12 Último

40 años de la Masacre de Trelew

      • 4,024
      • mensajes
      • miembro desde
      • 15/07/12
    22/08/2012
    #1 40 años de la Masacre de Trelew

    Una fecha importante para conmemorar, el recuerdo de uno de los hechos más trágicos de la Historia argentina, y un anticipo del terrorismo de Estado que luego sería sistemático.

    Un hecho que aún sigue siendo juzgado. Esperemos que se haga justicia.

    http://www.revistaenie.clarin.com/id...757724234.html

    Trelew, la memoria de una masacre

    El fusilamiento de 16 militantes de organizaciones guerrilleras, el 22 de agosto de 1972, anticipó el terrorismo de Estado en la Argentina. A cuarenta años del episodio, que aún está siendo juzgado, el análisis De expertos y un listado de obras clásicas y nuevas sobre el tema.

    POR OSVALDO AGUIRRE










    VICTIMAS. Los asesinatos quedaron diluidos comparados con la criminalidad de la dictadura.










    Los aniversarios son un buen momento para hacer una radiografía de los estados de la memoria”, dice Hugo Vezzetti. Desde 1972, cuando se perpetró, la masacre de Trelew fijó una fecha imborrable en la historia nacional. La reivindicación de las víctimas y los reclamos de justicia prevalecieron desde entonces en las conmemoraciones. Cuarenta años después, los hechos parecen configurarse en un nuevo escenario, el del presente, a partir del juicio iniciado en mayo, en que se investigan las responsabilidades por el crimen, en su etapa final, y de las publicaciones que tratan de analizar y resolver las cuestiones pendientes. El relato y la interpretación de la masacre atraviesan el cine, la crónica periodística y la investigación histórica. En ese marco pueden articularse obras tan diversas como las reediciones actualizadas de La patria fusilada, la entrevista de Francisco Urondo a los tres sobrevivientes, y de La pasión según Trelew, de Tomás Eloy Martínez; el documental Trelew, una fuga que fue masacre, de Mariana Arruti y estudios del período y sus protagonistas, como Sobre la violencia revolucionaria, de Vezzetti, y Los combatientes, la historia del PRT ERP de Vera Carnovale.

    La recuperación de los hechos y la apertura de nuevas preguntas en torno a su desarrollo y a sus actores restituye una dimensión opacada por la propia historia argentina. “La masacre de Trelew quedó diluida en comparación con lo que se vino después. Lo inimaginable, lo insospechable, aun para los más avispados, fue la dimensión, la magnitud de la criminalidad que tuvo el Estado a partir de 1976. Esa criminalidad hizo que lo anterior se desdibujara”, dice Carnovale.

    Un llamado

    El 15 de agosto de 1972, seis jefes de organizaciones guerrilleras lograron escapar de la cárcel de Rawson y abordar un avión de línea en el viejo aeropuerto de Trelew. Otros diecinueve militantes debieron rendirse ante los militares; en la madrugada del 22 de agosto, dieciséis de ellos fueron fusilados por un grupo de oficiales y suboficiales de la Marina en la base Almirante Zar. “En un gran número de testimonios de ex militantes, la masacre de Trelew aparece como aquel momento en que se dijo “acá hay que hacer algo, hay que empezar a militar” –observa Carnovale. Fue la evidencia de la violencia criminal del poder y como reacción muchos empiezan a movilizarse. Además los fusilamientos se contraponen con la fuga, que generó simpatía por su audacia, y fueron seguidos de actos represivos y vejámenes durante los velatorios de los asesinados. Este orden de cosas se produjo en una dictadura que desde el vamos no se había ganado la simpatía de nadie, y mucho menos de los jóvenes, por sus rasgos ultramontanos”.

    La masacre, apunta a su vez Vezzetti, “produjo indignación por el nivel de ensañamiento, de cobardía, que significaba el asesinato de gente que no tenía ya posibilidad de defenderse”. Pero la memoria y el olvido se cruzaban en un juego complejo: “Nadie quiso investigar lo que ocurrió en Trelew, ni en la presidencia de Cámpora ni en el período posterior. De alguna manera se consideraba que debía formar parte de un pasado que algunos intentaban dejar atrás. También es cierto que al mismo tiempo que se recordaba y se exigía investigar la responsabilidad de ese crimen, con la apertura electoral y la perspectiva cierta de que se iba a producir el retorno de Perón, que se iban a cumplir una serie de reivindicaciones y objetivos que habían formado parte del movimiento popular, hubo voces que comenzaron a pedir a las organizaciones guerrilleras que se desarmaran y se plegaran a las nuevas formas de construcción política”.

