Los tres amigos se habían reunido en el departamento de una amiga en Barrio Parque. Cerca de las 2 de la mañana se quedaron sin bebidas y bajaron a comprarlas a un quiosco. Pero en el camino se cruzaron con un grupo de adolescentes que los acusaron de haberles robado un celular. Hubo golpes, piedrazos y corridas. Hasta que los tres amigos se refugiaron en el edificio de su amiga. Pero luego de que un policía comprobara que no tenían el supuesto celular robado, uno de los tres adolescentes murió.
La autopsia reveló que la causa de la muerte fue un edema pulmonar agudo y por eso el Juzgado de Menores 1, a cargo de María Teresa Salgueiro, caratuló el caso como "muerte por causas dudosas". De todas maneras, por el caso la Policía detuvo a diez menores (de entre 14 y 17 años) aunque anoche sólo quedaban dos demorados, dijeron allegados a la investigación.
El hecho ocurrió ayer a la madrugada frente al Museo Malba y al shopping Paseo Alcorta, en Barrio Parque, una de las zonas más exclusivas de la ciudad.
La víctima se llamaba Matías Bragagnolo y tenía 16 años. Vivía en Belgrano con sus padres y sus dos hermanos (uno mellizo) y cursaba 5º año en el colegio Esquiú, también en Belgrano.
En una breve charla telefónica con Clarín, el padre de la víctima, Marcelo Bragagnolo, dijo que estaba muy dolido por la muerte de su hijo y molesto con la Policía porque no habían caratulado la causa como "homicidio". Dijo que temía de que "alguien hubiera intentado tapar el tema".
"Mi hijo era muy deportista. Jugaba al rugby y al fútbol y salía a correr casi todos los días. Es obvio que el edema pulmonar fue consecuencia de un piedrazo que recibió en la espalda", dijo el hombre, un empresario ligado a bancos de primera línea y columnista de un diario económico.
"Mi mujer está destruida y el mellizo de Matías también. Mi casa es un desastre...", agregó Marcelo Bragagnolo con la voz quebrada, poco antes de que comenzara el velatorio en Núñez.
Un amigo de Bragagnolo contó que las sospechas de que alguien haya tratado de tapar el hecho es porque entre los menores sospechados "hay hijos de gente importante".
Clarín se comunicó ayer con la comisaría 53ª pero allí no quisieron dar ninguna información. Voceros de prensa de la Federal confirmaron que ayer cerca de las 2 se produjeron incidentes en la avenida Figueroa Alcorta y que algunos minutos después de eso un chico murió por una complicación pulmonar.
Los investigadores tienen por delante determinar si el edema que sufrió Bragagnolo fue como consecuencia de un piedrazo que recibió en la espalda, tal como sostiene el padre del chico en base a los comentarios de los dos amigos que estaban con él.
Los tres chicos habían ido a comprar bebidas al quiosco que está en Salguero y Gelly y Obes. Cuando caminaban hacia Figueroa Alcorta para regresar al edificio en el que estaban reunidos con sus amigas (en Ortíz de Ocampo 2882) fueron increpados por un grupo de once chicos que los acusaban de haberles robado un celular.
"Escuchamos gritos y corridas. Nos asomamos a la calle y vimos algunos golpes y pedradas", contó unos de los empleados que atiende el quiosco al que los chicos habían ido a comprar.
Los tres amigos lograron llegar al edificio de Ortíz de Ocampo. El mismo sereno que los había dejado salir, los hizo pasar. Los adolescentes estaban agitados y perturbados. Apenas segundos después apareció el otro grupo de jóvenes acompañados por un policía. "Los chicos seguían en el palier y el policía los revisó a los tres. Buscaba un celular que los otros menores habían denunciado como robado. Pero como el policía no lo encontró, se fue", contó el vigilador del edifico que estaba ayer a la tarde.
Apenas unos minutos después, Matías Bragagnolo empezó a sentirse mal y se desvaneció. Para cuando llegó la ambulancia del SAME, ya estaba muerto.