Originalmente publicado por
HaLeV
ei una pregunta, el mp3 o walkman en volumen bajito, o sea q apenas se escuche y no retumbe tambien hace mucho daño???
saludos!!!
No, lo que daña físicamente al oído no es ni el mp3, ni el walkman, ni siquiera el uso de auricular, el problema es el ambiente y la forma en que uno escucha. También es cierto que los auriculares de mala calidad producen ruidos de baja frecuencia que, no sé bien como, dañan el oído. Pero básicamente el problema es siempre el volumen fuerte. El tema es que eso que decís "apenas se escuche" por ejemplo en el tren, es dañino, porque con un mp3 común, que tiene volumen digamos del 1 al 10, en 8, arriba del tren, apenas se escucha. En ese ejemplo, todos los pasajeros del tren que no lleven protección, ya tendrán daños auditivos, imaginate el que agrega el factor "9" de volumen del auricular...
Algo parecido sucede en la calle, en cualquier lugar céntrico de buenos aires, o arriba de cualquier medio de transporte (aún en la bicicleta, que no hace ruido, el problema es el ruido del viento en el pabellón de la oreja, que uno tiende a tapar).
Ahora, si estando en tu casa, decidís, en vez de usar tu equipo de audio, usar auriculares de buena calidad para escuchar en una intensidad similar a la que usarías en el equipo, dentro de limites normales, no tendría que haber daño.
Cierto es que la ventaja de un mp3 es poder escuchar en cualquier lado. Si bien eso no es posible conservando la salud, lo que yo hago a veces es elegir lugares particularmente silenciosos, como un parque con poca o ninguna gente, y en esos casos, a veces, uso algún reproductor portátil para darme el gusto de escuchar al aire libre.
Me parece importante que no se olviden que la música debería generarnos algún placer. Ciertamente yo no creo que tapar ruidos con otros ruidos les esté dando mucho placer a los que se cuelgan reproductores o radios todo el día. Hoy vine de Capital a La Plata, en un viaje de más de una hora en colectivo, escuchando todo el tiempo a la izquierda un chst sh sh chst, de un reproductor que estaba a un asiento de distancia, y a la derecha otro similar, también con un asiento en el medio. Y hay casos mucho peores. No parecían muy emocionados por el sonido. Sus caras reflejaban poco más que cansancio.
Antes de que existieran los medios de grabación ir a escuchar música era algo para lo que uno se preparaba, e iba por fin al teatro a dedicarse simplemente a escuchar, en las mejores condiciones posibles. Hoy no tiene porque ser así, y efectivamente podemos llevarnos la música a cualquier parte. Eso es genial, si lo sabemos aprovechar...

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