    Vezzetti pone como ejemplo la línea del diario La Opinión. “Fue el que más investigó y promovió el conocimiento de lo que había sucedido en Trelew y al mismo tiempo, una vez que se aseguró la salida electoral y ese acuerdo forzado, pero acuerdo al fin entre Perón y Lanusse, llamó a una suerte de pacificación de los conflictos políticos –dice–. Es cierto, entonces, que muchos jóvenes podían establecer una identificación personal e ideológica con los sacrificados en el crimen pero al mismo tiempo había una voz política, de izquierda, progresista, que planteaba una crítica a continuar con la estrategia armada cuando se abrían nuevos cauces para la lucha política”.

    Los caídos

    Los guerrilleros asesinados fueron Carlos Astudillo, Alfredo Kohon y María Angélica Sabelli, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias; Susana Lesgart y Mariano Pujadas, de Montoneros, y Rubén Bonet, Eduardo Capello, Mario Delfino, Alberto Del Rey, Clarisa Lea Place, José Ricardo Mena, Miguel Angel Polti, Ana María Villareal de Santucho, Humberto Suárez, Humberto Toschi y Jorge Ulla, del Ejército Revolucionario del Pueblo. Los sobrevivientes, Ricardo Haidar y Alberto Camps, de Montoneros, y María Antonia Berger, de las FAR, desaparecieron durante la última dictadura.
    A partir de la masacre, el ERP conmemoró el 22 de agosto como Día del combatiente heroico. “No es el día de la fuga sino el del fusilamiento; es decir, el héroe no es aquel que logra una hazaña y vive sino el caído en combate por la patria –destaca Carnovale–. No había héroes en vida”.
    Las figuras del héroe, el mártir y el hombre nuevo se entrecruzan en el discurso militante, a partir de un sentido compartido, el del sacrificio: “El PRT ERP es una organización de militantes que ha decidido dar la vida por la revolución. Saben que sus vidas corren peligro, saben que los riesgos son la tortura y la muerte y esto en Trelew aparece brutalmente materializado. Hay una práctica de reivindicación del caído, de entronización del asesinado, porque condensa la figura del sacrificio revolucionario”.

    La costumbre de denominar a los comandos, pelotones y compañías con los nombres de combatientes caídos daba cuenta de esa reivindicación. Carnovale señala otro aspecto singular en la reacción ante la masacre: “A lo largo de su existencia, el PRT ajusticiará a muchos represores en venganza por los crímenes cometidos contra sus militantes. Sin embargo, con Trelew quien tomó esa decisión fue una fracción, el ERP 22 de agosto, cuando Víctor Fernández Palmeiro muere al atentar contra el almirante Hermes Quijada, uno de los involucrados. Pero en el discurso partidario lo que aparece es la apelación a los otros para sumarse a la lucha revolucionaria y llevar adelante la tarea del militante asesinado, incorporarse levantando el fusil del caído”.

    Carnovale matiza la imagen estereotipada del militante: “Ser del ERP era estar formado política e ideológicamente, tener una conducta moral intachable. Algunos los consideraban duros, hasta solemnes en sus códigos. Pero entre el militante ideal y lo que sucedía en la realidad, había distancias, fisuras: los militantes del ERP fueron hombres y mujeres con sus debilidades, sus fortalezas, sus valentías, sus miedos”. Ante la muerte, “ante cada militante asesinado el colectivo partidario destaca fundamentalmente los componentes ideológicos y políticos que lo acercan a la ética revolucionaria, a la estatura de los grandes cuadros que una revolución necesita”, en los términos del PRT. Un modelo que encarnó en las víctimas de Trelew.

    Hugo Vezzetti plantea una crítica de la memoria actual de la masacre. “En el modo como se la recuerda –dice– se establece sobre este y otros episodios una mirada muy afirmada sobre ciertas convicciones, creencias y luchas del presente. Como que uno vuelve al pasado a partir de lo que conoce o cree conocer de lo que sucedió después y establece una línea de continuidad, donde el pasado es pura y simplemente el antecedente de lo que vino después”.

