De esto ya hace bastante que vienen apareciendo articulos en los distintos diarios del mundo, pero los detalles de la siguiente entrevista, son estremesedores.
CHAKOTEY FUERA
SECUELAS DE LA LUCHA ANTITERRORISTA DE LA CASA BLANCA
EE.UU. tiene centros de detención clandestinos "como tuvo la Argentina" Lo dijo a Clarín Reed Brody, experto de la organización Human Rights Watch. Ana Baron. WASHINGTON. CORRESPONSAL
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abaron@clarin.com
Hace ya un año que el mundo descubrió con horror la manera en que soldados de EE.UU. torturaban a iraquíes en la prisión de Abu Ghraib.
Hoy existen pruebas de que eso fue solo
la punta de un enorme iceberg. En una entrevista exclusiva con
Clarín, Reed Brody —el especialista de Human Rights Watch en este tema— dijo que actualmente EE.UU. tiene
campos de detención clandestinos como los que había en la Argentina. Allí, los prisioneros son torturados con técnicas muy parecidas a las que usaba la marina en la ESMA.
Más aún, Brody dijo que
al menos 11 prisioneros "desaparecieron" cuando estaban bajo la custodia de la CIA.
—¿Cómo saben que hay centros de detención clandestinos?
—Sabemos que por lo menos 11 presuntos miembros de Al Qaeda están o estuvieron en manos de la CIA, en un centro clandestino. Presumimos que están vivos, porque en el informe de la Comisión que investigo los atentados del 11-S cita los interrogatorios que les hicieron. Pero nadie sabe dónde están.
—¿Son desaparecidos como en la Argentina?
—Sí, salvando las diferencias, el modelo es muy similar. Y la calificación política también, porque es desaparición forzada. Es muy difícil que vuelvan aparecer. Lo más probable es que fueron torturados.
—¿Piensa usted que los van a matar?
—Si los matan son asesinos. Uno de los detenidos, Khalid Shaikh Muhammed, fue objeto de la tortura llamada "tabla de agua".
Es decir, fue atado a una tabla que hundieron en el agua para que piense que iba a morir ahogado. De hecho, la CIA envió entre 100 y 150 prisioneros a países en Oriente Medio donde la tortura es más usual. Maher Arar, un canadiense de Nueva York, fue detenido y enviado a Siria, donde tras haber sido torturado con la picana eléctrica durante 10 meses, fue liberado sin cargos.
—¿Cómo cree que se llegó a esta situación?
—Después del 11-S, Bush firmó una directiva declarando que los talibanes y los miembros de Al Qaeda no serían considerados prisioneros de guerra y que, consecuentemente, no estarían protegidos por la convención de Ginebra. Hubo un debate sobre si eso era correcto en el caso del ejército regular de los talibanes.
Colin Powell y el comando militar decían que no, pero ganaron los Rumsfeld. Luego el Departamento de Justicia envió a la CIA lo que se conoce como el "Memo de la Tortura" con una definición de tortura limitada. Decía que el dolor tenía que ser parecido al colapso de un órgano humano. En instrucciones para el comandante de Guantánamo, (el jefe del Pentágono, Donald) Rumsfeld aprobó luego el encapuchar, desnudar, colocar a los prisioneros en posiciones incómodas y el uso de perros para intimidar.
Ese tipo de tácticas fue adoptado luego en la cárcel de Abu Ghraib.
—¿Cómo no hay ningún funcionario en prisión?
—Todos fueron promovidos, incluyendo a Rumsfeld, confirmado en su cargo, y a Alberto González, ministro de Justicia. Pedimos que se nombre un fiscal especial, pero quien debe nombrarlo es Bush y nosotros pensamos que fue el presidente el que firmó una autorización para que la CIA pueda establecer los centros clandestinos.