dolor,
con otra flecha,
Fracasada la burla del caballo,
porque los vietnamitas no lo aceptan,
los dioses más propicios del espanto
dejan al loco solo con su tema.
No hay duda,
ya es el fin,
están perdidos.
Agamenón se equivocó de guerra.
ESPANTAPAJAROS
Alguno de nosotros ha querido mezclar
en esto de nosotros
a un extraño,
y le dijo al oído nuestros nombres,
de qué lado dormimos,
os sueños que soñamos,
el agua que bebemos,
e1 camino que andamos
con mayor certeza,
el cadáver que aguarda a cada uno
al final de sus pasos.
Hay pues entre nosotros
alguien que se ha torcido
y nos ha traicionado,
alguien que por el lado del abismo
sacó los trapos sucios al espacio,
alguien tan bueno,
bueno,
alguien tan desleal con sus pecados
que al reverso de su hombre siempre ha sido
algo así como un ángel desplumado.
Y yo temo a los ángeles lo mismo
con plumas o sin plumas.
con alas o con brazos.
así que ¡salgan de mis pronto
el ángel desde arriba
y el ángel desde abajo!
que aquí se salva el mundo
mundo
mundo,
pues yo me quedo al pie de este poema
como un descomunal espantapájaros
LAS PROTECCIONES
Uno nunca sabía
qué sombra la iba a
la siguiente mañana.
porque todos los santos.
aparte de cinco ángeles,
vivían en la casa
mejor dicho en su boca,
y ni a empujones de un dolor de muelas
o en el momento del frugal bocado
se la deshabitaban:
Como andaban las cosas,
creo que nunca hubo poderes más sufridos,
espíritus peor alimentados.
Pero bien,
lo que importa es que al encaminarnos a la escuela,
cuando entre bendiciones susurraba
el santo de ese día,
si era otro, confieso que yo no hacía caso.
y por mi propia cuenta me marchaba
siempre con San Antonio,
porque sí
o, en el fondo, porque era mi tocayo;
hasta que me cansé de que anduviéramos.
como quien dice dos en un zapato
y, acaso, por el vuelo
me decidí en secreto por el ángel.
Pero el ángel anduvo de fracaso en fracaso,
y finalmente el día del castigo
arrojé al gran culpable de mi lado:
Yo aposté los botones de mi nueva camisa
a un partido de fútbol
de aquellos que jugábamos
uno en contra de uno,
sólo dos jugadores,
los goles solitarios,
y perdí,
pero, claro, yo no tuve la culpa
sino que mi ángel de la guarda
ningún extraordinario guardapalos.
CARLOS MARX Y EL INGENUO
COLOR DE LAS INTUICIONES
Hoy que me causa risa,
recuerdo que sumirme
en la región más fácil de ese nombre
fue algo así como cosa
de un simple borrador.
Bobo,
dos veces bobo,
pero lo cierto es que lo reducía
y de cualquier manera lo asociaba
con una vaga idea de la profundidad.
Aquella en cuyo fondo
todo lo que era el agua y la sal conocida
se me agolpaba en la mirada fija
de ese viejo retrato de larga cabellera
y después en el nombre
impreso en letras rojas debajo del recuadro,
ese nombre barbado,
medio descolorido
que yo invariablemente imaginaba
como un acantilado al pie del risco,
tal como lo quería,
sin la letra final...
Para mí,
francamente,
aquella X en el horizonte
siempre estaba demás.
Hoy que me causa risa,
vuelvo a decirme bobo,
aunque, después de todo,
también el MAR es grande
e inmortal. -
Mas informacion...
Documental sobre Antonio Preciado (poeta ecuatoriano)
Entre cantos y marimbas
Director: Modesto López
Origen: México - Año: 2007 - 70 min.
El documental que aquí presentamos recorre parte de la vida de Antonio y su poesía, a través de él, la cultura de la provincia de Esmeraldas contada, cantada y bailada a ritmo de marimbas, bombos y cununos, por personajes como: Papá Roncón, Petita Palma y su grupo Tierra Caliente, Agripina Castillo con el grupo Clarinete y Marimba, Rosa Willa con el grupo Las voces del niño Dios, Lindberg Valencia, los raperos Ángel El Perro y Alex Mix", el maestro en tradición oral Juan García, el alcalde del cantón de Esmeraldas Ernesto Estupiñán, el escritor y promotor cultural Juan Montaño y el ex futbolista Italo Estupiñán. Todos ellos son dignos representantes de este combativo pueblo negro que tiene su antecedente más remoto en la llegada del esclavo africano de Cabo Verde, Antón a las costas de Esmeraldas en 1553, quien los guía hacia la libertad, y posteriormente Alonso de Illescas, de Cabo Verde, líder aguerrido y sagaz, quien logra crear la república de los zambos (indios y negros) y llevar adelante una larga resistencia contra el poder español. Estos libertarios participaron en muchas batallas por la independencia y la dignidad de Ecuador, un pueblo negro al que como dice Antonio, trataron de invisibilizar los distintos gobiernos y que hoy más que nunca se levantan para que los veamos y nos reconozcamos en ellos.
FUENTE:
http://www.elreverso.com.ar/index.ph...clo&valor=2694