    Esa reelaboración “implica un riesgo porque obtura la posibilidad de establecer las condiciones muy particulares que eran las de 1972 y que de ninguna manera se dejan ver si uno las considera a la luz de lo que vino después”. Son actos de memoria, sugiere Vezzetti, afirmados en base no a un simple olvido sino a “una gran amnesia” que cubre el contexto político que sucedió a la masacre. “Al plantear una continuidad entre Trelew y el golpe de 1976 se borra la responsabilidad previa de los grupos políticos y en particular del peronismo, dado que gobernó. En 1973 hubo una ley de amnistía aprobada por la totalidad de los sectores políticos, y aceptada por las fuerzas armadas y las organizaciones revolucionarias, que borraba los crímenes anteriores”, dice.

    “Las fuerzas armadas tienen una responsabilidad y por eso están siendo juzgadas. Pero no se puede negar la responsabilidad de la política, incapaz de cerrar este escenario de escalada de terror que se instaló en la Argentina a partir de 1973, 1974, y que creó un espacio de convocatoria a los militares. El peronismo no sólo fracasó sino que contribuyó a generar el clima de guerra y de terror que desemboca en el golpe”, señala Vezzetti. Lo que fue de “la multitud que cantaba en la Plaza de Mayo ‘se van se van y nunca volverán’, en mayo de 1973, a un año después, cuando las 62 Organizaciones y el Partido Justicialista llamaban públicamente a ‘nuestro ejército’ a aniquilar a la subversión”.

    Vezzetti distingue dos momentos en la represión. “En el 76 o poco antes hubo una decisión orgánica, mayoritaria de los jefes militares, de los métodos criminales que iban a aplicarse –dice–. En el 72 no fue así, es evidente que la masacre incluye también un elemento de fractura interna de las fuerzas armadas. No se sabe hasta qué punto hubo un compromiso de los mandos superiores, pero es evidente que no es Lanusse, la cabeza que conduce el proceso militar, el que decide producir el hecho”. La transición a la democracia se desplegó en un contexto de conflictos: “Hubo una especie de confluencia, entre algunas de las acciones que produce el ERP, que apuntaban a una provocación a las fuerzas armadas para impedir la vía electoral, porque creían que eso iba a generar mejores condiciones para la lucha revolucionaria, y sectores de las fuerzas armadas que conspiraban contra la salida electoral y no aceptaban ese pacto que finalmente se establece entre Lanusse y Perón. Hasta muy poco antes de las elecciones, se abría el interrogante de si finalmente se iban a producir o no. Estas condiciones muy particulares de aceleración de procesos y contradicciones que se dieron deben ser colocados en una consideración de la coyuntura”.

    Vera Carnovale aporta otro factor. “La masacre no fue la única que tuvo la dictadura de Onganía, Levingston y Lanusse –dice. La picana fue utilizada contra presos políticos en todos los gobiernos desde su invento, por lo menos hasta la última dictadura. Durante la de Onganía su uso queda institucionalizado, como se puede ver en las denuncias de comisiones de presos políticos, gremiales y comunes. Volver a poner sobre el tapete la gravedad de los crímenes de la dictadura de Onganía, Levingston y Lanusse no es un dato menor; es reinstalar el contexto represivo que también podría permitir pensar las actividades de las organizaciones revolucionarias, porque muchas de sus acciones son en respuesta a la tortura y a la desaparición de militantes”.

    Alrededor del juicio

    Un pedido de los abogados David Baigún y Alberto Pedroncini, en 2005, fue el origen del juicio que se desarrolla en Rawson para investigar los hechos. El ex capitán de Corbeta Luis Emilio Sosa, identificado por los sobrevivientes como el jefe del grupo que asesinó a los prisioneros, se encuentra entre los acusados.

    A la vez, destaca Vezzetti, “hay una memoria, y lamentablemente está muy enquistada en el conglomerado que se ha armado alrededor de las políticas oficiales, u oficialistas, que es desresponsabilizante. No coloca en el saldo de lo que debe ser reflexionar sobre el pasado cuál fue el papel de las organizaciones políticas, de los partidos mayoritarios y de las organizaciones revolucionarias. Cada vez que uno plantea esto aparece el sambenito de los dos demonios; entonces no hay otra manera de pensar ese pasado que diciendo que fue una empresa de criminales que venían de Marte, porque parecería que las fuerzas armadas no tenían nada que ver con el sistema político establecido en la Argentina y con los modos como en los años 70 se había generalizado una escalada en la que la violencia y el terror quedaban habilitados como un modo de resolver los conflictos”.

