Plantas estresadas
No sólo los humanos padecen estrés, las plantas también lo sufren. Los cambios en la temperatura o incluso la luz excesiva pueden conducir a una insuficiencia de los niveles de agua, lo que añade tensión a las plantas.
¿Qué hacen las plantas para protegerse contra el estrés? Científicos de la Universidad de España estudiaron las sustancias que las plantas activan para protegerse y qué especies son idóneas para la reforestación al sobrellevar mejor las condiciones medioambientales adversas.
La primavera es la mejor estación para las plantas, ya que la humedad media y la temperatura son favorables. En verano e invierno, las plantas deben afrontar sequías y temperaturas extremas que provocan situaciones adversas o de
estrés a las plantas. A los árboles en concreto, les resulta más difícil soportar la luz excesiva del verano o del invierno, porque no pueden absorberla toda. Los científicos llaman a esto estrés fotooxidativo.
Aunque algunas especies de plantas tienen la capacidad de adaptarse a nuevas situaciones y superar el estrés fotooxidativo, otras no. El equipo de investigación del Departamento de Biología Vegetal y Ecología de la Facultad de Ciencia y Tecnología de dicha universidad, afirma que la imposibilidad de disipar cualquier exceso de energía provoca que la planta se deteriore y muera.
Los árboles que consiguen combatir el problema lo hacen mediante la segregación de compuestos químicos protectores, según explica el equipo de investigación de EKOFISKO. Dirigido por el Dr. Txema Becerril, EKOFISKO pretende descubrir los mecanismos de defensa que se activan cuando la planta busca protección. El equipo estudia el comportamiento de las plantas en condiciones de estrés y mide las sustancias fotoprotectoras. Estas sustancias se utilizan como sensores biológicos del estrés fotooxidativo, afirman.
Los investigadores ya han conseguido simular las condiciones veraniegas e invernales en un invernadero y en los viveros del campus. Las mediciones les han permitido aislar cada uno de los agentes que provocan el estrés y estudiar sus consecuencias.
Según los científicos, las plantas más resistentes son capaces de acumular antioxidantes como la vitamina E y carotenoides especiales (un tipo de pigmentos amarillos y rojos altamente insaturados encontrados en las plantas) y, así, disipar el exceso de energía.
Fuente:
LF