#16 Re: Situacion Economica-social-politica
El principal problema de Argentina y Latinoamerica no es solo la mentalidad como dicen algunos. Esta generalmente es consecuencia de las diversas situaciones económicas y sociales... Enumerar las causas de las crisis y la decadencia de este subcontinente llevaría horas y meses, pero creo que hay un factor que sobresale y que, si fuera realmente bien trabajado, serviría para lograr la grandez de la region y el crecimiento imparable de nuestras economías y sobre todo la consolidación de la justicia social. A lo que me refiero es que el principal problema desde mi punto de vista se resume en dos palabras: Latifundio y Oligarquía. El primero es causa del segundo y viceversa, estan interrelacionados y sus orígenes se mezclan en los principios de los tiempos, desde los años exactamente anteriores a 1810 hasta llegar a su cenit con la Conquista del Desierto en el caso Argentino, que es el que pretendo tratar.
Basicamente, el latifundio es un quiste que se ha establecido con los procesos de independencia en todo el subcontinente Sudamericano; y Argentina es un caso paradigmático para entender el surgimiento y la dinámica de este proceso, que culminó con la aparición de una especie de sistema Oligarquico en el cual la clase poseedora de las tierras domina en todos los ámbitos de la sociedad y de la política. Con las guerras de independencia y las Revoluciones Latinoamericana - auspiciadas y defendidas por sectores Revolucionarios y al mismo tiempo por grupos de familias ricas cercanas a Inglaterra que deseaban solamente el libre mercado, lo que no es nada mas que la libertad de venderse mejor a Su Majestad Británica - fue ocurriendo una concentración cada vez más creciente de las tierras en manos de los antiguos sectores terratenientes de lo que eran las Provincias Unidas del Río de la Plata. Estas familias (muchas de las cuales hoy tienen escuelas en su honor) desearon desde el surgimiento del liberalismo acercarse lo más posible al Imperio Británico por ser el que más necesidad de comprar materias primas tenía y por tanto el que mejor pagaba, y como las autoridades Españolas (estancada en el mercantilismo y en los monopolios) impedían su crecimiento, aprovecharon el momento fortuito (exactamente despues de las Reformas Borbónicas, los llamados movimientos precursores y las invasiones inglesas, sin olvidar la importantísima invasión Napoleonica de España) para iniciar levantamientos usando el descontento de grandes sectores la población criolla - muchos de los cuales eran sin duda criollos bienintencionados que deseaban una Argentina grande, pero que con el tiempo fueron vencidos por los aliados de la Reina que contaban con más armas y muchísimos mas recursos - y así pregonar una moral "independista" que nos libere "del yugo opresor y oscurantista" de la monarquía Española.
Ahora bien, creo que todos conocemos como terminó ese proceso de emancipación: Los sectores que fueron llamados "jacobinos" y que defendían una Revolución en serio cayeron ante el garrote imperial de los terratenientes liberales; y así las principales preocupaciones de nuestro Estado no fueron desarrollar una industria autosuficiente o llevar a cabo medidas de proteccionismo que permitan el crecimiento de las economías regionales del interior de nuestro país, sino abrir nuestros mercados totalmente, limitar el comercio por un sistema de puerto único en Buenos Aires y por supuesto robar tierras a los aborígenes para poder ampliar su capacidad de comercio y así aumentar sus ganancias. Ahí vemos una política constante en todos nuestros primeros gobiernos y en el surgimiento mismo de nuestro Estado, que consiste en organizar expediciones "al desierto" para ganar miles de hectáreas a la "amenaza aborígen" y dividirlas entre unas pocas familias que en general eran las mismas que financiaban las campañas o que estaban en los gobiernos incluso.
Luego de culminar el proceso de consolidacion del Estado Nacion, de destruir todas las muestras de
patriotismo y federalismo existentes mediante el disciplinamiento de los caudillos y de las autonomías de las provincias (que en cierto modo perjudicaba al régimen agroexportador, debido a que muchas veces los Estados Confederados tenían necesidades y formas de organizacion diferentes al deseo de Buenos Aires), sin olvidar de la eliminación de los ultimos vestigios de proteccionismo llevados a cabos por Rosas en sus largos años de gobierno de Buenos Aires, se llegó al final de otro proceso importantísimo para terminar de definir el cariz netamente agroexportador de la Argentina: La Conquista del Desierto. Aquí vemos un posible punto de inflexión en nuestra historia, porque si en lugar de llevar a cabo la division latifundista que ocurrió se hubiera creado un regimen de colonización, de chacras familiares y de autoabastecimiento del país que hubiera sido útil para un desarrollo industrial propio, las cosas en Argentina serían muy distintas... Es el mismo conflicto de Estados Unidos entre el Norte industrial y el Sur Agrario aggiornado a nuestras pampas, con la diferencia que en Argentina venció el sector agrícola por goleada; y así estamos hoy.