    Con el juicio actual, dice Vera Carnovale, “se da el valor también de verdad jurídica, fáctica, hasta lo que ahora era una verdad en la memoria militante pero no tenía el reconocimiento desde el Estado”. Vezzetti lo contrapone en términos de repercusión con el Juicio a las Juntas:. “No hay demasiado seguimiento, ni demasiado interés en el periodismo. ¿Qué es lo que aparece que no sea reiterar las figuras ya instaladas hace 25 años sobre los crímenes de la dictadura? No hay un acompañamiento que sirva para esclarecer un poco más y devolver a la sociedad la pregunta por cómo fue posible que sucediera esto: qué hicimos, qué dejamos de hacer, qué se podía haber hecho para que no se produjeran esos crímenes”.



    INVENTARIO
    Investigaciones y reediciones

    La pasión según Trelew, de Tomás Eloy Martínez (Alfaguara)
    288 páginas, $ 65

    Los combatientes. Historia del PRT -ERP, de Vera Carnovale (Siglo XXI)
    320 páginas, $ 88

    La patria fusilada, de Francisco Urondo (Libros delNáufrago)
    160 páginas, $ 59

    Sobre la violencia revolucionaria. Memorias y olvidos, de Hugo Vezzetti (Siglo XXI)
    288 páginas, $ 85

    Trelew, el informe, de Eduardo Sartelli, Stella Grenat, Rosana López Rodríguez (Ediciones Ryr)
    164 páginas, $ 40

    Un enemigo para la Nación. Orden interno, violencia y “subversión”, 1973-1976, de Marina Franco (Fondo de Cultura Económica)
    360 páginas,$ 98.


  1. ¿Este tema te pareció interesante? Compártelo!

    ¿No es lo que buscabas? Intenta buscar un tema similar

    17 comentarios / 286 Visitas

      • 2,345
      • mensajes
      • miembro desde
      • 17/03/12
    22/08/2012
    #2 Re: 40 años de la Masacre de Trelew

    Sería deseable una fecha nacional por todos los caídos en nombre de la violencia politica.
    Y en la lista ademas de incluir a estos fusilados, los secuestrados y desaparecidos... incluyamos a Rucci, Larrabure, Viola, Lambruschini, en fin todos.. los de un bando y el otro..
    si lo hacemos de forma parcial... entonces no sería ni justo ni merecería ser recordada fecha alguna...
    U homenajeamos a todos... o sumergimos a todos en el olvido...
    Y también sería deseable que la justicia juzgue a los cabecillas de las orgas... fueron tan responsables de la violencia como los militares... y si es inconstitucional como dicen por estar prescriptos sus delitos... bueno... anular un indulto presidencial también lo es... sólo que se inventaron una manganeta para justificarlo... bueno que inventen otra.

    a Just Angry le gusta esto.
      • 1,852
      • mensajes
      • miembro desde
      • 17/04/10
    22/08/2012
    #3 Re: 40 años de la Masacre de Trelew

    forobardo en 3-2-1....

      • 4,024
      • mensajes
      • miembro desde
      • 15/07/12
    22/08/2012
    #4 Re: 40 años de la Masacre de Trelew
    Cita Escrito por banned_471 Ver mensaje
    Sería deseable una fecha nacional por todos los caídos en nombre de la violencia politica.
    Y en la lista ademas de incluir a estos fusilados, los secuestrados y desaparecidos... incluyamos a Rucci, Larrabure, Viola, Lambruschini, en fin todos.. los de un bando y el otro..
    si lo hacemos de forma parcial... entonces no sería ni justo ni merecería ser recordada fecha alguna...
    U homenajeamos a todos... o sumergimos a todos en el olvido...
    Y también sería deseable que la justicia juzgue a los cabecillas de las orgas... fueron tan responsables de la violencia como los militares... y si es inconstitucional como dicen por estar prescriptos sus delitos... bueno... anular un indulto presidencial también lo es... sólo que se inventaron una manganeta para justificarlo... bueno que inventen otra.
    Lo mismo de siempre, la misma cantinela.

    Ya aburre.
    a FdeMiranda le gusta esto.
      • 3,556
      • mensajes
      • miembro desde
      • 21/04/11
    23/08/2012
    #5 Re: 40 años de la Masacre de Trelew

    Cómo !!??! aún no decretaron feriado nacional??

      • 2,345
      • mensajes
      • miembro desde
      • 17/03/12
    23/08/2012
    #6 Re: 40 años de la Masacre de Trelew

    Peter...

    Lo mismo de siempre, la misma cantinela.

    Ya aburre.

