La respuesta es simple:
uno de cada doscientos mensajes de "spam" todavía influyen en el, y son vistos por el usuario, de acuerdo a los datos de la compañía McAfee durante la presentación de un experimento internacional en el que 50 usuarios navegaron sin programas de protección durante treinta días.
Tras el experimento, McAfee ha constatado nuevas estrategias de los «spammers». Por ejemplo, están proliferando los mensajes «personalizados» tanto por incluir textos en el idioma local -aunque todavía son masivamente enviados en inglés- como intentar engañar con, por ejemplo, servicios específicos que la empresa suplantada ofrece en realidad. Además ahora intentan estafar con falsas web de pequeñas entidades bancarias. Y «se lanzan microcampañas en vez de envíos masivos», explicó el director técnico de McAfee en España, Blas Simarro. Los correos son más difíciles de detectar por los programas «antispam» porque cada vez son más complejos, dijo.
A los participantes del estudio, de diez países, se les entregó un portátil, una nueva cuenta de correo electrónico y dinero para gastar en compras. Debían navegar durante una hora al día por los sitios normalmente frecuentados por ellos y contar su día a día en un «blog». Los cinco internautas estadounidenses son los que más correo basura recibieron (23.233 mensajes). Después los de Brasil (15.865) e Italia (15.610). Los españoles fueron de los que menos: octavos en la lista con 5.419, delante de Francia (2.597) y Alemania (2.331).
Aunque uno de los españoles, un jubilado llamado José, aparece octavo en la lista «top ten» de los usuarios que más recibieron (4.034). «Tenía más tiempo para navegar y, además, navegaba por la web en inglés», matizó Simarro. Todos los españoles compraron «viagra» pero a Madrid sólo llegó uno de los pedidos, el realizado por Jorge, un estudiante de ingeniería informática. «Lo compré por 50 dólares». El paquete vino de la India y tardó veinte días en recibirlo.
Fuente:
LF