La urraca, tan lista como los monos y los delfines
Un equipo de científicos de la Universidad de Ruhr, en Alemania, demostraron que las urracas pueden reconocerse a sí mismas frente a un espejo. Hasta ahora, se sabía que algunos pájaros tenían ciertas capacidades mentales, como la de recordar, pero no se había podido demostrar que fueran capaces de auto reconocerse.
Sometidas al test de la marca, que consiste en marcar el cuerpo de un animal con un punto de color que el animal no puede ver salvo que se vea a sí mismo en un espejo, las urracas demostraron que comprendían que la imagen que reflejaban en el cristal era de ellas mismas.
Estos resultados sugieren que la inteligencia de las urracas habría evolucionado, durante millones de años, por vías muy distintas a las de otros animales que también han pasado esta prueba, como los delfines o los primates. Sin embargo, todos habrían llegado al mismo estadio cognitivo por su capacidad de reconocer su propia imagen.
Un paso clave en la emergencia del auto reconocimiento es el comprender que nuestra imagen en el espejo no representa a otro individuo sino que somos nosotros mismos. En especies no humanas y en niños, existe una prueba llamada el
test de la marca que se usa como indicador del auto reconocimiento.
En estos experimentos, se coloca a un sujeto frente a un espejo y se le pone una marca que él no puede ver directamente, pero sí que es visible en el reflejo especular. De esta forma, se logra saber si el animal reacciona ante dicha marca comprendiendo que ésta está en sí mismo o si, por el contrario, cree que la marca es de otro.
Hasta ahora, esta prueba sólo la habían superado algunos primates y, más recientemente, los delfines de hocico de botella (tursiops truncatus) y los elefantes asiáticos. Ahora, el científico Helmut Prior de la Universidad de Ruhr, en Alemania, junto a sus colaboradores, demostró que la urraca Pica pica también pasó el test.
El descubrimiento sugiere que el auto reconocimiento ha evolucionado como característica de manera independiente en diferentes clases de vertebrados, con historias evolutivas diversas, señalan los científicos.
Delfines y elefantes
Los estudios sobre auto-reconocimiento en animales tienen varios antecedentes. Además de los llevados a cabo con primates, por ejemplo, en 2001, las científicos Diana Reiss, de los Laboratorios Osborne de Ciencias Marianas del Acuario de Nueva York, y Lori Marino, de la Universidad de Emory, publicaron en un artículo aparecido en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), los resultados de un experimento por el que el delfín de hocico de botella se convirtió en el primer no primate en pasar el test de la marca.
En este caso, se marcó cada animal con agua o con tinta un total de 16 veces. En las pruebas individuales, los delfines se zambullían tras ser marcados, dirigiéndose directamente hacia un espejo situado en la piscina en la que nadaban, para investigar la parte del cuerpo en la que les habían puesto las marcas.
También en PNAS apareció otro artículo en 2006 en el que científicos norteamericanos explicaban los resultados de un experimento llevado a cabo con elefantes del zoológico de Nueva York. Tres hembras adultas de esta especie fueron colocadas frente a un espejo, dando todas muestras de reconocerse a sí mismas en su propio reflejo.
Según los expertos, otros animales, al ser confrontados con un espejo, lo ignoran o responden con agresividad, como si en él hubiera otro animal. En principio, se creía que sólo los chimpancés, los orangutanes y los gorilas podían utilizarlos para observar su propio cuerpo, y se pensaba que eran los únicos en superar el test de la marca.
Los hallazgos de los últimos años, sin embargo, comienzan a cambiar estas ideas. Al parecer, todas las especies analizadas, muy distintas entre sí, han evolucionado por vías diversas durante millones de años (por ejemplo, el neocórtex de los delfines está organizado de modo diferente al de los primates), pero todas ellas han llegado al mismo estadio cognitivo. Este fenómeno se conoce como evolución convergente.
Fuente:
T21