    Asesinos marxistas (o negás la filiación política del ERP?) todos buenos y luchadores por la liberación...
    Asesinos fachos.... todos malos y cipayos del imperialismo.
    En este caso no hay blancos y negros... son todos grises.
    O conmemoramos a todos o a ninguno.
    Crees que los militares peleaban por el imperio yanqui???
    Bueno, el ERP era la representación armada local del imperio soviético...
    Te guste o no era así...
    Por eso te repito... o todos o ninguno... y me inclino más por ninguno, mejor dejar en un manto del olvido esa nefasta etapa de la historia reciente (que yo viví ).

      • 7,211
      • mensajes
      • miembro desde
      • 23/01/08
    23/08/2012
    #7 Re: 40 años de la Masacre de Trelew

    8 años, 8 años con lo mismo, el pequeñísimo problemita es que las victimas estaban presos, controlados y fueron asesinados dentro de la Carcel por un Gobierno de Facto Sedicioso, eso sólito voy a opinar.

    Saludos

      • 2,345
      • mensajes
      • miembro desde
      • 17/03/12
    23/08/2012
    #8 Re: 40 años de la Masacre de Trelew
    Cita Escrito por hectordemerlo Ver mensaje
    8 años, 8 años con lo mismo, el pequeñísimo problemita es que las victimas estaban presos, controlados y fueron asesinados dentro de la Carcel por un Gobierno de Facto Sedicioso, eso sólito voy a opinar.

    Saludos
    Y tenés razón, fue una aberración.
    Pero eso no convierte en héroes nacionales a los fusilados.
      • 4,024
      • mensajes
      • miembro desde
      • 15/07/12
    23/08/2012
    #9 Re: 40 años de la Masacre de Trelew

    Dejando de lado que esta discusión estaría violando el punto 5 del reglamento del foro de P-E-S, simplemente quiero señalar dos cosas. Por un lado, la verdadera intención de la gente como banned:

    Cita Escrito por banned_471 Ver mensaje
    Peter...

    Lo mismo de siempre, la misma cantinela.

    Ya aburre.

    Asesinos marxistas (o negás la filiación política del ERP?) todos buenos y luchadores por la liberación...
    Asesinos fachos.... todos malos y cipayos del imperialismo.
    En este caso no hay blancos y negros... son todos grises.
    O conmemoramos a todos o a ninguno.
    Crees que los militares peleaban por el imperio yanqui???
    Bueno, el ERP era la representación armada local del imperio soviético...
    Te guste o no era así...
    Por eso te repito... o todos o ninguno... y me inclino más por ninguno, mejor dejar en un manto del olvido esa nefasta etapa de la historia reciente (que yo viví ).
    Por el otro, voy a tomar prestado un mensaje de hectordemerlo de hace unos años.

    Inexactitudes, quiero creer que por desconocimiento:A las 18.30 del 15 de agosto de 1972, con unos minutos de retraso, Santucho se quitó el sweater que llevaba puesto y lo agitó. Era la señal de comienzo de la operación gestada por el acuerdo del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Montoneros, desde el exterior, se había negado a avalar la acción, al menos como organización. Consideraba que no serviría sino para poner piedras en el camino de las elecciones generales que se avecinaban. Sin embargo, sus militantes detenidos en Rawson no quisieron quedar al margen del intento. Su representante en el Comité de Fuga era Fernando Vaca Narvaja e integraba el contingente destinado a salir en el primero de los vehículos junto a Santucho, Gorriarán, Domingo Mena (todos dirigentes del PRT), Marcos Osatinsky y Roberto Quieto (jefes de las FAR).... Sólo se había hecho presente un coche en el que estaba como chofer el militante de las FAR Carlos Goldemberg. A él ascendieron los seis máximos dirigentes.Durante la fuga, los guerrilleros abrieron fuego una sola vez. Marcos Osatinsky disparó contra el guardiacárcel Juan Gregorio Valenzuela, el único que atinó a resistirse.
    En ningun momento se lo remato.

    Los caídos el 22 de agosto de 1972

    Carlos Alberto Astudillo (FAR). Nació en Santiago del Estero en el 17 de agosto de 1944 (28 años), estudiante de medicina en la Universidad de Córdoba. Detenido el 29 de diciembre de 1970 y brutalmente torturado.

    Rubén Pedro Bonet (PRT-ERP). Nació en Buenos Aires el 1 de febrero de 1942 (30 años), casado y padre de dos chicos, Hernán y Mariana, de 4 y 5 años. Perteneciente a una familia muy modesta abandonó sus estudios para ingresar como obrero en Sudamtex y Nestlé. Detenido en febrero de 1971.