El latifundio, como ya dije, es un cáncer que ataca toda muestra de crecimiento autosuficiente. Esto se debe a que esas grandes extensiones de pampas dominadas por una minoría de la sociedad hacen que la tierra - factor productivo por excelencia - pierde su carácter social y se convierte en un bien de mercado. Con tal de obtener las mayores ganancias posibles, ese medio productivo básico se maneja por las leyes de la oferta y la demanda, por la especulación parasitaria, y se pierde gran parte de la producción de la tierra. Sus dueños, para obtener mayores ganancias, no trabajan toda la tierra sino que dejan la mayoría de las extensiones estériles esperando a un cambio en los mercados para venderlas o arrendarlas, o plantar/criar lo que sea más beneficioso económicamente en determinado momento. Esta forma de "trabajar la tierra" trae un costo social muy grande; porque esos kilómetros abandonados deberían estar usandose en la producción de ciertos bienes necesarios para toda la población de nuestro país, que garanticen el alimento y el trabajo a todos los Argentinos y no esperando un cambio repentino en las cotizaciones para ser usado como valor de cambio; ese costo social, esa dependencia de lo que quieran comprar los empresarios extranjeros para producir bienes industriales que luego nos venderán al doble de lo que nos costaría fabricarlos a nosotros con nuestras materias primas, es el costo también de nuestra soberanía política y económica, que se rige por las fluctuaciones cíclicas de mercados mundiales cambiantes. Sin la eliminación del latifundio, entonces no podremos lograr un crecimiento serio porque siempre estaremos a merced de los deseos externos y de las leyes del Mercado, ya que los propietarios de esas grandes tierras hacen negocios muy lucrativos para ellos vendiendo a los productores extranjeros, nuestra economía es de dependencia y no de crecimiento propio.
Para colmo, este regimen de division de tierras trae dentro de su propia existencia otros males, destacandose estos: El minifundio, el arrendamiento y los monocultivos. El primero es una consecuencia bastante logica del latifundismo; porque al estar tan poco divididas esas grandes tierras miles de personas poseen campos en lugares no aptos para la producción o en cantidades demasiado chicas como para lograr ganancia alguna, así viven eternamente en la miseria y no logran progresar con sus pequeñas tierras, que para colmo no pueden competir con los bienes latifundistas.
En el arrendamiento me voy a detener un poco más. Como bien dije, los terratenientes (para asegurar ciertos niveles de ganancia) "alquilan" porciones de tierra a otras personas a cambio de que las trabajen por x cantidad de tiempo; el tema es que los contratos que se hacen generalmente son leoninos. A qué me refiero con esto: los arrendamientos son por mucho dinero y por plazos muy cortos de tiempo. Esto hace que el arredatario tema invertir demasiado en el campo por miedo a una mala cosecha causada por diversos factores que sin duda desembocarían en una pérdida economica muy importante para ellos de la que tal vez nunca podrían recuperarse. Este miedo a la inversión en los campos que en realidad son ajenos lleva también a la perdida de productividad que nunca volverá a recuperarse y al empobrecimiento de personas que invierten en el crecimiento y no logran ganancia, lo que genera más miedo todavía entre quienes desean alquilar los campos; y muchas veces esos contratos terminan convirtiendose en una especie de pacto de vasallaje en el cual quien trabaja la tierra de sol a sol paga cifras abusivas de renta a quien es dueño real del campo desde alguna ciudad, que sin duda no hizo esfuerzo alguno para obtener ese dinero y vive de la especulación parasitaria. También hay otros problemas mucho peores como son el subarrendamiento: Alguien alquila la tierra a un terrateniente, y a su vez se la arrienda a otro por más dinero y así sucesivamente, generando parásitos.
El monocultivo es un tema tambien complejo: Por los deseos del mercado internacional, se plantan terrenos enteros de tal alimento (por ejemplo de cereales o algodón, como se dio en el África negra) durante mucho tiempo sin siquiera dejarla descansar, generando la perdida de minerales y riqueza de la tierra y dejando finalmente extensiones desiertas que dejan de ser productivas, dejando a millones de peones en la calle y empobrecidos. En nuestro país se dio algo parecido con la crianza de ovejas: En millones de hectareas se criaron especies de ovejas que arruinaron los suelos con sus pezuñas en terrenos no preparados para ellas y generaron grandes desiertos que ya no sirven para nada.
Junto a estas cosas encontramos otros factores de fondo, como la explotacion de peones del campo empobrecidos que casi no son contemplados por nuestras leyes y que carecen de derecho alguno, el surgimiento de industrias dependientes de capitales externos que desaparecen a la primera de cambio, la destruccion de las economías regionales y la consiguiente pauperizacion de zonas como el noroeste Argentino, el surgimiento de un entramando de ferrocarriles destinado solamente al traslado de materias primas al puerto, etcétera...
Frente a esto hay una sola medida posible, que sin embargo es utópica: La Reforma Agraria y la consiguiente Revolución de nuestro sistema de producción. Si los campos fueran divididos en medianas propiedades familiares, si el Estado brindara créditos de crecimiento colectivos sin intereses abusivos para mejorar la producción, si se crearan en esos campos sistemas de herramientas comunitarias que ayudaran a optimizar la fabricación de las materias primas, seríamos un país muy diferente. Esto se debe a que, con la produccion en manos de mucha gente y muy dividida, podrían reactivarse zonas muy empobrecidas y dejadas de lado, se aseguraría el stock de materias primas necesarias para el mercado local, se revitalizaría nuestro mercado interno y se ganarían miles de puestos de trabajo. Para colmo, con una intervención buena del Estado, podría generarse un entramado de ferrocarriles destinado al transporte de materias entre ciudades de nuestro país que facilite el surgimiento de industrias nuevas y de capitales nacionales que termine finalmetne con nuestra eterna dependencia, también llevarse a cabo planes de reinserción de las personas en situaciones de emergencia social para lograr la disposicion de mayor mano de obra, sin olvidar la necesidad de reestablecer leyes que den a nuestro país el monopolio de la explotación de nuestros recursos naturales. De esa forma, y solo de esa forma, lograremos ser un país en serio y llegar al crecimiento propio, que es la unica forma de solucionar la situacion economica/política/social.