    Eduardo Adolfo Capello (PRT-ERP). Nació en Buenos Aires el 3 de mayo de 1948 (24 años), estudiante de ciencias económicas y empleado. Detenido cuando intentaba expropiar un auto en febrero de 1971.

    Mario Emilio Delfino (PRT-ERP). Nació en Rosario el 17 de septiembre de 1942 (29 años), casado. Estudió ingeniería en la Universidad de Santa Fe. Inició su militancia en Palabra Obrera, que confluiría en el PRT. Abandonó sus estudios universitarios para ingresar como obrero en el frigorífico Swift de Rosario, donde trabajó 5 años. Detenido el 14 de abril de 1970. El V congreso del PRT lo eligió miembro del Comité Central en ausencia.

    Alberto Carlos del Rey (PRT-ERP). Nació en Rosario el 22 de febrero de 1949 (23 años), estudió ingeniería química en la Universidad de Rosario, donde se integró al PRT. Participó del congreso fundacional del ERP. Detenido el 27 de abril de 1971.
    Alfredo Elías Kohon (FAR): Nació en Entre Ríos el 22 de marzo de 1945 (27 años), estudiaba ingeniería en la Universidad de Córdoba y trabajaba en una fábrica metalúrgica. Formó parte de los comandos Santiago Pampillón y fue fundador de las FAR local. Detenido el 29 de diciembre de 1970.


    Clarisa Rosa Lea Place (PRT-ERP). Nació en Tucumán el 23 de diciembre de 1948 (23 años), estudió derecho en la Universidad de Tucumán, donde se integró al PRT. Participó del congreso fundacional del ERP. Detenida en diciembre de 1970 durante un control de rutina.
    Susana Graciela Lesgart de Yofre (MONTONEROS). Nació en Córdoba el 13 de octubre de 1949 (22 años), maestra. Se radicó en Tucumán donde enseñaba y compartía la vida con los trabajadores cañeros. Fue una de las fundadoras de Montoneros en Córdoba. Detenida en diciembre de 1971.
    José Ricardo Mena (PRT-ERP). Nació el 28 de marzo de 1951 en Tucumán (21 años), obrero azucarero. Integró los primeras grupos del PRT en Tucumán. Detenido tras la expropiación a un banco, en noviembre de 1970.
    Miguel Ángel Polti (PRT-ERP). Nació en Córdoba el 11 de julio de 1951 (21 años), estudió ingeniería química en la Universidad de Córdoba, era hermano de José Polti, muerto en abril de 1971. Detenido en Córdoba, en julio de 1971.

    Mariano Pujadas (MONTONEROS). Nació en Barcelona el 14 de junio de 1948 (24 años), fue fundador y dirigente de Montoneros en Córdoba. Participó en la toma de La Calera. Estaba a punto de terminar la carrera de ingeniero agrónomo cuando fue detenido en una redada, en junio de 1971.
    María Angélica Sabelli (FAR). Nació en Buenos Aires el 12 de enero de 1949 (23 años), conoció a Carlos Olmedo cuando estudiaba en el Colegio Nacional Buenos Aires. Cursaba matemática en la facultad de ciencias exactas, trabajaba como empleada y como profesora de matemática y latín. Detenida en febrero de 1972 y salvajemente torturada.


    Ana María Villareal de Santucho (PRT-ERP). Nació en 9 de octubre de 1935 (36 años), era compañera de Mario Roberto Santucho y madre de tres chicos. Licenciada en artes plásticas por la Universidad de Tucumán. Junto a Santucho empezó a militar en el FRIP (Frente Revolucionario Indoamericano y Popular) que luego confluyó en el PRT. Detenida en un control de rutina en un colectivo.

    Humberto Segundo Suarez (PRT-ERP). Nació en Tucumán el 1 de abril de 1947 (25 años), de origen rural, fue cañero, obrero de la construcción y oficial panadero. Detenido en marzo de 1971.

    Humberto Adrián Toschi (PRT-ERP). Nació en 1 de abril de 1947 en Córdoba (25 años), trabajaba en una empresa familiar hasta que eligió ser obrero. Detenido, junto con Santucho y Gorriarán Merlo, en una redada el 30 de agosto de 1971.

    Jorge Alejandro Ulla (PRT-ERP). Nació en Santa Fe el 23 de diciembre de 1944 (27 años), maestro; abandonó sus estudios para trabajar como obrero en una fábrica metalúrgica. Participó del congreso fundacional del ERP y en la primera operación armada. Detenido junto con Humberto Toschi en Córdoba, en agosto de 1971.

    Terribles los delitos cometidos no ?, eran presos politicos.


    Los sobrevivientes
    Maria Antonia Berger (MONTONEROS). Licenciada en sociología, había sido detenida el 3 de noviembre de 1971. Herida por una ráfaga de metralla logró introducirse en su celda, donde recibió un tiro de pistola; fue la última en ser trasladada a la enfermería. En la fecha de la masacre tenía 30 años. Secuestrada a mediados de 1979.
    Alberto Miguel Camps (FAR). Estudiante, había sido detenido el 29 de diciembre de 1970. Eludió la metralla arrojándose dentro de su propia celda, donde fue baleado. En la fecha de la masacre tenía 24 años. Su cuerpo, enterrado como NN en el cementerio de Lomas de Zamora, fue identificado en el año 2000.


    Ricardo René Haidar (MONTONEROS). Ingeniero químico, había sido detenido el 22 de febrero de 1972. Evadió las ráfagas de ametralladoras introduciéndose en su celda, donde fue herido. En la fecha de la masacre tenía 28 años. Secuestrado el 18 de diciembre de 1982. Salvaron sus vidas porque los fusiladores los creyeron muertos. Los tres están desaparecidos.

    En ningun momento fueron abatidos en enfrentamientos, fueron secuestrados


    Seis presos lograron fugar el 15 de agosto, llegar a Chile y luego a Cuba:

    Roberto Quieto. Secuestrado el 28 de diciembre de 1975. Desaparecido Marcos Osatinsky. Detenido en Córdoba, en la Jefatura de Policía se le aplicó la "ley de fugas" y fue asesinado el 21 de agosto de 1975. Su cadáver fue dinamitado.

    Domingo Mena, desaparecido el 19 de julio de 1976

    Mario Roberto Santucho, desaparecido el 19 de julio de 1976

    Enrique Gorriarán Merlo. Sobrevivió. Fue secuestrado en México en octubre de 1995 y trasladado a Argentina. Procesado y condenado por los hechos de La Tablada permaneció 8 años preso. Fue indultado por el presidente Duhalde en 2003. Falleció de un paro cardiorrespiratorio en Buenos Aires, el 22 de septiembre de 2006, a los 64 años.

    Fernando Vaca Narvaja. Sobreviviente.

    En la revista Marcha, del 8 de setiembre de 1972, en la nota titulada Trelew.. la obra de los marines, Martín Virasoro refiere, con bronca contenida pero explícita, la insólita versión suministrada por el capitán de corbeta de que los evadidos habían muerto en un intento de fuga en un relato totalmente inverosímil, al que Virasoro describe como "cuento infantil el relato del militar que asevera que "el guerrillero Pujadas, mediante un golpe de karate lo arrojó al suelo (a Sosa) y le quitó el arma, no obstante lo cual él, Sosa, logró zafarse y dio la orden de reprimir suena raro definitivamente". Y continúa: "Diecinueve a cero es una cifra concluyente para estimar que Sosa es una especie de Batman, si no fuese porque corresponde simplemente denominarlo con el nombre correcto: criminal, asesino, psicópata. Pujadas y el resto del grupo, incluida la mujer de Santucho, grávida de ocho meses, sabían perfectamente que no tenía sentido alguno pretender huir, como lo asevera la versión oficial. Ni estando completamente locos podrían tener la esperanza de que, dada la voz de alarma, pudiesen hacer nada, aun con una metralleta, contra los dos mil hombres de la guarnición, contra los tanques, los carriers, las tanquetas. Y menos todavía en la inhóspita zona a la que debían ingresar, supuesto de que hubiesen logrado salir de la Base. Por eso soportaron todas las provocaciones, escupitajos incluidos del capitán Sosa El cronista de Marcha saca la conclusión más coherente: "Sosa la pensó bien, No debía haber soldados conscriptos. Sólo oficiales y suboficiales de los más fieles, los más gorilas. Por eso eligió la hora que eligió. Nada de testigos que, al volver a ser civiles al terminar la conscripción, no puedan con su conciencia y refieran la verdad. De todos modos la imaginación gorila es corta para todo lo que no sea represión y violencia.
    De ahí que, alrededor de las 4 de esa madrugada, cuando Lanusse fue despertado telefónicamente por el general Betti, quien le refirió la primera versión (la de Sosa), estalló en los más gruesos improperios del repertorio de la caballería y los coronó con preguntas tales como: ¿Ni siquiera cinco heridos, general?; ¿cómo, tampoco uno solo entre los nuestros con heridas ¿Qué le vamos a decir al país ahora?-.
    Aunque a las Fuerzas Armadas nunca les importó dar explicaciones creíbles, la de Sosa era tan pueril que hasta a los más recalcitrantes representantes de la dictadura los dejaba sin respuestas. Cuando el contralmirante Hermes Quijada concluyó de brindarle a la prensa otra versión oficial (parecida, pero diferente), un periodista le preguntó si Sosa estaba herido. La respuesta de Quijada -que como se recordará tuvo su bautismo como aviador naval ametrallando a los civiles en la Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955- sonó tan absurda como la versión: "No puedo contestar. Es secreto de sumario". La nota de Virasoro concluye con una gráfica sentencia: "El capitán de corbeta Sosa no es un torturador, no le gusta eso. Prefirió el nombre de asesino".

    Si bien reconoce haber ordenado reprimir ahora dice:


    "El tema me afectó muchísimo; en ningún momento he reconocido la culpabilidad. Lo triste es que todos los marinos, sin excepción, no me creen, creen que peco de modesto. Me tienen como un individuo decidido, como un héroe, y yo no quiero ser un héroe, fue una cosa que no tiene nada que ver. Si me dijera que yo di la orden, bueno, pero yo no di ninguna orden.”
    (Respuesta del capitán de la Armada Luis Sosa al juez federal Hugo Sastre, que investiga la masacre de agosto de 1972 en Trelew, donde fueron fusilados 16 presos indefensos.)

    (Pirulo de tapa de Página/12, 16/02/08)

    Por ultimo: El 15 de agosto de 1972 se produce la fuga del penal de Rawson que concluye con seis presos evadidos y una semana después, el 22 de agosto, con el fusilamiento de los 16 que no habían llegado a tiempo para tomar el avión. Trelew quedó paralizado por el terror y la sorpresa. Fue recién en la madrugada del 11 de octubre, cuando el ejército secuestra y traslada a la cárcel de Devoto a 16 ciudadanos de Trelew que habían participado en la comisión de solidaridad, que la ciudad entera reacciona tomando un teatro como sede de una asamblea popular masiva y paralizando la ciudad. Esta gesta popular se mantuvo despierta y en la calle hasta que se liberó al último de los presos. El 27 de octubre Trelew había ganado, gracias a una protesta compacta y espontánea, una batalla inolvidable frente al poder militar del momento.

    El relato de estos hechos fue plasmado en 2004 en el largometraje "Prohibido dormir. Crónica de la asamblea del pueblo. Trelew 1972, de Paula Bassi, que cuenta la historia a partir de los relatos de sus protagonistas.

    Claro, seguramente todo Trelew era guerrilero

    Fuentes : www.elhistoriador.com.arhttp://www.elortiba.org/trelew.html
    Entrevista a Agustín Tosco, Diario El Mundo, viernes 24 de agosto de 1973
    La Fogata
    Página/12
    Libros
    'Abogados Desaparecidos', Familiares de detenidos y desaparecidos
    'Proceso de explotación y represión en la Argentina', Foro de Buenos Aires por la vigésima de los Derechos Humanos
    'Trelew' de Francisco Urondo
    'Nunca Mas', CONADEP
    'Argentine:dossier d'un génocide', Commission Argentine des Droits de l'Homme
    'Heroes', Gregorio Levenson y Ernesto Jauretche
    'Trelew: La Patria Fusilada' de Francisco Urondo

    Películas
    'Ni olvido ni Perdón', Raymundo Gleyzer
    'Trelew' de Mariana Arruti

    La unica verdad, es la realidad de la historia.
    a juanyeva le gusta esto.
      • 2,345
      • mensajes
      • miembro desde
      • 17/03/12
    23/08/2012
    #10 Re: 40 años de la Masacre de Trelew

    ¿Si? ¿Cual es la verdadera intención que yo tengo?
    ¿Pienso feo?
    Si no te gustan mis opiniones... tenés todo el derecho del mundo.
    Pero no tratés de buscar intenciones ocultas donde no las hay.
    No fueron "héroes".
    No se les respetaron sus derechos? totalmente de acuerdo.
    Pero tampoco era respetuosos de los derechos ajenos.
    Fueron guerrilleros con planes e intenciones concretas.
    Ni defendían la democracia ni eran defensoresde la patria.
    Creian en un proyecto internacionalista regido por la URSS de entonces... la revolución socialista... con la perspectiva de los años.... hasta suena graciosa tremenda estupidez.
    Fueron absolutamente vendepatrias... solo que se la vendían al otro vando.

12 Último